viernes

¡Que vienen las enamoradas! (nueva blogonovela valsecar)


19:27 Valseca. Redacción corporativa LSC. Control de la base de datos

- Hemos contactado con los servicios secretos.
- Manos a la obra entonces ¿Qué hay tras el chico? ¿Se sabe ya quién es?
- De momento sólo tenemos alguna pequeña pista, comisario. Y luego está lo otro...
- ¿El qué?
- Es serio, jefe.
- ¿Comando terrorista? ¿Cámaras ocultas, vigilancia? ¿Top manta?
- Peor.
- ¿De qué se trata, sargento primero?
- Ágarrese...
- Me agarro.
- ¡Las enamoradas!
- Santa Madonna ¡Las enamoradas! ¿Lo dice usted en serio? ¿Tesa, Yolaida y estas?
- Nucleo duro total... Sirena e Irene y Bellaluna y Meim y Anita, Conrado, HdB, Matilde, SDUC y, si se animan, los del Hotel Kafka también. Un caos total. Pero completamente. Han sido introducidas/os en el blog mediante alguna artimaña. Por lo visto el que buscamos planea que le digan que capta lo que escribe mediante las herramientas externas de la redacción. No sólo quiere que les diga que escribe bonito y es muy majo, ahora planea que vengan en bandada a conquistar Valseca. Y todo a cómo nos han salido los jamones.
- Por no hablar de que algún infiltrado esté interesado en nuestro oro, el escondido por nuestros ancestros y nadie sabe dónde está. Traiga los dados, cabo.
- Voy.
- Tírelos usted comisario, que siempre ha tenido buena mano.
- Un tres.
- Mierda. Tire otra vez, que con un tres no hacemos nada. Venga, que nadie se va a dar cuenta.
- ¿Seguro que no están grabando? Es que mire que son paranoicos toda esa chusma de la bloguindelia, por no hablar de Laszlo Ravirov ¿Micros tampoco habrá, no?
- Dele que yo le tapo con el abrigo.
- Un ocho.
- Eso ya es otra cosa. Con eso nos les comemos a todos. Ahora a por el chico. ¿Cuáles eran las pequeñas pistas?
- Hay señaladas algunas frases en un libro que hemos encontrado.
- Buen trabajo, cabo. Ponga al teniente a la orden del día.
- Mire, se trata del libro Lenin Dadá.
- ¿Eso es lo que está leyendo?
- Sí.
- Pinta chunguis ¿Ha encontrado algo subrayado?
- Efectivamente, sargento primero.
- No, ese es el otro. Yo soy el comisario. Es que desnudos parecemos la misma persona.
- No me había dado cuenta. Buena observación, comisario.
- Cabo, infórmeme de la frase subrayada. El tiempo apremia.
- La frase dice: Alguien podría decir ¡Vale! Pero una cosa es ir a los cabarés y otra, sentirse a gusto en ellos.
- ¿Está al principio o al final del libro, cabo?
- Capítulo dos.
- ¿Hay alguien que entienda esta pista?
- Los servicios de inteligencia están investigando, cabo.
- No, el cabo es usted, yo soy el comisario.
- Ah, se me ha ido la olla.
- ¿Y bien? ¿Tomamos las armas? ¿Hablamos con sus profesores? No me negará que lo de Las enamoradas no es para que tomemos medidas de urgencia. Mire, viene el teniente, cabo. A ver qué se le ocurre.
- He hablado con el chico.
- ¿Con nuestro chico, el chaval, dónde estaba metido?
- Se había ido a por moras a Valdesancho.
- Estos niños es que es un no parar.
- ¿Salió un ocho, no?
- Total, con eso está en el bolsillo.
- ¿Y qué dice?
- Nada, que si puede venir a escribir ahora mismo un algo, que si no se va a acostar. Que si le dejamos un ordenata.
- Pero si son las 19:53 ¿Seguro que sus condiciones son sólo esas?
- Son. Opino relajo en las primeras órdenes. Nuestra condición será que no toque los cables, pues tardará dos horas la alerta en desactivarse y con ella los misiles que compramos a los Brañas y que, a estas horas, señalan hacia Roda de Eresma.
- ¿Qué hago entonces, coronel?
- ...
- ¿Coronel, se le ocurre algo? ¿Quiere que rompa el cable rojo o el azul?
- No no... nada, el chico, que escriba una telenovela y, eso sí, mañana que se pase por el colegio que están faltando muchos alumnos y no se sabe si es que están yendo a perdices.
- ¿Y yo?
- Váyase al bar, sargento primero.
- ¿Me hará un justificante para el pincho, que si no ven que he trabajado no me lo dan y tengo hambruna?
- Sí, tome, a su nombre. Y llévese al cabo. Pero el cabo, sin pincho.
- A sus órdenes, señor.
- ¿Por cierto, está seguro de que soy yo su superior?
- Osti. No me acuerdo... Con el estrés.
- Anda, vámonos todos a ca Marcial. El chico se puede quedar aquí con el ordenador ¿Verdad, Ramoncete?
- Sí, padre.
- Bien, pues no toques los cables y, lo demás, todo lo a gusto que sepas. Esto es lo que siempre mandaron nuestros caídos.
- Lo sé, padre, lo sé.
- Se trata sólo de concentración, hijo. De saber dónde está puesta cada letra en el teclado. Lo demás es onanismo, rabia, enajenación, vanidad y viable redención.
- Hermoso, papá. ¿Luego me puedo ir a tomar una cocacola con vosotros?
- Hecho... Pero haz bien el post, que no está el horno muy pa bollos. Y no quiero tener que hablar con tu madre.
- Guay.
- Pues eso.
.
(Y Ramoncete -alias AlbertoM- se puso a escribir una historia en la redacción, quiere dedicársela a su amiga o ex-amiga o nada o lo que ella quiera Alicia (Parva Manara) debido a blablabla
-a ver si para la próxima ya se va dilucidando algo del libro Lenin Dadá, que le lleva pocomocha de momento, aunque icrecendo y es el único libro que hay hoy en el pueblo-).
.

