miércoles

Instrucciones de un pueblo para asimilarse (Actualidad sanitaria no desarrollada).


Valseca, la primera vez que despertó en sí la posibilidad de un brote psicótico, le pilló de mediodía. Fue exactamente provocado por pararse a mirar, durante mucho rato, una foto de Louis Amstrong sonriendo.

Diagnosticada “en observación”, sus tractores se vieron sometidos a la elección de la era y, en el descanso, un cigarro. O dos.

Valseca es rica. Vive en Valseca.

Valseca como lugar habitable es un limbo al que no se accede más que dando un paso -a más de 50 por hora- desde cualquiera de los otros sitios.

Valseca se recuperó, los celadores se portaron. En pocos días, aprendió a sostener su propio peso. Hubo de trabajar mucho. Leer a Platónov, por ejemplo. Y luego trazarse un plan que contuviera de largo la cruz hasta el caño y de ancho un paseo al trote. Es decir: No ceder a la gracia cuando poca.

No soy persona para hablar de Valseca, por eso lo hago. En su farmacia me tendieron los compuestos de litio suficientes y luego, siempre desafortunadamente, los mezclaba con alcohol. Dejaba a Valseca imaginar a falta de capacidad propia, también para levantar su porción y entrarla en casa. Allí cuidarla. Dar unas friegas a sus cansadas sienes, para luego, dormidita, decirle que me llamo Lorreine, ex monaguilla, y que soy una pobrísima psicópata muy mala. Decirle que estoy en esta habitación para, después de amordazar bien su dentada, cortarla de arriba abajo en pequeños cachos y comerlos a sus ojos, con todos los habitantes dentro.


martes

¿Pero existen las juntas neoyorquinas?


He leído en un foro –amigo de Semental Creature- que alguien de Valseca quiere hacer un periódico, oye, y me he dicho: así que a ti no te dicen nada... que les hagas unas viñetas o cualquier cosa, desde luego ¡qué bemoles tiene España!, y me he propuesto mezclar los diferentes artículos de opinión en lo que sería una lectura aproximada -en el tiempo real de café cortado y finas hierbas, añadiendo el "handicap" (justificante a mano de la dispersión a la que el texto será sometido) de la asistencia a los botellines antes de ir a comer- de la persona media que los habitantes que hacemos uso del bar y los papeles que allí se encuentran (pongamos que ya hemos leído el semanal de las fotos de las chicas) somos, al menos, claro, en los ordenadores donde escribo para este sitio. No sé cómo va a salir, pero hay riesgo y, si se me da bien, hago unas entregas, como con los habitantes (y todo por mejor precio y menos trabajadores que el periódico que alguien -si es colega el ¿promotor? y se pispa de esta entrada, por favor, ponga algo, corrija mi ignorancia- va a hacer, muy probablemente, sin notar que las cosas que se hacen se hacen porque uno las hace, y esto sería, quizás, sólo ejemplo de lo que no debe hacerse -efectivamente he precipitado a ciegas, que lo mismo ya hay un grupo de trabajadores humanos, gallinas o tordos dándole a la tecla-):



TEMPRANILLO DE Valseca. Titular: El pacto se trifulca por bifurcación de partes.

“Ca Marcial ya no se llama así, ahora se llama bar a secas, taberna si se apura –con estas declaraciones, Antoine de Frublecq, ministro de expansión territorial, ha zanjado su conversación sobre el proyecto que trata durante años de juntar y dar cobijo a los equipos de fútbol de Encinillas, Valseca y Hontanares bajo nombre propuesto por la Junta Agrónoma. Laszlo, el alcalde, opina que no, que prefiere dejarse de líos, que bastante tiene ya con que el bar del pueblo, así como el propio pueblo, se llame como le dé la gana. Frublecq, mosqueado con las insinuaciones sobre su cargo, ha decidido claudicar su ministerio, y así lo ha dicho, a una rata que se ha encontrado esta mañana en la alcantarilla “sin hacer” prometida por el ministro de obras públicas en 1989, cuando gobernaba en este pueblo el partido andalucista.
La rata, ha dicho la junta, será bien recibida si muestra un mínimo de educación por los valores del pueblo, las costumbres que nos han hecho lo que somos y que propagan nuestros mozos y las mozas. El alcalde, Laszlo Ravirov, ha insistido en que, de seguro, expandirá con creces, ella sola y sin ayuda de ningún ratón, los terrenos que Canadá Segunda de Castilla ha perdido en beneplácito de Castilla a secas -y añadido- si me apuras, hasta Segovia.
En esto, el ministro de Segovia ha entrado en ca Marcial y anunciado al pueblo la nueva situación.

¿Parece un chiste de Pajares, a que sí? (Aquí incluyo, como Isaac Rosa en su última novela, el comentario del lector, en este caso -nótese la pericia para estimular la trama-, antes de decirle al señor que ponga la hierba hasta el primer hielo).

Pues es mucho peor que eso. (Anuncia el lector al camarero): Es como si Blanco y Acebes ahora mismo salieran al escenario con un vaso largo cada uno y el barítono dijera: ¿Se saben el chiste de Pancho Cola? (Siguiente: -Opinión del personaje lector- Pues es mejor que leerse la última novela de Isaac Rosa) Y continúa: ¿Tú lo has hecho? No. Pero "El vano ayer" es cojonudo. Anda, toma, pero es que vivimos en octubre de 2007 ¿Tú no? Pues yo tampoco, hale (echado el primer trago hasta la media) Y sigo:

Resulta que la alcantarilla sin hacer nombrada por don Antoine es donde, ha insistido el equipo de fútbol, se les colaban los balones cuando salían a entrenar. Allá cuando no eran aún famosos debido a los retratos que expone de ellos Semejante Criatura, blog en el que trabajan muchas mentes enfermas hermanadas por el sentido común y el hacer poniéndose, es decir: metiendo antes que premeditando, entiéndase: vulgarizando antes que divulgando lo que no se va a vulgarizar por no hacerse. ¿Y quién los recogía, los balones del alcantarillado? ¿Se sospecha acaso que con ellos entrena la Segoviana? Laszlo, el alcalde, se lava las manos en el asunto y ha explicado que con esos cueros iba haciéndose su casa el roedor, hasta llegar por mérito a donde ha llegado (entiéndase: a salir de la alcantarilla de una vez). -Bebido ya el licor, el lector hace tiempo volviendo a los artículos de opinión, en lo que viene el distribuidor de pienso, entre interrogante esta anterior palabra-:
Frublecq, dice uno de los artículos de opinión, fue una persona grata cuando conquistó Roda, pero ahora... ya me dirán. Poco menos y lo encontramos vendiendo propaganda electoral en una junta madrileña que es, a fin de cuentas, lo que nadie quiere ser.
Así como una junta madrileña no quiere ser para nada una junta neoyorquina.

Pero –esta ya es la sección de crucigramas (respuesta en el próximo número)- ¿A fin de cuentas qué es una junta neoyorquina?” (La página de atrás la dejamos como la cabeza de este lector improvisado... si ustedes se han enterado de una sola línea, no hace falta que me lo cuenten, ya saben, don Fernando el médico -interesados: imito bien la firma-, 10:00/12:00, turnos, lunes, miércoles y viernes).

- ¿Qué se debe, Luis?
- Na, hoy pago yo lo de toda la barra, y ahora mismo os dejo cuidando la caja que voy a partiros un poco jamón para que en el pincho de la tarde os vayáis casi cenados.

(La información final in conversation es aclaratoria, por si no se notaba que era un texto de ficción).

