jueves

Cecilia (3)



Durante la niñez
la respuesta a muchas cosas
si no a todo
consistía en escalar el tronco de un árbol
y, desde lo alto,
contemplar la línea del horizonte,
sentado en una rama.

Hoy tengo miedo de que estés junto a mí
en ese árbol remoto y no te agarres
lo suficientemente fuerte
al tiempo que ha pasado
desde entonces.
Yo ya te quería ¿Sabes?
Tanto como te quiero hoy.

Ese desierto hoy es un centro comercial
(Y también hay cultura y deportes.)
Una torre expone el logotipo del nombre del lugar,
que sigue siendo el mismo.
El árbol, en cambio, fue talado.
Alguien ha vendido la línea del horizonte
donde abracé tu ilusión por vez primera.

No es tristeza lo que supongo,
lo que supongo es que estás
en alguna parte,
no muy lejos de aquí
al lado
de la desaparición del árbol
cuya respuesta eras, ante todo, tú.


.

No hay comentarios: