miércoles

La alegría del planeta

"En la tela de araña titilaban / lentejuelas de rocío nocturno" (Jose)

- Hijo ¿No vienes a ver el fútbol?
- No, papá, va a venir ella dentro de poco.
- ¿Ella?
- Sí, creía que ya te lo había dicho.

Poco después suena el timbre. ¿Eres? Sí ¿Qué tal? Bien, te estaba esperando. Tienes una casa muy bonita, Alberto, la entrada está muy bien decorada. Mamá es muy aficionada… mira, te presento a papá. Hola. Hola. Mira, papá, la conocí en el trabajo ¿A que es muy hermosa? Oh sí, sí. He decidido que viniese para enseñarle mis colecciones y también había pensado en que se quedase a cenar algo. ¿Papá? ¿Qué, papá? ¿Qué piensas? No, nada, hijo, en mis cosas.
...

Qué ganas tenía de que vinieras, Laura. Tengo no pocas cosas que enseñarte. Mira, esta es mi habitación. Mola mazo ¿A que sí? Siéntate cómoda, puedes coger los libros que quieras y, también, poner un disco que te guste. ¿Te encuentras bien? Yo te veo bien, es sólo que me gustaría que me lo dijeses tú. Oh, Claudia, eres tan guapa. Voy a empezar por el plato fuerte. En este cajón se encuentra una maravilla de la ciencia. Mira, es un bote de cristal. Parece no contener nada dentro y, además, si lo muevo no suena ¿Ves? Sin embargo, si acercas esta lupa verás a seis personitas hechas a mi imagen y semejanza sólo que muy pequeñitas. ¿A que es increíble? Les voy a colocar en tu pierna, ya verás. Es sólo verter el bote. Te aviso que son un poco traviesos, aunque nunca se escapan. Qué divertido, Lidia, que hayas venido. Mira, mira con la lupa cómo se mueven. Eso es que les caes bien. ¿Te hacen cosquillas? Ja, ja. Está bien, elegiré yo la música. Mi colección de jazz está bastante bien. Mira, este es una rareza. Ya verás, suena muy bien, aunque flojea a partir de la tercera. Creo. Tampoco soy un entendido. Déjales corretear a sus anchas, lo entienden como un recreo, cuando quieren regresar al bote se quedan quietos. Se me ha olvidado decirte que no respires muy fuerte delante de ellos. Una vez me pasó que… ¿Te encuentras bien? Mira, Gloria, para mi gusto la entrada de la guitarra en esta no está del todo mal. Luego se lo carga, pero al principio está bien. Estar aquí contigo hoy es como estar en el paraíso ¿Sabes? Tengo tebeos ¿Quieres ver mis tebeos? Si por mí fuera los tendría guardados en una caja fuerte.


Roberto, creo que me he cargado a uno de tus bichos sin querer.
Déjame mirar. Lo siento. Oh, no, no te preocupes, Clara. Es el número dos, le gusta hacerse el muerto ¿Ves cómo a veces se le nota que respira? Siempre está jugando. Ja, ja. Malditos enanos. Despierta John. No te hagas el remolón, sé que te quedarías un rato más con Sara, pero ya es hora de que vuelvas al bote junto con tus hermanitos. Perdóname, Silvia. Quizá ha sido un atrevimiento. No son malos chicos. ¿Jordan? ¿Te has escondido, Jordan? Mira, estaba haciendo escalada. Jordan es el más marchoso de los seis. Ja, ja. Ahí está. Al bote, Jordan, es la hora de dormir. Escucha este solo de tenor, contrasta mucho con el sonido de la trompeta. Estos tíos eran genios. ¿Marta? ¿Tienes hambre? No quisiera que te aburrieses.

...
Te seré sincera, Carlos. Nunca he entendido mucho los tebeos de superhéroes ¿Sabes? Pero diría que tienen buena pinta. Este, por ejemplo. Ah, ese es buenísimo. Te lo presto, si quieres. No te preocupes. Va de un asesino que no sabe que lo es, aunque tiene flashbacks y, a veces, todo le parece muy extraño. ¿Te imaginas? En la vida real es un hombre recto y trabajador en unas oficinas de empleo. En serio, si te gusta, llévatelo. De verdad, me da igual. Creo que… Ah, me parece que deberías escuchar este otro disco. Mira, es un trío. Ella canta suave, ya verás. Percusión, un piano y ella ¿Para qué más? El piano a veces también hace de percusión. Oh, Elena, no había caído, perdóname ¿Quisieras una cocacola? Las metí esta mañana, deberían estar frías. ¿Y otra cosa? ¿Quieres otra cosa? Me suena que había algún Nestea.


¿Cómo ha quedado el partido, papá? Lucía y yo hemos decidido que cenaremos pizza. ¿Sabes si mamá llegará hoy antes de las once? Quizá la espere para contarle lo que me dijo la abuela. Cada vez la noto más rara. Ha perdido mucho. ¿Papá? Ah ¿Tiene pinta de que vayan a remontar? ¿Papá? Sí, ella está esperándome.


Perdona, Margarita. Estaba hablando con mi padre y además he visto que tenía una llamada perdida de un número raro cuando he llamado a la pizzería ¿Cuatro quesos con rúcula está bien, no? La de piña con beicon también la hacen muy bien. Todavía estoy por llamar y pedir una porción para que la pruebes.
Eres un encanto, Juan.
Compré algo para ti, es una tontería, casi se me olvida. Mira.
Oh, es precioso. Ja, ja.
Lo cogí viniendo del metro. Ja, ja ¿Entonces, te gusta?
Pero no tenías por qué haberte molestado.
Oh, fue un placer. No pude… No supe evitarlo.
.

3 comentarios:

Bellaluna dijo...

Como de madera. Lo leo y parece escrito en la madera, las palabras con la textura de madera y yo creo que yo me he pasado con algo, porque lo entiendo vacío como la madera y lleno de astillas como la madera. Hasta regusto de la madera (será de la barrica).

Alberto M dijo...

Está escrito en un árbol en otoño, entonces. Y está esperando. Y, además, ya he puesto los versos, que son de un poema de Jose, que quería. Y, contigo por aquí, siempre mejor.
Barrica con almendrucas y un beso!

Anónimo dijo...

Estupendo