Que otro beso.

viernes

La semejante criatura: Vida amorosa


Desde bien pequeño adopté la costumbre de echarme una de las numerosas muñecas de trapo de mi inventada hermana como novia con la que salir y celebrar nuestra unión, una vez, otra y desde siempre (a veces me contesta aún en este medio, y la respondo).

Nuestra relación iba en crescendo, por lo cual, comenzamos a amarnos con la curiosidad en el otro del que empieza. Hicimos divertidas cenas, babeábamos ante la tortilla con un ansia que, fingida, era de nuestro común agrado. Pedíamos el menú en los restaurantes y, ante el plato de spaguetis de ella, dejaba mezclar los tomates de mi exquisita ensalada. Etc... Empezamos a amarnos y no encontramos continuidad ni en el menú ni en el lecho que, desde el inicio de nuestra relación, compartíamos con pasión nunca fingida y orgasmos que, dejándose o no fingir, cuadraban en el costumbrismo apadrinado con la sencillez de unas colillas dejadas para encender, sentado en la cocina, en cualquier momento de la jornada.

Éramos felices y procuramos llegar lejos en nuestro común amor hacia el otro. El canibalismo, de inicio, no participaba de nuestra idea como una viabilidad, sino algo extremo, del todo reprochable y relacionado con lo que acordamos “fascismo exótico”. Pero todo fue empezar, como cualquier historia.


Nos vimos en ello y continuamos, con agradables progresos. Pasado ya el primer mes, apenas salíamos a la calle, nos confundían fácilmente con las muñecas de trapo para las que en un inicio fuimos diseñadas (ella al menos). Volvimos a nuestra naturalidad durante más y mejores tiempos y todo eso sirvió para que nos entendiéramos mejor.
Hoy, con apenas hueso de donde agarrarla, rebaño alguna paletilla con un labio inferior del todo carcomido por mi novia y, juntos, en el lecho inspeccionamos diferentes puntos de interés ya probados en el otro donde, lo quiera el amor, habite quizá un placer aún desconocido.
La verdad: Nos hemos ahorrado la propina en muchos sitios y hoy, sabemos, el placer es una cosa del espíritu.


Fdo: La semejante criatura reloaded.

jueves

No decir nada. Un ejemplo. (prueba)


Es decir...
Antepenúltima entrevista con el Sr. Alcalde:


Su cabeza, decimonónica como la corbata verde de César Antonio Molina, venía a exponer que en esta sartén era cocida la desintegración de un lugar espacialmente posible y temporalmente sometido a avatares de travesía bipolar. Dije que no. Que todo esto no era importante, que dejase al chisme moverse hasta que cayera de pura dejadez del árbol; que callase, de puro ajeno, a motivo que tuviera consistencia en alguna de sus inventadas ramas. Y añadí: O menos puro.
Mira: En eso último estábamos de acuerdo.

Su cabeza, decimonónica como el saber al que era ido, adoptó postura gacha como si debajo de él hallase gestiones de garbanzo que dijeran en su verde algún sonido.

Elegí ceder corbata. Y, desde entonces, sumada la capucha y los anillos, he ido dejándome un bigote -de dejado nada puro (entiéndase, mejormente acumuladora del percal de los inciensos, la ceniza y a su aire y bola)- que obliga a los electores a confundirme con una especie de dedicado monje a conjeturas no coherentes y bellezas cada vez menos convulsas; probable ordenador de unas historias que aspiraban de su yugo y jamás nombrasen la probabilidad de un pueblo que, sin embargo, aspira a ser lugar e, incluso, asentamiento de vísperas viables.

Fdo: Rector inventado de lugar no existente

lunes

Palabras inscritas en la tumba de la madre eslava de Valseca de Bohones


Mi conocimiento de ti es más grande que mi ansia. Y mi ansia es más grande que yo. Por eso he acertado en conceder la prueba antes de que produjeras otra palabra. Tal la inoperancia que sujeto y tales las maneras del reinado. Tan alta mi queja y vacua, que sólo aspira a gobernar el vértigo que produce quedarse quieta mirándola reírse.


(sin nombre) 1862-1923



Habitantes por entregas tres: Justi, El místico -esto lo escribió antes de que le echáramos del pueblo por pesao-


Valseca no es un valle seco más que un vals castellanizado; del femenino de los ecos que se oyen avanzado ya el camino hacia Segovia y, alucinado, devuelve a los grillos su respuesta. Es una obra de Bunin con el título de ayer, y un pequeño caos en cuya grandeza reside su secreto. Empecé a hablar así cuando alcanzaba los seis años de edad y comenzaron a llamarme El místico.

Hoy, después de haber cumplido los quince, me esfuerzo en el lazo de la soga y, colgada la cuerda del ventilador del bar, espera cada día la cabeza de un bendito que precie de mi ocurrencia.


Me he presentado a concejal de urbanismo y sido edificado bajo la mitad del charco en donde bebo, sin parar, por ser demasiado joven para hacer ficha con el equipo de futbito.

Luego voy al mesón y reinicio el lazo de la soga. El encargado, antaño un judío segoviano que se hacía el búlgaro y hoy un judío búlgaro que se hace el segoviano, me deja que la ponga. Me anima al viaje cuando parto hacia la casa en donde soy bien recibido por los sapos; para luego, a los segundos, desenredar la cuerda a fuerza de activar el ventilador, guisa con la cuál, antes de dejarse caer, mata a dos moscas.



Mi nombre es Justi junior y antaño fui El místico del pueblo. Hoy he ganado que me llamen por mi nombre. Muchos esperan en el bar que mi cabeza dé sitio al hueco donde reside el legado que a mis allegados presto.


Al cabo, serán ellos quienes se ocupen de abrir el lazo de un regalo envuelto en meritorias condiciones.


Fdo: Justi j.

jueves

Entrega dos: Telsio.



Sólo en la medida en que existe se sabe más próximo a su última palabra.

Acata la sumisión como una tragedia que, siempre, es venidera. Pasajera, incluso.
Es una estatua que ha hecho él con barro.

Al no saber modelar, esa broma ha ascendido a Acabado perfecto.

Ha ganado fama y dinero dando órdenes. Eligiendo el destino de los otros.
Telsio apuesta que hizo el caos. Que probó suerte.

Hoy él va a cuidar sus tierras. Favorecer el níscalo para cuando sea otoño.

Su estatua, mientras, tan pancha, en el único bar del pueblo, echa partidas a la máquina del tetris.
Da lugar, coloca, la generosidad –dice entre lagrimones- que todos, desde el primer día, han tenido con ella.


Habitantes inventados por entregas


Faizulito confunde su patria con el bienestar ajeno.
¿A qué luchar con los blandos? Se dice, ingenuo, que la guerra que viene no tiene otra hora que la misma, así es, y muchas vueltas fabrican el mareo del pato.
Sale de la oficina, entra en casa y enciende el plasma: su programa favorito.
Sienta con él a su tejón -conmigo no te pasará nada-.
Le hace rabietas y masturba en la hora de los chistes de Eva Hache.
Dispone, a fuerza de enredar la lengua en uno de los premolares, a ceder ante el mal trago.

Y luego tacha números en una agenda.

martes

¡Hoy no he venido aquí para hablar de Valseca!


Mi obra va a salir a la luz decentemente. Lo he estado hablando con Carmen Balcells esta mañana. Ha llamado ella.

