sábado

diarios neurolépticos 5 (la droja), por Casimiro Núñez


Caliento café. Extrañamente no debieran ser horas. Las películas de Fellini me mantienen entretenido. Ni siquiera haría falta que hablasen. Basta con esa escena repetida tanto en Roma como en Intervista: Eh Felipe. ¿Qué? ¡Que te den por culo! Y ya. La gente trabaja en decorados, come macarrones, están ahí. No hace falta devanarse los sesos ¿No crees? El microondas emite su pitido y yo soy, de nuevo, la persona más feliz de la casa. El resto duerme. No puedo hacerme cargo de sus pesadillas. Leo las que me faltan de Irvine Welsh, que me hechizó de cani con la desaparecida Las pesadillas del Marabú, publicada en Debate aproximadamente en el 97 y que no tuvo continuidad lejos de las manos de Herralde. Eh tú. ¿Qué? Vete a tomar por culo. Me meto en facebook e inicio mis célebres comentarios ingeniosos como: Hoy he decidido pedirles amistad a todas las putillas de mi vida. Lógicamente, como para ellas existe facebook, no aceptarán. Leerán mi nombre y un saco de roídos huesos caerá sobre sus recién pintadas uñas de los pies. Yo, mientras, me dedico a esculpir mi elefante sagrado, que es un elefante neuroléptico y sin órganos. Los espejos del otro están en la misma cocina, en la cariñosa cocina donde, antes de ponerme a teclear, tomé el café con el que empiezo este texto cualquiera. Este texto sin sombra, que son así los textos que propician los benditos antipsicóticos. Hace no mucho estaba de acampada con amigos muertos. Me pasaron un espejito con rayitas para todos y me las metí todas en mi turno, que era el primero. Sólo era una broma. Enseguida vomité todo el alcohol del cuerpo y volví a amanecer a las ocho de esa mañana de frío. Hoy no hay nadie. Salí al parque y luego metí de nuevo la cabeza dentro de la puerta, les pregunté si no querían dar unas patadas. A lo mejor cuando regrese a mi seriedad lírica empiezo de nuevo a leer libros cultos, quién sabe. No, ellos no salieron. Se morían de frío ante la ausencia de droga. Calculé unas benzodiacepinas para dormir y vencer la farla pero me di por vencido ¿Con cuántos sueños podría? Ya estaban dormidos. Parecían putos cadáveres (lo que son ahora) respirando (en aquel entonces podían). Me entró, recuerdo, una migraña. Desperté a uno de ellos y le dije lo que molaría ir de ajo, aunque el dolor se hiciera cada vez más latente. ¿Por qué me has despertado? Dijo mi amigo. Porque creía que te estabas haciendo el dormido, le contesté a su segunda manta. Hoy ya nadie está. Empecé a sangrar por los oídos. Pensé que quizá las chicas me harían más caso aunque sí era cierto que era un poco un canteo subir a su piso. Me restregué por la cara la sangre. A algo había que jugar. Quizá podría contar en casa que había tenido un accidente. Entonces entré al espejo y no recuerdo cuánto tiempo permanecí mirándome a los ojos, que parecían los de una mosca. Puse la radio: Y esta noche tenemos con nosotros a Jose Farina. Primera pregunta ¿Cuál es el pico más alto de las islas Canarias? El Mont Blanc. Nooooooo, lo sentimos Jose, era el Teide. Te has confundido por los nervios eeeeeh. Sí, me la han jugado. Ay, los nervios. Y, atención, la segunda pregunta es ¿Cuál es la capital de Suiza? Bulgaria. Noooooooo, Jose ¿Otra vez los nervios? Sí, últimamente me afloran, creía que no me pasaría en directo y además he estado estudiando. Tranquilo, todavía aspiras a las 500.000 pesetas porque hay bote ¿Qué cantante italiana nos ha hecho bailar este verano a ritmo de piscina? Sabrina Salerno. Bieeeeeeen. Oigamos el rugido del medio millón, Jose... Lo quité. Me serví un whisky, bourbon o esa mierda para recién iniciados, me senté y calculé que me daría tiempo a leer un libro de... ¿Qué más daba? A mí lo que me iba era la filosofía a pelo. Qué idiotez los jovencitos que consumen farla para quitarse el pedo del alcohol, pensé. Si bebes ya sabes lo que tienes, esa puta mierda será tu regalo ¿Por qué desperdiciarla con nuevo dinero? Además esnifar rompía cosas dentro de la nariz, joder. Te lo digo yo que me llamo Casimiro. Hoy en día mi felicidad es oír el micro. Café, café, café... Oh nena, perdona, se la metí a tu madre por equivocación. Creía que era nuestro antro y estaba oscuro. Ya te digo, menuda sorpresa debió de llevarse. Dije mientras me metí unos tranxilium 12.000. Hoy andan muy concienciados con enfermedades como la esquizofrenia, pero antes, en los setenta, todo cristo la teníamos y no pasaba nada de nada. Era peligroso juntarse con el vendedor del pan. Que ninguno de los dos saliese herido era todo un milagro. Nena, que no era tu madre, joder, era tu hermana y bien que la sentó a la muy hijaputa. Me parece, amor, que, menos a tu padre, me he follado por equivocación a toda tu puta familia. No me extraña que, a estas alturas, me quieran más que a ti. Fue una pena cuando nuestro hijo murió, pero fuiste tú quien le enseñó a aspirar el tabaco. Él, que era tu salvación. Ahora que no estás, como que te echo de menos. Y todos sabemos que, a fin de cuentas, el niño no era mío. Un simple producto de la droga, eso era ese capullín. Yo sólo le enseñé que debía de estar callado cuando alguien se la jurase en el cole y luego morderle los huevos en cuanto se diera la vuelta. Había que putear a los tontos y hacerle un favor a los gorditos robándoles el bocadillo (que nosotros no le íbamos a preparar) de la puta Nutella. Estoy cansado de mi blog. No me extraña que nadie lea blogs. Este mundo va a estallar y, cuando lo haga, wikipedia dirá "Sí, definitivamente pasó ;)".

PD: me voy a dormir. Gracias a todos por prestarme vuestra sangre, vísceras y pulmones, amigos de blogger. Algún día, cuando ya no estemos ninguno o por ahí, os los devolveré más intereses: entiéndase flemones. Un besito.
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6 comentarios:

Jose dijo...

Trasnochador, anda y duerme como un bendito y sueña con el día de mañana. Un abrazo

Alberto M dijo...

me entretuve escuchando la radio, Jose (mientras, tí amanecías, veo).

yoyoyoyoyo dijo...

Cuando el proximo?

Alberto M dijo...

pero yoyo si ya hay 500.000 publicados en este espacio!

yoyoyoyoyo dijo...

Venga Masa, sigue publicando en el blog. Queremos leerte. Carmen Sierra. Lo del yo5, lo puse hace un a~o y no me deja cambiarlo.

Alberto M dijo...

bueno, ya publicaré