10 comentarios:

Tesa dijo...

jajaja "dele que yo le tapo con el abrigo"
...qué risa

Alberto M dijo...

la organización que organiza a la organización siempre necesita tantas capas de ropa como nicotina y documentos inventados.

Bellaluna dijo...

Me alegras la mañana, pero me apura haber sido descubierta infiltrada en conspicua conspiración, sobre todo por tan diligentes fuerzas del orden público. ¿Qué hacer, desarmada?

Alberto M dijo...

También formo parte, Bellaluna, de la conspiración conspicua.
Se me ocurre que abrigarnos y ya veremos algún que otro muerto a los que les quede alguna que otra bala.

Un abrazo.

ca dijo...

Alberto... al final consigues nuestra paranoia absoluta... que si sirve para huir a otro lugar donde no sentirse tan observado, adelante y bebamos absenta en ca Marcial.

ca dijo...

Alberto... al final consigues nuestra paranoia absoluta... que si sirve para huir a otro lugar donde no sentirse tan observado, adelante y bebamos absenta en ca Marcial.

Anónimo dijo...

Se trata solo de saber dónde está puesta cada letra en el teclado. Lo demás es onanismo, rabia, enajenación, vanidad y viable redención.
no creo
vale, la siguiente teleblognovela la hago yo desde la zona alta de la provincia.
beusito
yo ya estoy en camino para la coquista en "masa"

hiuhiu
la que nunca escribe

Alberto M dijo...

Absenta en ca Marcial? (ja, ja) esa sí sería buena. (Na, Conrado, ya no propongo esas cosas, que luego, a lo mejor, algún oyente le dice a una vecina que soy drogota, se empieza a extender terminando en que vendo a los niños sustancias psiconítricas a la salida al recreo, y acabo en el barranco francés -que no sería la primera vez-)

Laquenunca: qué ganas tengo de regresar a Valseca. Pero muchas eh.
Un besete, fiera.

Guadiana dijo...

Menuda semejante criatura estás tú hecha...
Jeje...
Parece una de Berlanga o similá.
Los engranajes bien lubricados.
Si no haces ya piruetas en el firmamento será porque no quieres.
Malcrías tu voluntad, aunque si luego te sirve para tus objetivos, avanti.

"Yo soy el comisario. Es que desnudos parecemos la misma persona." Jeje...

Alberto M dijo...

:P