- ¿Cómo lo ves, Mamen? (es que yo la llamo así).
- Bueno Albertuco (ella me llama así). Yo diría que no hay mucho que añadir a los elogios recibidos en tu blog ese de la criatura. Tu obra hay que mirarla como un todo y ya está ¿No te lo iba a sacar el chico este tan majo del que me hablaste?
- Sí, en teoría. Pero estaba ocupado con una muela que le duele y lo ha dejado para después de la endodoncia que, dice, lo mismo le tienen que poner un puente, pegárselo bien y eso.
- Bueno, no digo yo que esas cosas del blog ese sobre el pueblo inventado correspondan con la seriedad del proyecto que te traes y la seriedad, propiamente dicha, tuya, como persona, pero no le des demasiadas vueltas, que sale, y también la otra novela, la del cultivo ese. Yo ya le he dado la información a la peña y me han llamado ya de doce distribuidoras. No sabía qué decirles, aunque ahora ya les contaré lo de la muela ¿Él cómo está? ¿Sereno o cómo?
- Joder, Mamen, me va a publicar. No digo más. Como unas castañuelas.
- Bue, jodío. Déjate de coñas, pero está chungo o qué. Es un encanto estando bien.
- Nah, regular, es que además ha estado con gripe y eso, ya sabes los editores, eso sí, también hemos estado presentando el libro del Tic tac. El otro día nos lo pasamos muy divertido. Tenías que haber venido.
- Joder, macho, que me da una pereza ir a Madrid, y menos a actos literarios, hijo, que ya estoy hasta la pera.
- Que no, tía, que lo hubieras pasado cojonudo. Que estuvimos tomando copas y tal, con colegas. Que hablamos poco y luego todo fue de cachondeo y así. Me dije, lo mismo viene.
- Bueno, cuando lo de tu libro voy. Eso sí.
- Ya ya, anda, Mamen, cariño, que me llama la chavala por el otro lado. Que te sigas cuidando. Que eres la mejor del siglo. Que a ver si te veo, y de buen humor ¿eh? Como tú eres.
- Venga Albertuco, entonces, lo dicho. Dale recuerdos a la chica y besos en el cogote de mi parte. Ya hablamos. Te hago una perdida.
- Venga va.

viernes

La iglesia del pueblo; por Laszlo Ravirov.


Una vez en Valseca, caminando por el monte, saliendo al camino para Zamarramala, me encontré con una mujer maldita que iba en un descapotable. Paró y me preguntó dónde estaba la iglesia, que le habían hablado muy bien. Le respondí que cerca, que yo fui monaguillo, pero que ahora, al haber crecido, ya no me dejaban. Entonces, por primera vez, me miró y descubrió que yo era un mozo, no como los que ella conocía, sino ex monaguillo, como con mundo.

Me dijo que se llamaba Susan.

Yo, para estar a la altura, le dije que era el alcalde, y añadí, para dármelas de apuesto, que es más fácil que ser monaguillo, que aquello había que currárselo mucho, dar las campanadas a la hora sin meter una de más, mantener erguido el pulso para sujetar la patena y no cambiarse de fila al pasar el cesto. Le dije: sí, todo eso era muy difícil, ya que acá, en nuestra niñez, mis quintos, estábamos siempre con el mono, debido a la ausencia de jaco.


Todo eso le pareció divertido. Me dijo que qué hacía en esos caminos, vestido así, como apestoso. No podía creerlo. Era la misma pregunta que me hice cuando vi el Pontiac. Había dado la vuelta al zumo de naranja y, este, al estar helado (de tanto tiempo que pasé hibernando), por vez primera, no se había caído.
Le dije que en esos caminos pasaba desapercibido y podía ensayar a gusto mi siguiente suplantación de la personalidad. Un día fui monaguillo con mono y no se lo creyeron, otro día fui alcalde y tampoco; y ahora quería ser un espantapájaros, quería la deshumanización ya que, desde que me comprendí uno de los nuestros, yo tampoco me creía nada ¿Cómo puede aparecer una chica que se llame Susan en un descapotable, acá, en mitad de la nada que es este lugar y en mitad de la nada que es Zamarramala? Y añadí ¿Tú te lo creerías?
- ¿Y cómo sabes que soy humana?
- Hombre, porque me lo ha dicho un pajarito, no te jode.


La caí en gracia. Eso de llegar y besar el santo es algo que había oído que podía pasar, que era difícil, pero que hay veces en que el santo cede y se te pone en los morros porque le sale de su santidad, eso sí –me decía mi madre- trabajando, hijo, trabajando. A mí no me había pasado hasta ese día.


- ¿Dónde quieres que vayamos monamí?

- Donde tú quieras, monamú.
- Vamos al ayuntamiento, que quiero ver cómo trabajas.
- Vamos pues – dije.

Y condujo hasta el ayuntamiento.

Saludé primero a Puri. Me dijo que no tenía mensajes. Sólo uno, de la ministra. Le dije que la diera largas de mi parte. Que ya lo hablé con Jose Luis cuando vino y que, lo nuestro, lo llevaría el colega suyo, Botín, o como se llamase. Después le presenté a Susan a los chicos del centro de inteligencia. Mira, le dije, todos rechazaron el Nobel. Están bien aquí, pasan de un mundo lleno de basura e intelectualoides ¿Sabes cuál es el secreto, Susan? Le dije que el secreto es que sabían que después de trabajar descifrando el Genoma humano podían darse un paseo con sus hijos por las eras y saludar a los agricultores. Ese es el secreto, Susan, le dije y la toqué el hombro. Ahora te voy a enseñar la sala oval. Y entramos en mi despacho.

Me reconoció en la foto de propaganda. Esa basura en la que pone “Por una barra libre”. Le dije que antes estaba más delgado. Le dije que la mierda esa de la barra era porque se planeaba convertir la anchura del pueblo, efectivamente, en una barra, para que todo el que parase pudiera sentarse a tomar su vasito de vino blanco. Una idea de locos, cierto, dije. A mí me parece muy original, dijo ella.
- Susan, son chorradas para que la gente piense en el vino y no en una guerra nuclear ¿Me crees?

Dijo que no. Pero que el vino era bueno para no pensar en esas cosas.
Dije que no me creía ni mú.

Nos quedamos unos segundos en silencio. Luego le propuse: ¿Por qué no dejamos esto y te enseño nuestra iglesia? Me dijo: Sólo si es tan bonita como en la foto.
Pero en color, Susan, en color.


(Ya verás cómo se enfada don Isidro cuando vea que la botella de repuesto ahora está llena de agua ¿o no?)

jueves

Por una barra libre -Autor: don Más Sidra, el cura-


Alkae Tolama, cada día, saca el coche a pasear y mira las chorbas de la city, indiferentes, alucinadas y distantes, manejarse entre los bordillos y la acera, cerca de Houston.

Alkae Tolama sabe, como el aficionado que se va adentrando poco a poco en los oscuros parrales del intelecto gatuno, que su casa se lo merendará un día tras acabar con los muebles y que, afuera, las opciones son el bar de Luis o el coche.


Alkae Tolama coge el coche, cada día, en los atardeceres que el trabajo de "relaciones de una discoteca" -no entiendo de qué trata ese trabajo ¿alguien lo sabe? que lo diga- le permite, y va a la city y, al parar en los semáforos, saca la cabeza por la ventanilla poniendo cuidado antes en que se encuentre abierta.


Alkae Tolama es un habitante de Canadá segunda de Castilla que gustaba llamar las cosas como se llamaron siempre. Por ejemplo:
El bar de Luis es ahora el bar de Luis, antes ca Marcial y, el letrero, le pusieron hace 30 años y pone: Bar Fuentes. Que es el apellido de muchos colegas míos.
Pero Alkae Tolama no va al bar de Luis y tampoco pasea por Canadá segunda de Castilla, antes Valseca sin más. Valseca, ya ves, como un poca cosa. Como un bar de Luis prolongado más algunas explanadas que dan a dos direcciones.


