martes

Traslado

Debido a lo de morirse sabemos que toda mudanza es, como dijo el filósofo, precaria.
No tenía claro por dónde empezar, así que como había doce fotos (lanzadas en la mañana del cuatro, según viene anotado en el registro -otra cosa es que lo haya anotado el señor Ordóñez-) he sacado un par de dados. Eso también quiere decir, claro, que he descartado ya una número uno (en otro post te la cuento, siempre que quieras, claro -si no quieres, no, por favor, bueno estaría-).
Mira. Un tres.
Pues este es el camino hacia el cuarto de baño de la nueva ubicación del lugar donde hacemos posible La S. C:


Sí, el baño es eso que se ve con luz al fondo. En la redacción antigua nos lavábamos a oscuras, pero eso es el pasado. Esta vez no voy a hacer uso de los dados para poder enseñártelo con detalle. Mira, la tengo justo encima de la mesa:



Aquí, en sanidad, nos reunimos, fundamentalmente, para recitar, por ejemplo, los primeros cuatro versos del poema de Francisco Pino "No cabe historia", que procedo a copiarte sin necesidad -para eso hacemos noche- de andar buscándolo:

Has de quedar, así, dominadora
del tiempo y muy presente, aunque recuerde;
yo te digo, mujer, que no se pierde,
si fue de hermoso amor, ninguna aurora.


Voy a tirar otra vez los dados a ver qué sale. Mira, el ocho:



No entiendo esta fotografía. Es más, me repugna. No sé cómo no la he descartado. Explícame tú lo que es si quieres, porque yo esto no lo he visto en la vida. Voy a tirar los dados otra vez antes de que me dé una embolia debido a la repugnancia que he dicho antes.
Mierda, ha salido el ocho otra vez:


Ya sé que no tiene ninguna gracia.

Coño: El 9!


Joder con Ordóñez.
En la foto (Mamá, yo y mi abuela Ciri) Estábamos en el campamento, era un monasterio donde nos habían llevado a los niños a jugar, aprender y cosas así. Ese día, recuerdo que comimos sandía de postre y también que yo hice junto con los chicos una obra de teatro que había escrito yo y en la que yo era el protagonista, seleccionado por mí mismo al azar, claro, y la hicimos en un corro con gente y aplaudieron. No sé mucho más. Era el día de padres (por eso estaban). Luego se iban y, si eran buenos, me grabarían los nuevos de El coche fantástico. Y lo fueron (aunque se cortaban a la mitad y luego empezaba la mitad de otro ¿No lo hacía eso mucho más divertido? Yo creo que sí, perdona que elucubre).

Ah.
Ordóñez, por cierto ¿A qué dedicará el tiempo libre? ¿Por qué se divierte con gente que no es él? ¿Por qué, el muy paranoico, ha instalado cámaras ocultas en este habitáculo al que, no más, acabamos de llegar?
No lo sé. Pero me lo preguntaré, a ver qué ocurre.
A eso iba, sí. Se me había olvidado. Menudo colacao que tengo por caveza (Por cierto ¿A que molo cuando pongo caveza con uve? A mí sí, me molo así, no sé, algo parecido a lo mejor, bueno... regular).

Quizás siga luego, en otro ratejo (antes voy a preparar café para Ordóñez, para que no tenga que hacerlo de mañana, el hombre, a primera hora).


Abrazos,
A.
.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

molas mogollon con caveza con ube

Alberto M dijo...

Muchas gracias, anónimo
en realidad fue una especie de intervneción del instinto. Algo inexplicable, ya sabe, el genio.

Tesa dijo...

Cabeza se escribe con B
...no seas vurro

Alberto M dijo...

Se dice hasno!

Tesa dijo...

Me gusta la coletilla que le has puesto al título del Blog.
:)

Alberto M dijo...

Na Tesa, yo ya paso, desde que no me decís que soy muy guapo de pequeño y en general y hasta de mayor también, ya ni fotos ni nada y paso.

Anónimo dijo...

Qué guapo eras de pequeñín...!!

Besito

Anónimo dijo...

te quiero mucho

Alberto M dijo...

querer = hechos,
amor mío

thanks, vida