jueves

Reseña de la revista Leer

Sim­pá­ti­cas ama­po­las, árbo­les que nos abo­rre­cen, mone­das que nos pro­por­cio­nan inver­sio­nes en ale­gría. El uni­verso del poeta niño indaga el alma entre las vís­ce­ras de las ratas que deca­pita, arro­pado por el espanto de dos pri­mos chi­llo­nes. Ver­sos psi­quiá­tri­cos de un prac­ti­cante de lo humano. Sus par­ti­cu­la­res fuen­tes del Nilo son las del ado­les­cente refu­giado con­tra la edad adulta que el escri­tor ali­menta con folios, mien­tras que las bajas pasio­nes de don Teo­doro se nutren solas, salvo el cargo de con­cien­cia que com­pensa con una paga esti­pu­lada en sugus. Este Jun­ta­ca­dá­ve­res de Alu­che, Alberto Masa, ha rene­gado de la tribu de los lite­ra­tos en bien de la lec­tura y de ese dios que no res­ponde, por­que se le ha ago­tado la bate­ría. Él sin embargo quiere “comu­ni­car a la huma­ni­dad” desde la buena infor­ma­ción que pro­pi­cia su para­noia, con la que los pája­ros le hablan a la hora del desa­yuno, mien­tras él hace llo­rar a un Prin­ci­pito en paro y dedi­cado a des­vir­gar pro­fe­so­ras de inglés, pen­sando que a quien des­flo­raba era otra.
ALICIA GONZÁLEZ
ROBERTO_ALCAZAR_CUBIERTAROBERTO ALCÁZAR, SUPONGO
Alberto Masa
Eolas. León, 2014
74 pági­nas. 12 €