viernes

Alias Ceci

Quiero casarme con Eudora Welty, alias Ceci. Tener un hijo al que llamar Carlota, sea niño o niña. Ir de vacaciones a Cuba y besar a mi amor en La bodeguita de en medio mientras nos tomamos un carajillo. Quiero ir a Nueva York con ella, bailar sobre las ruinas del World Trade Center. Quiero que hagamos el amor juntos dentro de la estatua de la libertad. Quiero que nos pudramos de pura salud en Hawaii, sentados en una tumbona del Wikiki. Pagar con Visa oro. Dar la vuelta al mundo en globo mientras lanzo papeles con mis poesías en castellano por encima del Big Ben, por encima de la Torre Eiffel, por encima de la Casa Roja. Quiero ir a la casa rural de mi pueblo y no parar de reirme. Reirme hasta morir en sus brazos. Quiero que la muerte nos pille juntos en el aeropuerto de una ciudad despedazada por bombas occidentales. Quiero sentarme ante un café y esperar que venga con todo eso y más. Atarme los zapatos al borde del abismo en el puente de Brooklyn mientras ella acaricia mi pelo y me dice que no pasa nada. Sólo ella y yo, como debería ser siempre. Eso quiero. Quiero que el frío sano de Colonia se quede pregnado de nuestras caras tras la boda. Una banda de jazz con rumanos hasta las cejas de maría tocándonos La vie en rose. Quiero que visitemos todos los hoteles de Túnez, regatear en los zocos o, simplemente, mirarla regatear a ella una imitación de un bolso carísimo mientras doy caladas a un Lucky Strike y siento que el mundo me pertenece. Quiero beber sake en Nagano y brindar con ella porque está aquí, conmigo, en esta cocina donde un loro canta todos los himnos de todos los países. Sonrojarme ante una caricia suya. Ver una luciérnaga por cada ojo suyo, atraparla, metérmela en la boca y sacarla. Quiero que matemos a la puta que me acaba de llamar pidiéndome que vaya a tomar un cafetito con ella para que dinamice un curso de literatura a coste cero. Ya viví todo aquello. Ahora estoy con ella y el sol es sólo algo que se apaga, indiferentemente de encenderse, en nuestras bocas cuando nos decimos Te quiero. "Tq".
 
Quiero casarme con Emily Dickinson, alias Ceci. Ponerme ciego de peyote en un hotel de Las Vegas tras hacer el amor como un loco con ella y luego, como Toni Soprano, apostarlo todo a un número en la ruleta del casino. Quiero tener un hijo al que llamar Carlangas, independientemente de que sea niño o niña. Quiero que vayamos los tres al parque de atracciones de Madrid y nos pongamos ciegos de manzanas con caramelo y algodón de azúcar en la noria. Quiero el sol de Altea, la terraza de Altea, comer cochinillo en Cándido en la mesa que da a la pared que refleja la fotografía a unos eternamente jóvenes Rolling Stones comiendo allí y, luego, pedirle a un guiri que nos haga una foto delante del Acueducto. Quiero visitar la catedral de Santiago y rezar con ella mientras acariciamos la pistola que guardamos en su bolso de licra. Quiero ir a Marruecos y que nos hagamos amigos de los moros. Darles abrazos y besos y regalos a cambio de una caladita de grifa. Quiero que venga con todo eso y con más. Volar hasta Praga y encerrarnos en la casa de Kafka, esa que parece la de un enanito de un cuento, a meternos mano entre los fogones. Joder, necesito amor, cariño. Tengo para dar y vender. La entrada a ese mundo es cualquier poesía tuya, intento poner las comas bien y luego nos comemos un extraño plato en el Bulli, que abren exclusivamente para nosotros. Quiero llevarte a comer también a la venta Pinillos un huevo, un chorizo, tres lomos, una ensalada y un café de Puchero, que Ángel Luis saque la guitarra y nos toque I wish you where here. "Tq".
 
Quiero casarme con Virginia Woolf, alias Ceci. Visitar con ella la pequeña y estrecha calle del lobo en Roma, encontrar allí el sitio perfecto para magrearnos ¿Dónde están los niños? Con los abuelos. Excelente. Quiero visitar la tumba de Gógol en san Petersburgo, colocarme de lado mi gorra de aviador, darte otro beso. Me estoy quedando sin palabras mientras tú conduces. Pongo el Kind of blue. No sabemos en qué país estamos ni a quien pertenece nuestro coche. Paras y hacemos el amor en el asiento de atrás. Todo es como la primera vez que me dijiste que tú tb me querías. Todo es eso y más. Mucho más. Sigo esperando tu respuesta. "Tq".

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