Luis es uruguayo. Su mujer le ayuda -¿le ayuda?- a poner las cañas. Un día, Alkae Tolama, tras su paseo en coche por la city, paró en el bar de Luis y pidió una fanta. (Fíjate en los detalles, en el "encontronazo casual" ¿No es cutre?, quiero decir ¿Todavía nos preguntamos por qué son menos buenas las novelas de Paul Auster?).

Luis dijo: Me dijeron que coges el coche. Y Alkae Tolama le dijo que era cierto, que la empresa no funcionaba todo lo bien que pudiera. Que había que esconder los papeles y traer la ropa limpia para casa. Añadiendo: Que el contacto de Hanói es cosa seria además de metálico.


Este historieto no tiene más tontería, pero son de esta especie todas las malditas cosas tontas que hacen, a día de hoy, que Valseca, en lugar de llamarse Valseca, y punto, se llame Canadá Segunda de Castilla etc... (Y de que nadie sepa si pisa minas por gusto o es una costumbre que se debe mejorar sólo para poner los records de salto en los carteles que publicitan las fiestas de la patrona).

PD: ¿os gusta la foto? Las hago por casa todos los días ¿ilustra más o menos lo que trato de contar acá?


Autor: don Más Sidra -cogido de la misa de quince-

Ya no se llama Valseca, ahora es Canadá Segunda de Castilla


El sitio, Valseca a una bajada y las rocas, separadas, sin más, en cachos. En casa no me era permitida la palabra. No así el alimento del cual así hasta crecer. Y entonces, cerca de la hora del vermú, cuando ya bajaba todo el mundo a la terraza, dije las palabras y, a partir de ese momento, hube de llevar pañales en la boca.


Posteriormente, debido a mi silencio, se me propuso formar un tripartito junto con el PROI y el POS representados por dos asociados para el bien en Madagascar por un lado, y tres, por el otro, para el alimento tras el terremoto en Persia.


Había, en la época –cosa que fui mejorando con el paso de los meses-, de tragar el propio vómito, dejándolo mecerse en la traquea hasta llevarse sus restos allá donde no importunasen el buen ver del ciudadano medio.


Me han puesto un sillón en el ayuntamiento, cerca de los nuevos cargos que, a partir de entonces, han ido cambiando el nombre de la tierra, el tráfico y las casas e, incluso, los de los lugares limítrofes.


Mis gárgaras están siendo interpretadas de una manera un tanto retorcida.


Será (habiendo esperado antes la hora en que se acerca el vermú de los domingos) lo que les diga a todos...
Cuando me cambien los pañales por unas púas de alambre sujetas de un premolar a otro con la encía haciendo palanca, a fin de mostrar la trinchera que fue prometida por mi intérprete como promesa electoral para 2013.


Autor no existente a bordo de autobuses La Sepulvedana.

lunes

Mensaje de tranquilidad al ciudadano -Excmo Ayuntamiento de Valseca-. Tema: El motín de los pollos.













Desde el ayuntamiento nos estamos encargando de acabar con la plaga de pollos asesina. Este mensaje pretende la tranquilidad ciudadana ya que, según hemos observado, estos pollos reaccionan por pura empatía. Consejos: Poniendo usted de su parte una vez tome contacto con semejante criatura para, por ejemplo, conseguir que reine en el hogar -si se diera allí la coincidencia- una temperatura atómica estable, ya que sólo bajo estas condiciones, el nuevo inquilino, a lo sumo, se puede sentar en el salón e instarles a que vean con él su programa favorito, bailar con su señora un pasodoble o echar un parchís con los pequeños. Si, por el contrario, les pide una coca cola o una cerveza deberán actuar con mucha precaución a la hora de verter el veneno (de venta en la farmacia) sobre el vaso, pues estos pollos son sensibles a la hora de detectar, por ejemplo, que el dueño de la casa –y no digamos del corral- finja rascarse el tobillo izquierdo cuando lo que le pica, en cambio, es la curiosidad.


Aparte el envenenamiento, esta concejalía maneja otras opciones, como por ejemplo, criarlos y permitir su desarrollo con la intención de que el habitante humano -y lozano- de esta villa conviva con la especie, aprendiendo también sus costumbres y técnicas como, por ejemplo, picotear muebles; llevándolas el ciudadano a cabo a la primera ocasión para cortejar las esposas o hermanas de los vecinos etc... ofreciéndoles a cambio a nuestros agresores nuestro patrimonio cultural, cobijado en el centro sociológico Dr. Velasco. Evento en el cual, con todos dentro, se quemaría con gasoil dicho edificio, e incluso, estaría dispuesto a inmolarse el Excmo Alcalde don Laszlo Ravirov, al que luego dedicaremos calleja y estatua en el Paseo de las Libertades –con el fin de asegurarse que entran todos confiados, sin saber de nuestro plan y a recepción de nuestro malogrado alcalde Ravirillov, mártir de la causa-.


Prevenciones en el momento agresional: decir bonito al pollo aunque duela y vaya ya por la córnea del otro ojo. Palabras, pues, clave: Pollo bueno, pollo bonito...
También valen poemas, pues en el laboratorio hemos comprobado, a través del Dr. Melquis, que les tranquilizan. Un ciudadano que prefiere el anonimato ha compuesto el siguiente:

“Qué bonitos los polluelos
Cuando nos pican el coco
Y absorben nuestros sesuelos
Sabiéndoles incluso a poco
Como una merienda grelos.

Yo te quiero mi pollito.
No me separes los pelos
Que si quieres mis sesitos
Te los tiendo en un pañuelo
y adorno con Lacasitos".

Mariano le ha puesto música y el carnicero lo va a cantar al estilo jota en la plaza a las 19:45, a ver si surte efecto y se ponen contentos que, cierto, muchas alegrías nos han dado –los pollos- pero, por mucho que les hayamos comido, tampoco era para ponerse en revolución que, para eso, nos habíamos juntado en asamblea, arreglado con una buena limonada y el que se hubiera relajado primero a la cazuela y, el otro, a seguir perpetuando.

IMPORTANTE: Que ningún vecino cuelgue esto en internet, pues los pollos se huelen nuestras malicias y tienen vigilantes en la sala del ayuntamiento con conexión ADSL.

Y lo demás, tranquilidad; que el concejal de medio ambiente está engordando sapos africanos y los vamos a soltar –si todo lo demás no soluciona- en breve por los sitios considerados estratégicos.


Atentamente, Concejal de empadronamiento.

sábado

La semejante criatura en google: Merecidas definiciones y hazañas del pasado


"Nadie supo dar cuenta de semejante criatura. Algunos quisieron ver en ella una similitud con el pulpo, pero la verdad es que nada indicaba que lo fuera..."

"A Dios le pareció buena la idea, aunque un poco difícil de llevarla a cabo, porque semejante criatura corría el inminente peligro de considerarse dueño ..."

"No parecía extrañado con la aparición de semejante criatura, ¿ Me equivoco, señor? - Puntualizó el aprendiz. - Esas aberraciones se llaman quimeras, ..."

"
Hace meses que decidí no tener relación con semejante criatura, y no utilizo sus servicios. Google ya es demasiado grande como para fiarse. ..."

"El magnífico animal le brinda una sensación de seguridad pero la niña no se da cuenta que semejante criatura tambien puede violentar su integridad. ..."

