domingo

Los primeros martes de la cabeza


El primer martes de la creación yo estaba sentada en una columna pensando en una mesa. Luego me quedé dormida hasta el segundo martes. En el segundo martes pensé que debía hacer un esfuerzo por desayunar, así que abrí un armarito y miré si había algo. Vi unos crispies y me senté a comerlos en la salita mientras veía la tele. Me enredó una de King Kong y luego me dormí con los anuncios de tablas de ejercicios que vinieron después hasta el tercer martes de la creación, que fue cuando conocí a la otra Carmen. Ella tenía un arbusto en la boca y me preguntó si tenía fuego. Como yo sí tenía desde entonces vivimos la una para la otra.
El cuarto martes de la creación nuestra casa estaba llena de revistas de coches. La pregunté a la otra Carmen si la gustaban pero, como estaba dormida, no me respondió.
El quinto martes de la creación Carmen me dijo que yo también debía ocuparme de la casa, hacer cosas como barrer o la colada. La dije que había soñado con un niño escribiendo como terapia enfrente de nuestro ordenador. Me respondió que, como no espabilara, cualquier persona del mundo llegaría hasta nuestro sitio y lo colonizaría convirtiéndonos en lo que eligiera. Ese martes, antes de volver a dormirme, fregué unos platos.
El sexto martes de la creación en las noticias venía la foto ampliada de un leucocito. Le dije a Carmen que parecía una fruta. Fue la primera vez que sonrió. Se nos ocurrió que podríamos permitirnos el lujo de celebrar una fiesta entre las dos, pero luego ella dijo que tenía sueño.
Tres días antes de que llegara el séptimo martes de la creación un guardia de seguridad nos despertó y preguntó qué hacíamos allí. Lo primero que se nos pasó por la cabeza fue recoger todas nuestras cosas.
Cuando llegó el séptimo martes de la creación todavía estábamos charlando con el guardia.
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4 comentarios:

gema segura dijo...

me molaría que el orden espacial estuviera más conectado, una misma persona haciendo más actings, pensamientos, y momentos pertenecientes al mismo momento presente.

muak

Alberto M dijo...

esta historia es de pensamientos en presente. Una muchacha dice cosas que recuerda.
Que esté cerrado como un cuento ya es tontería mía.
Un beso.

Tesa dijo...

¿Pero hay sexo o son amiguitas platónicas?

Alberto M dijo...

todavía no lo sabemos, Tesa. Iba a ponerme ahora con Carmen dos. Yo me da que las voy a pervertir lo que pueda.