sábado

Mi dulce limalimón



Me dice una niñita -dulce donde dice apasionada y amiga donde dice cerdo acomplejado-, a estas alturas, que escriba sobre sexo, y con morro, para de entretenerla, que mis escritos son un rollo. Me lo ha dicho esta tarde tan ancha y yo, que, en mi modestia, escribo tres sin sacarla cada cuatro palabras, me he quedado como pensando. Pensando qué es el sexo, no el escrito, sino el sexo como sexo. Al ser filósofo...

Y me he acordado, después de pensar en unas amapolas, de los médicos y de las médicas. De esos hombres y mujeres que son una bata blanca sobre un fondo grisáceo metiéndome cámaras por el culo a través de un cable, mirando quién es mi hombre al revés en una pantalla mientras yo noto el soplete bocabajo señalando un píloro que es cualquier chisme que hay en un trastero.
En mi piso los niños teníamos prohibido el ir al trastero sin los mayores y pensábamos que era un sitio de droga o de sexo, de ratas y suciedad. Al entrar olía a polvos para matar bichos. (El sitio donde había que estar para enterarse de otras cosas).

La verdad es que yo sólo he follado con las que me he creído que han sido mis novias aunque también he follado con una vieja asquerosa que vendía gominolas y con una pálida. He follado también con algunos animales, sobre todo con mis amigos los pajarillos y con una andrajosa de frente greco-romana, muy maja. A las de la uni del autobús también, de tres en tres y luego está un primo mío del pueblo mi padre que, una vez, nos la chupamos un poco de críos a turnos de una adentro como el jarabe. Y en el campamento cosas, pero tonterías.
No, tampoco es que yo sea un picha star.

Aprovecho los lapsus respiratorios acusados durante la noche por incompetencia del píloro así como dolencias de hernia hiatal para jujarla al estilo Carradine.

Llamo amor al primer escupitajo de sangre del aprendiz de tuberculoso.

Me gusta hablar de este último punto porque sólo aspiro a conmoverme -sorprenderme- con alguna dolencia sesuda de esas imaginativas mientras el sexo es el lugar donde más niños y niñas somos y el cuarto oscuro la bruja que tiene por escoba un sexo de patíbulo ¿A que parece un verso de este.... cómo se llama?
Yo, ya digo, he sido más de novias. He tenido dos. Unas bastardas, aunque las recuerdo con un cariño inmenso. Besos en la frente si lo lean, que ni falta que hace (se os ama igual).

No he follado con ningún muerto. Me refiero a de persona.

Los que follan bien son los moribundos. Yo siempre que me he creído que me iba a morir lo primero que he hecho ha sido tirar de manoleta.
Al principio hay que trabajarlo, pero el resto es ya improvisación: arte. Preguntar por preguntar si va bien o si no y esas cosas que hace la gente que se quiere, como verla dormirse -o morirse- agarrada con el cariño que uno sabe mientras el uno coge otro sueño que quién sabe si no es el sueño que ella está soñando.

Y no se me ocurre más.
Pero voy a seguir sin dormir -corte de digestión por follar a lo bruto- así que, creo, me pondré a leer -de nuevo- los diarios de Robert Musil.

(Y, médicos, más de cariño ostias.)
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7 comentarios:

Alicia Murillo dijo...

Nadamal,si señor, para no tener cejas, nada mal.
Besos.

Tesa dijo...

Yo voy a mirar ahora mismo lo que significa "follar" en el diccionario. Me suena haberlo oído hace tiempo... pero tanto, que ya ni me acuerdo.

Pasaba por aquí dijo...

Mujer, eso es como montar en bici: nunca se olvida.

Alberto M dijo...

Alicia: Con cejas, ya con.

Tes: Noble arte del soplido del fuelle.

Sobre todo si nos agarran, Pasaba.

UnaSirenaVarada dijo...

La imagen del Príncipe de Zamunda (¿o era Zamundia?), de connotaciones irresistiblemente afrodisíacas, anticipa que tu entrada va a divagar por los espinosos páramos del sexo.

No deja de resultar conmovedor ver transitar tu literatura por esa delgada línea temática que separa el amor romántico de la colonoscopia. Por otra parte, no dejo de admirar tu valentía por reconocer lo de la pálida.

Me siento muy identificada contigo, quiero decir en lo de la hernia de hiato, que compartimos.

Cantidad de besos, y gracias por tu comentario, yo también te echaba de menos.

-PD: Cuidado con hacer las cosas al estilo Carradine, he oído que perjudica seriamente la salud (honestamente: es peor que unas idus de marzo)

Sirena Varada dijo...

Criaturaaaaaaaaaaaaa!!! Que soy yo la del comentario anterior, la auténtica. He sido suplantada por mi dirección de correo, jajajajaja

Más besos.

Alberto M dijo...

Qué susto, Sire. Por un momento pensé que eras tu dirección de correo electrónico.

(Admito que me costó horrores lo de la pálida admitirlo, pero me dije: apechuga, chico, apechuga)

PD: mi literatura?? (eso sí que no eh)

Un besote.