"
Así que no se deje sorprender por semejante criatura? (ahora que si tiene en su poder a una mándela al circo y aquí nos encargamos de ella) ..."

"... destruyendo familias enteras y todo a su paso...y ahora el es el contenedor de semejante criatura sellada por yondaime...Lo que te gusta de el es que, ..."

"... cerdo o cualquier otro animal de campo debido a las dimenciones de la criatura, ... y el susto que te puedas llevar al ver semejante criatura frente ti, ..."

"... por los alrededores, una sombra, una gran sombra que se mueve silenciosa... que valerosos aventureros se atreveria a descubrir semejante criatura. ..."

"valgame, ya me imagino la semejante criatura que escribio tan imponente y destacado anuncio con los pies, pensando en niurka y viendo la tele, dios, ..."

"Hibiki huye aterrorizado por el encuentro con semejante criatura. Para evitar que capturen toda la nave los hombres separan una sección del resto dejando a ..."

"
Cualquier adjetivo adulador era poco para semejante criatura y yo, ... ¿Cómo semejante criatura se había fijado en Marisa teniéndome a mí en la familia que ..."

"
Férlakin, aún en la cama, al ver entrar a semejante criatura saltó de la cama y, recogiendo su bastón y su zurrón, salió de la cabaña sólo para ver cómo ..."

"
Se planto frente a mí, y clavo sus ojos aun más en los míos; al contrario de lo que pueda parecer, semejante criatura hubiera dado a cualquier otro ..."

"
-Debes ser un mago muy poderoso para haber conseguido hacer semejante criatura, me alegro de haberte encontrado, me servirás bien. ..."

"a semejante criatura y preguntando a la naturaleza cómo podía. haber concebido tal cosa. Los grandes héroes de Nurgle sienten una gran envidia..."

"
Menos mal que lo que dice tiene todo el sentido, porque ya me dirán quién creería a semejante criatura mutante del espacio exterior sinó . ..."

"
Si semejante criatura parece mucho, piense en la “respuesta” europea: el Telescopio Abrumadoramente Grande. Se llama así, no es chiste: así lo ha bautizado ..."

"... estuviera en una conversación y al ver entrar a semejante criatura, ... el miedo no está en la "criatura" si no en los ojos de los que la observa. ..."

"
El autor, que realiza una sólida aproximación al papel del estado africano, sostiene que es falsa la visión de semejante criatura como un artificio de ..."


Autor:
siniestro15 (de "Una investigación topológica").

La zanahoria es buena para la vista


Las mujeres eran el motivo de acudir a misa, en Valseca. Tenían dos cerebros, uno en la parte posterior y otro de mano. Raro es que utilizaran ambos en un mismo segundo pero cierto también que, en los viajes, eran siempre cuidadosas con el equipaje y procuraban delicadeza al resto de vagones. Sin ellas, los animales, nos hubiéramos ahorrado nuestra afición a la naturaleza.

En mi familia éramos ocho hermanas y la mitad tuertas –es decir, con uno de los ojos capaz de mirar dentro- el hermano, ciego de los dos ojos, era yo, pero aprendí a ver -primero lo intenté con el ombligo- consiguiéndolo finalmente a través de ese error: haciendo fuerza abdominal y fabricando la visión en el aliento cuando el frío, hasta huir ello en un defecto del ansia y dejarme solo en este cuerpo.

Hoy está en un charco -con forma de hortaliza- y, quieta, sólo atisba el tejado anónimo de cualquier vecino, y así será hasta que salga el sol de nuevo y se evapore.

Autor, el Alcalde.


viernes

Ciudadano ejemplar nº 1 (retrato propuesto en 1º persona por ciudadano convulsivo 2)



En Valseca no hay quien no haya leído Finnegan´s Wake en hebreo.

Se enseña en la escuela como por inercia y luego, como los toros, pasa a resultar, de manera interrogativa, tradición, fiesta y cultura.
Nada es como en el metro de Madrid. Ahí (como se sabe) todo el mundo está leyendo a Kapucinsky –o releyendo-.


Me voy a introducir. Seré espía. Evitaré el protagonismo del egregio y calmaré la sed en pecadores bajo el lema de que la mortandad existe.

Hablaré de lo que no conozco. Seré investigador. Cobijaré mis tres metros de altura en la iglesia y sabotearé el campanario envenenando a mis niñas, las cigüeñas.

Seré el pueblo. Evitaré el nombre de sus calles. Sabré, al igual que el mundo, que la calle donde piso es igual al frío que hace.

He leído las cartas de la gente y que esta villa no existe. Estoy en desacuerdo ¿Seré, entonces, el amor? -dice el ansioso-

Vi las guerras en la tele y sé que hubo un río en alguna parte.

El barrero (en la foto 15 de agosto de 2005) –archivos tricotósicos de Greenpeace- lleva así ya muchos años. Cuando bueno, era para almacenar agua –duda histórica (los habitantes de Valseca se facen los remolones y no contestan las diatribas acá propuestas)- y distribuirla a los pilones donde, me dijo mi abuela, se reunían un montón de mozas como ella a limpiar, y lo hacían cantando. Echaban mañanas enteras las jodías, entre la Concha Piquer y el quítame estas zurraspillas que las de tu marido me pringan.


En Valseca no hay quien no haya leído a Homero en coreano.

Seré disfraz, parte de los complementos y me enrolaré en una charanga como tramoyista: Aguantaré mi propio peso mientras tocan por las peñas. Seré circo.


En Valseca ha salido una ley que prohíbe hablar de cosas que no existen como, por ejemplo, Valseca.

Yo -también les pasa a otros- ya sólo puedo hablar de Valseca, al ser, junto al Barrero (en la foto) las dos únicas cosas que he hecho hasta donde llega el universo (que es antes del camino de Roda).


Fdo: Ciudadano convulsivo 2


Sólo he hecho una fotografía en mi vida



Siempre veíamos el mismo paisaje. Parecía una película de vaqueros, aunque no había señales de humo ni nada, hasta que quemamos el sitio y se quedó así para siempre, sólo que sin Gringo Wallace.

Son los mejores sitios de mi pequeño pueblo. Por eso me gusta tanto. Porque una vez en esa foto, si se pone a llover, no hay salida, sólo un chaparrón en el que te vas a mojar corras o no, así que no corres y te sientas en el suelo. En ese valle en concreto creo que, miradas así las cosas y con no poco aprecio a lo que es, difíciles son los resfriados al igual que recomendables dos pares de calcetines en enero, además de ropa de lana alta o sucedáneos e, incluso, chubasqueros.


Fdo: Amigo parcial del blog y amable -e inocente- ciudadano.

Apuntes didácticos para pasear por Valseca -por ciudadano convulsivo un poco manco-





Una vez en esta zona, cierto es, se puede elegir entre dos sentidos a la hora de efectuar el paseo diario y, cierto es, se puede llevar bocadillo o fruta. Pero aún más cierto, una vez se elige Valseca como sentido –y en él ubicados los dos probables con sus albuferas correspondientes- uno sólo puede hallar en él Valseca o, como viable alternativa, el vacío -que no es importante, al pertenecer a los años 20 del siglo pasado-.

El vacío, a diferencia de Valseca, existe y mide 20000 km de longitud, como bien sabía el poeta que lo midió en su caída.

Valseca, a diferencia del vacío, sólo existe como diferencia del vacío (que es allá -como todo el mundo sabe- donde caen los que lo supieron).

Verdad, realidad e identidad son cosas que no atañen a Valseca. Es en ese sentido donde se puede ubicar Valseca. Siguiendo el itinerario uno puede encontrarse con la Fuente el Pájaro. No obstante, una inclusión voluntaria en lo que no se cree es similar al itinerario que incluiría una bajada desde el cementerio nuevo parando en La cruz de Hontanares y dirigiendo, desde allí –todos sabemos que es un lugar idóneo para hacerlo- una mirada a Las Viñas, proponiendo en ello otro tipo de cultura –o, viablemente, contracultura- del paseo.

Evitar: Biblioteca. Títulos: cualquiera. Cierto: Si recuerdas –siendo capaz- la contraseña del usuario registrado bajo tu carné de identidad, puedes acceder al correo electrónico de la persona que eres en cualquier otro lado que sí exista del planeta, inclusive si la cuenta es propia.

Útil: Partida de dominó. Ya no salen los dobles. Lo ha cambiado el dueño de las fichas.

Pasear es bueno eligiendo de lado el viento para compensarlo a la vuelta. A veces sopla muy fuerte, tanto, que no hay quien capaz de manejar las mesas ni la brisca.

Sacar el bocadillo es mejor no habiendo gente. Parece una cosa de avaro, de malicioso. Pero no. Es por no tentar a las pirañas. Los tullidos del pueblo sabemos de lo que hablamos. Tengo mis manos enterradas en las afueras de Valseca. Un día iré por ellas y, luego de desenterrarlas y meterlas en la bolsa, no osaré volver los pasos de nuevo hacia atrás ni hacia delante.

jueves

Si no existe Valseca, entonces, no existo yo. Autor: Faizulito.


Valseca existe, creo, en uno de los cajones del ropero de mi habitación. Me he puesto a abrirlos todos. Lo he hecho con ansia de eunuco enamorado. En el primero me he encontrado cosas como Cancún, Florida y Connetica. Pero no he consentido terminar así sino que continué hasta bien entrado el alba, aunque Valseca no apareció. Es entonces cuando no he sabido si soy yo el que no existe.


En un tiempo fui un chaval pequeñito, chavalín, como hecho del sobrante de los bollos y, tras terminar los estudios, sin aún haber crecido demasiado, ya pensé que podría casarme en Madrid con una chica sencilla como Espido. Hacer vida, también, y enterrar todos los lugares que guardo en los cajones del ropero que está en mi habitación.

Más tarde, al haberlo abierto ya todo, vi Valseca, de nuevo, mientras se me caían los mocatones y, desde el suelo, agonizante, me dijo que ordenara, entero, el ropero de mi cuarto y que no llorara, que eso era de maricas.


Lo hice.
Y, claro, he desaparecido para siempre. Y antes, no les he dicho a ninguno que volveré ni añadido que eso será cuando todos vosotros, necesarios indígenas, existáis de una maldita vez.

martes

Instrucciones para hacer Valseca (1)





Elíjase en opciones "tipo de suelo: árido", si posible: fértil. A partir de ahí, trasládese con el ratón un terruño y amontónese al azar con peñuscos y con piedras.

Ábrase espacio para situar el trigo y póngase al alcance del posible habitante una torre de iglesia con campanario y sin necesaria misa.


Colóquese el centro del pueblo donde elija (opción preferente: sitúese el bar y déjese pasar tres días hasta encontrarlo).

Las casas se pueden comprar en eBay. Valen exactamente lo que cualquier ciudadano de cualquier rincón del mundo esté dispuesto a efectuar (se admiten ofertas en este blog).


Téngase en cuenta, antes del oferto, la Conjetura preliminar: Valseca no existe. Es la razón principal de que escriba sobre Valseca.


Autor: Sede Mnemotécnica de Energy.

Valseca, República independiente: Las personas y los hechos -por El historiador cósmico-



Monsier de Polín: 1er ministro. Cuentan que el mismo día de declararse el golpe se comió tres pinchos en La Postal de Zamarramala, pidió que le mataran un cochinillo para el día siguiente y, bajo la amenaza de cerrar las fronteras de Valseca y amotinar asalariados búlgaros con escopetas compradas a la familia Los Brañas (hoy célebres inquilinos de la Excma Rep. de Valseca de Polines), consiguió que el dueño de La Postal cediera a proveer de patas de cordero el nuevo país ubicado en la provincia de Segovia, al menos, dos veces en semana. También se dice que, tras este altercado, dejó 20 € de propina.


Vizconde de Vinacios: Consigliere del marquesado y participante del golpe del 1J. Vigilante en sus inicios de la zona céntrica que va desde el caño hasta la cruz de Hontanares de Eresma (reconquistada en la guerra de los 7 días –de la cual se dará en adelante información pertinente- y denominada República adjunta del trono liberal). El vizconde trabajaba sentado en el chiringuito de Mariano –hoy en día aeropuerto-. Financió la compra de las escopetas de Los Brañas –futuros dueños de la República, según opinión de DJ Pinelis en su reciente artículo del Tempranillo de Valseca- con el dinero de la peña que había sido pactado para un viaje al Acuópolis. Este incumplimiento, catalogado de alta traición, dividió el pueblo, produciéndose el caos y dándose casos de atentados entre los que destacan el sabotaje de cuatro gambas forradas en el vermú del fatídico domingo 15 de junio de 2008, en el cual también se dieron 12 casos de pinchazo efectuado con chincheta en bicicletas aparcadas en la zona del frontón y la desaparición de unas ruedinas de la bici de un chico que, como agravante, no era del pueblo, sino primo lejano de Carlangas el pastor.


Juanidius del Reino de Navarra: Compinche con gafas (tampoco es cosa de extenderse demasiado).


Marqués de Jons: Cabeza visible del golpe en el congreso de la diputación segoviana. Pegó tres tiros al techo y dijo: Se sienten, Toño! Después del evento declaró que estaba cansado y que su vida no había cambiado en absoluto. El país de 200 habitantes sabe que pudo ser el Mesías y que tenía el don de combinar paz y altercado; pero, debido a su cansancio, se fue de vacaciones a Murcia, donde goza de inmunidad diplomática.


Don Isidro, mártir:
Camarlengo oficial de la república. Desde que le fue concedido tal honor, deja dar misa a los monaguillos mientras echa la partida en ca Marcial.


Alberto “Breison”: Presionó al 1er ministro tras los acontecimientos de La Postal de Zamarramala en el momento en que la nueva república era considerada por Segovia y alrededores Estado de sitio, para que le dieran a él el cochinillo y también, insistió, los condimentos que, dijo, lo iba a preparar él a la brasa y comérselo en los parques con Manete. La cosa no fue a más y, el hombre, acabó cediendo a cambio de una ensalada “como las hacéis aquí”. La leyenda dice que uno de los encargados de La Postal le prometió una botella de vino blanco “a cuenta de la casa”.


Achen: Activista independiente y líder del grupo no armado “Seguimos siendo un pueblo”, empecinada en agosto de 2008 en inmolarse en tractor contra el antiguo ayuntamiento (hoy sede oficial de la ONU) en señal de protesta; pero le dijo a Jose que tenía que acompañarla para llevar la caja de cambios, quien se negó en rotundo diciendo “anda, anda, ya lo dejaremos pa mañana”.


lunes

El jipi payo -Autor: Lolo Sabucas "El jipi payo"-


Todos los días iba con un libro de vaqueros; los que mi tío había dejado en casa. Iban de un hombre ante su destino, de un amor, de la cárcel y de tiros. En definitiva, iban de viajar en metro.

Cuando no llevaba el libro dejaba de ser Pat Garrett y me convertía en El jipi payo.
El Jipi Payo esperaba en la estación de Aluche a que viniera el de la línea cinco ¿Había línea más fea? Pues eso, como El Jipi Payo. Mientras esperaba buscaba a las tías buenas por el arcén y me elegía a una para ir en su vagón y mirarla hasta que pasara algo, me pegase o huyese del violador que era el Jipi Payo, seguramente agarrada a los calcetines de un ejecutor, mucho más violador y peligroso que el Jipi Payo.
Nunca pasó nada hasta ese día:

- ¿Tengo monos en la cara?
- Sí
- ¿Y son tan grandes como el zoo de Barcelona?
- No. Son pequeñitos ¿Te los quito?
- Tú a mí no me tocas, que te persigo desde el carromato.
(divagaba los pararrayos y, mientras, me enfundaba la penúltima del Marcial Lafuente Estefanía).

Entonces la toqué. Creí que era un piano. Y toqué la Paraelisa. Cuando terminé pasé la boina: Triste es pedir, pero más triste es no tener unas galletitas con la leche en un sitio que haga calol!! Fui, a partir de entonces, tocapelotas. Aparqué a el Jipi Payo, es más, lo maté. Todavía sangra de amor en la celda acusado no de violación, sino de algo mucho peor, intento frustrado. Una buena definición del hombre que fue Lolo Sabucas.
Le tengo que enviar el dinero que saco de pasar la boina para que pueda sobornar a los guardias con el afán de encontrar una celda en la que no le violen a él. Una, cierto, tarea improbable.


Y sí, también es verdad, su calzado era deportivo de hacía tres años y muy gastado. Porque por las noches, en el parque Arias Navarro, El Jipi Payo era el pibe Sabucas. Pero para esas horas, ya no había estación donde bajarse en la que no estuviese algún tocapelotas tocando la Paraelisa en alguien.


Todos ellos han ganado. La música no. El metro, bueno, ahora ha cambiado mucho. Es lo que tienen en común la boca de Santo Domingo y el alimento de todos los demás días.

Fiestas patronales de Valseca - por ciudadano convulsivo nº 1 - (Parte 2)


FIESTAS DE VALSECA 2004.
Autor: Robespierre

“Llega siempre el momento en que el escéptico, tras haberlo cuestionado todo, no tendrá ya dudas; será entonces cuando suprimirá su juicio ¿Qué le quedará? Divertirse o dormitar – La frivolidad o la animalidad” (E. M. Cioran)

Las fiestas de Valseca, en las que como cada año no falta el fervor de la violación a palo seco, el buen facer del linchamiento a deshoras, y las, por otra parte, ya habituales exhibiciones y salidas de tono por el definitivamente poco ponderado Alí el Químico, llegan a su fin con chocolatadas públicas y chocolatadas privadas en cuales amodorra el vergel de cuando todo era otra cosa. Las fiestas se van y dejan rezando a Nuestra Señora de la Asunción por las almas derrochadoras de auténticos borregos depravados y nihilistas como quien les escribe tras una noche estrellada en la que gozó sin sacrificio de los servicios vacunos de una ovejita (diestra, se lo aseguro, pero de las cuatro patas) que salió del redil de Carlos Induráin, folklore a la salud dandista y melocotonera del Sr. Alcalde (tan rodeada de buñuelitos) y su santa patria sin bandera (o como lo quieran llamar). También han pasado otras cosas, como es menester, pero ha habido pocas peleas, de las de sangre (que no vamos a andarnos ahora con chupetoncitos, carajo), y es que, en la actualidad más rabiosa, altercados de toda la vida como los pisotones, la mancha de cubalibre en el vestido de estreno de la de por estrenar del grupo etcétera, se arreglan con discusiones filosóficas y no como debe de ser. Discusiones en las que se barajan nombres como Aristóteles, Kant, Leibnitz, Schopenhauer, Popper o Ludwig Wittgenstein, como si también ellos formaran parte de las carantoñas de la fiesta, salida mucho más fina para paladares ingenuos... que a este paso casi convienen una miguina de empujones, no ya para mantener la reputación sino para hacer amiguitos y hacer doncellas (que va ese rollo)... ellas quieren estrenarse con el hombre de su vida, pero en muchos casos no le hacen ascos a una pajita con dos dedines en las eras, pañuelo en mano (el acto no tiene un ápice de desperdicio romántico, quien lo probó lo sabe).

Los grupos de música no han estado mal. Estos fracasados de Operación Triunfo consiguen que la gente se apretuje con la excusa de la fiesta, situación propicia para crear buenos entendidos (ya hablé de esto); de peña en peña, de copa en copa, machos que no son tan machos, doncellas que no son tan doncellas (sino putas verbeneras) y el jula que está esperando pa robarte el mundo por montera... la pareja que baila feliz entre el tumulto de gente y luego regañan en casa porque el peque a quien dejaron acostadito se levantó a eso de las dos y se ha fumado todo lo que había encima de la mesa. Esto es muy serio; las fiestas de los pueblos incitan a lo que denominan “Violencia de género” (Está mal dicho pero de explicarlo ya se encargan estrellas de la televisión que dicen ser gnósticos y carecer de ego como). Y gente, con traje de ayer, Segovia y trigo, romería romana y vino, lugar que adoro (y no se vayan a pensar, no tengo ningún motivo). Los que más gracia me hacen son los que promulgan sentencias del tipo “Vaya mierda de fiestas las de este pueblo” y luego se echan la mano a la cartera para pagar otra ronda de garrafa con cocacola, con lágrimas en los ojos porque les hemos cerrado las puertas de la peña. Claro, necesitan olvidar que están allí... a ver, si en el fondo estos chicos tan majos son como golondrinas... volverán otro año a decir lo mismo, maldecirán el momento en el que oyeron cómo la voz lastimera del verano en fiestas les socorría como de tenor ya ajado. No conocen a Alí el Químico. Sí, ese señor que planea llenar de garrafa hasta el agua mineral, con sonrisa de escalpelo, manos de herencia encallecidas, tan bravas como muermas, abrazando con el puño su partida ganada (algunos le reconocen el fructuoso invento del cubalibre). Así el pueblo. Y que viva mucho. Para terminar les dejo con una de esas canciones sesudas que se me ha metido en la chola y que me está saliendo de las orejas desde que he iniciado esta larguísima y sincera carta completamente subjetiva y llena de pasión:

TIRORIIII TIRORIII TIRORITIRORITIRORIII ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! PAQUIIIIITOEEEEEEELCHOCOLATEEEEEROOO... PAQUIIIIITOEEEEEEEELCHOCOLATEEEROOOO... TIRORITIRORITIRORI ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA!...


Fdo: ciudadano convulsivo nº 1


Europe living a celebration - por Mico Celeste 3 -




Cuentan de un hortelano de los de escopeta y pericia, perro fiel y chimenea en casa, que gustaba de hablar con las hortalizas que crecían alrededor de su hambruna. Sembradas ha, les colgaba el nombre según el santo de un viejo calendario que había heredado de su madre, alcachofa desde su más tierna infancia. Un día, se comenta, bajó a ver a dos zanahorias de nombre Sebastián y Jessica (Jessy para los amigos), para platicarles lo honrado de ver crecer tan humildes protuberancias en su amada huerta, de la que no saldrían sino a su plato, acompañadas por uno de esos filetes de choto precongelados que se hacen ahora en el microondas y recibe por correo de la compañía de restaurantes "Chato y Choto", famosa en la zona de Toulouse por sus magníficos pinchos. Pero aquella tarde descubrió que Sebastián y Jessica se habían fugado. Trató de sospechar de su fiel perro, pero se acordó de que hacía una semana que aquel pobre perro se había exiliado en una finca del Ampurdán. Después de mucho llanto, habiendo pasado dos, quizá tres meses, recibió un correo de Televisión Española. Sebastián y Jessy habían quedado semifinalistas del best seller Operación Triunfo. Junto con una foto de la edición española de Rolling Stone, venía una cinta dedicada a su hortelano, que el buen hombre pudo escuchar en el transistor del bar del pueblo: Yurop livin a selebreision.

Fiestas patronales de Valseca - por ciudadano convulsivo nº 1 -


Del segundo volumen de la obra: “Valseca (o Paraíso vacacional en el bar de Marcial)” de autoría propia e impropia en la misma frase.
Añadir que, en esta ocasión, la fotografía no lo es -propia- aunque, además de a Javier (en la foto), debido a sus características atributivas (las de la foto), nos define -quintos o menos-, a una enorme mayoría de jovenzuelos de allí que -tapados o menos- nos dejamos ver en ciertas horas -adecuadas o menos-. Por favor, si aparece el autor/a, reclame y firme -la entrada, claro-.


APARTADO DEDICADO A FIESTAS PATRONALES:

Sirva mi pueblo como ejemplo de la decrepitud que rodea estas celebraciones a las que, dicho de paso, no he dejado de asistir ningún año (los más morbosos podrán paladear mis exquisitas experiencias personales en el volumen “El día en que parí una marranilla allá por La Fuente el Pájaro”, de emergente publicación). Empecemos el guisado con algunas definiciones que he ido anotando víctima de mi empirismo a propósito de tales fiestas para terminar con el escrito que firmé bajo el seudónimo “Robespierre”, el cual no dejó de convertirse en popular por un día en el castellano bar Fuentes (tan magnificado en mi obra viva), antes de desaparecer a manos de algún intrépido paladín marranero (ya aclarado mi concepto acerca de esta palabra de sonoridad tan cáustica) con soltura para la crítica literaria.

DEFINICIONES: Conste he escogido las relativas a todo lo que gira en torno a la fiesta patronal (extraídas de mi “Guía para etílicos y otras entes sin fundamento”)

- El grupo: Marionetos e instrumentistas con los ojos puestos en la MTV y los Grammies al tiempo que se disponen a ofrecer una nueva versión de “Paquito el chocolatero” a la plebe que les rodea, garrafa en mano, en medio de una plaza, alijarando con estos bardos una especie de momento histórico mientras la tipa del micro (la mini le hace juego, no por casualidad, con la verruguita postiza de la mejilla izquierda) se arranca por Chenoa. No deja de resultar curioso que la fiesta gire alrededor de los aquí retratados, cuando nadie, en realidad, les hace ni puto caso... Chocantemente, y esto son palabras mayores, ponen música de los Estopa o de Julio Iglesias a nuestros empujones para llegar hasta la peña más cercana en busca de droga, objeto por el cual casi podría asegurarse que se ganan con creces el cheque que les da la junta.

- Los “almas de fiesta”: Aquellos que terminada la función se van a casa porque ya no queda nadie, y tras haber vomitado el estómago se asoman al espejo pensando: Otro día más que no follo. E inocentes se van a acostar segurísimos de que el próximo fin de semana su suerte cambiará.

- Los “almas amorosas llenas de ternura”: (¿Ustedes se han fijado en mí?)

- La estrecha: Un milagro de la vanidad. Suele encontrarse fácilmente en el meollo del calvario festivo. Otras connotaciones de este espécimen tan esparcido, es que baila apasionadamente y con los ojos cerrados en los momentos en que no mira la hora, segura de que el mundo la observa (véase “mundo” quizá en la proyección de algún amor adolescente). Lo que es difícil de comprobar es si hacen el resto de las cosas así como bailan (al menos para un “alma amorosa” común).

- Los genios de las finanzas: Flotan en su abstracción coherente del mundo como único e indivisible. Ponen copas a toda leche abstraídos por asuntos como La bolsa. Analizan objetivamente los productos que más se venden para reflexionar sobre ventajas e inconvenientes a la hora de invertir en el carrefour. Ponen mala cara cuando oyen la palabra “garrafón”. En algunos casos, lamentablemente, terminan hablando solos en la oscuridad de una bodega.

- La gente buena: Dícese de la que cada vez queda menos. Esta rareza de elemento natural es difícil de observar durante el período festivo, puesto que suele estar ocupada haciéndole el amor a alguien en alguna oficina siniestra. O leyendo el Squire junto a una chimenea. Confiemos en que algún día sea ésta la especie que se encargue de gobernar el mundo.

- El crítico: Aspira a brillar únicamente como ilusionista de su propia desilusión. Víctima de su ceguera asumida como creencia; discute, cual Míchel los Madrid-Barca, las mejores jugadas de lo que ocurre a su alrededor (lo que la gran mayoría no sale del “mira ésa qué... melagarraba y...” y poco más; desde aquí les doy ánimos, el camino es duro pero es posible y se llega con constancia a ser variante en el desvarío). Por supuesto los hay de muchos colores. Haberlos también los hay locuaces, siempre imparciales, insoportables sobrios la mayoría... como mejor quedan es recostados en un remolque, ya con los asumidos “puntos muertos” de la santa garrafa. Adv: En algunos casos son peligrosos en su medianía alegre (variante común de duración irregular; pongamos poco antes de la quinta copa), cuando les da por convertirse en sucedáneos del malogrado Iñaki Cano para comentar las jugadas con los protagonistas, con el afán obvio de restarles protagonismo. Inician con su inserción a la sociedad su particular camino a la búsqueda de ese “patoso” que todos guardamos en nuestros intersticios.

- El patoso: Se lo estaba pasando bien hasta que se dio cuenta de que se dejó su alma por entre los sillones de alguna peña. Durante la búsqueda preside el lirismo primario (por lo que tiene de primate) de sus facultades mentales (caso que existan), alimentando su espiritualidad sin alma (equivalente mental: ego sin egocéntrico) con degradaciones en algunos casos involuntarias hacia el Otro y hacia un sí mismo que, según lo ya expuesto, no existe, o sí pero bajo mínimos en los que no conviene reparar, pongamos por caso la misma conciencia.

- Los putones verbeneros: Estas -o estos-, por lo menos, van a la fiesta a lo que van -a lo que vamos-.



Fdo: Ciudadano convulsivo 1

Proyectos urbanísticos en Valseca (parte 1: Museo de minerales) - Por Concejal en funciones 1 -


En primer orden, uno habría de atenerse y de entrada saber que el museo de minerales de Valseca es una vitrina con piedras. Muy cierto es que todos trabajamos para que el lugar mejore desde el ayuntamiento e, incluso, tenemos laborando a mandriles hipnotizados en la parte subterránea, en lo que vendrá a ser para 2008 una réplica lograda de las cuevas de Lascaux, por no hablar de otras reliquias que habremos de inaugurar a la entrada del mismo (de las cuales la famosa momia del Dr. Velasco, que en la actualidad se halla en el museo antropológico de Madrid, sólo será una amable sorpresa, muy ligerita). Sí señores, el museo se va a ampliar y, para ello, queremos contar con su oportuna colaboración en esta página. Por ejemplo y en primer lugar ¿alguien tiene antitetánicas para cuando muerden los mandriles o lo que sean estos animales?

Fdo: Concejal en funciones 1