sábado

"Y para que sepas que he sido yo..." Le dijo,


Quizás mi lugar sea estar sentado todo el tiempo inventándome algo. Quizá sea eso todo y ya. Sentarse, escribir, imaginar que el resto está resuelto con un breve saludo a la pantalla, el aire o lo que sea.
Me he apuntado a natación e ido esta tarde. Me viene bien para la espalda, y no es descabellado porque yo necesito a la espalda, aunque sea una idiotez la propia espalda. Nací un poco de la espalda y les dijeron a mis padres que, debido en gran parte a la cosa de nacer, la tendría chunga.
Hoy me he apuntado a natación e ido esta tarde. Ya podría terminar con esto porque ya está, pero al llegar acá me he sentado, y también me pasa que veo el blog como un tamagochi que termina siendo uno y que no hay que dejar que esté tristón y se bloquee y rompa, al menos antes que la maquinita en la que vive, que en mi caso, hoy, pensé, podría ser una espalda, entre otros chismes incluso no menos molestos.
Si no tuviera espalda no habría ningún problema y, seguramente, no me sentaría y ya está. Luego está que esto no puede ser todo. Que uno es uno mientras uno está y es mejor estar, casi seguramente, con espalda que sin espalda. El agua estaba templadita. Pero antes de eso he llegado a la recepción de este buen boche. Me han atendido y he dado el dinero.
Es un regalo de mi madre por san Alberto M, que es mañana sábado, aunque en el blog vaya a salir que es hoy, sábado. Desde hace cinco años, cada 15 de noviembre acabo leyendo la vida del santo por el wikipedia, pero en este no me apetece. He pensado que me la voy a inventar, ahora mismo, mientras decido si ponerme el pijama o si esto es sólo algo que hago porque me ha venido una flor a la cabeza y la he cogido, en lugar de coger al que le duele la espalda enfrente del ordenador que, de venir, siempre lo hace con las dos manos sujetándose atrás, como si tuviera puestas unas esposas y la llave de estas residiese en el fondo de una piscina climatizada.
El próximo día me inventaré la historia del tuyo, si quieres -yo quiero-, y ojalá pueda contártela un día cualquiera, que te haga. Un día normal como hoy, tronco.

32 comentarios:

Sirena Varada dijo...

¿He llegado la primera?... ¡¡¡Tesaaaaaaaaa!!!

Supe que algún día llegaría; supe que algún día haría el primer comentario y supe que ese día no sabría qué decir.

Besos impredecibles, Criatura

Alberto M dijo...

A mí me gustan mucho más cuando son impredecibles, Sirena. Los cojo, pero ya. Besos para ti.

irene dijo...

Yo me he apuntado al gimnasio, bici, cinta, abdominales, pesas..., pero sólo he ido un día, ya me lo tomaré más en serio. También debería ir a natación, por la espalda, pero es una peeeena, como decía la canción, no sé nadar.
Si no tuvieras espalda..., pues eso no te sentarías y ya está, lo importante es tener "coco", y corazón. Siempre que te venga una flor a la cabeza, cógela.
Tienes que tomar rabitos de pasa, ¿no te sabes ya la vida de san Alberto de memoria?, pues después de cinco años, deberías.
Muchos besos, Alberto.

Alberto M dijo...

:) Irene, siempre se me olvida la historia de este santo -al que la gracia, según la leyenda, le concedió una muy buena memoria si rezaba.
Pero siempre dudo quién se le apareció, fue la virgen, la Mari, nuestra señora, porque lo miré al final buscando el título, pero siempre se me olvida y nunca estoy seguro si no sería una jirafa o un pato.
Un abrazo, Irene,
y a activarse en el cuerpo, leñe. (He ido sólo un día, ya te diré cuándo fallo a mi cita semanal, aunque tengo pagadas diez citas -ahora nueve- y el primer día llegué a los ocho y me dije: el próximo el doble. Para las olimpiadas de Madrid, un hacha.

Tesa dijo...

jajajaja
Sirena... que sepas que me has pillado "ouT" porque vuelvo después de varios días missing, sin conectar a esto del internés, pero no volveré a dar tregua.
:)
Un saludo, niña

Albertucho mío, felicidades atrasadas.
Jamás se me ocurrió, ni ocurriría, ni ocurrirá, entrar a Wikipedia a leer la vida de ese señor santo que dices. No hay más Albertos que requieran mi interés que tú y ese otro Alberto bonsai que tengo aquí, en mi casa.
Tesita is return, después de un finde megalargo. Ya hablaremos.
Besotes

Alberto M dijo...

Na, seguro que era un mamón el san Albertus. A mí me mola porque me han dado la propi.

(¿Has votado a la momia, Tes? -el otro voto es el mío- A ver si algún día te cuento su historia).

muakis

Tesa dijo...

Ya mestás contando la historia de la momia en cuanto te pille asomado a la window
:)

Alberto M dijo...

enga

Sirena Varada dijo...

jajajaja.... Y yo que pensaba que tu comentario sobre Ciorán era insuperable.

¡¡¡Nada más que por el comentario de Antonia ya te tengo que querer!!!

Alberto M dijo...

Mi Antonia es todo tuya, y mis brazos y mis piernas y mis orejas. Todo. Pero no se te ocurra no quererme eh.
Besoks

Hilario dijo...

Que hilarante lo cotidiano ¿no?

las lentejas dijo...

Y tú, qué te has regalado por tu santo?
Besos, Mister.
YolaIDA

Alberto M dijo...

Lo cotidiano mola, Hilario, cierto que buscando su remedio.
Yolaida: me compré una peli larga de los Futuramas, que soy fan, y un queso muy bueno.
Abrazos.

Tesa dijo...

Dónde ha estado usted metido, Semejante?

A mí me gustan los futurama, a mi hijo más. El robot guarro y borde, Fender y toda la panda. Antes los veíamos durante la comida, ahora hemos cambiado por los Simpson que también son la repera.
¿De los mismos dibujantes, son?

Alberto M dijo...

Pero no es Fender, Tes, que eso es una guitarra. Es Bender, como el verbo bender pero en mayúscula, al ser nombre.

Estoy por ahí, Tes, perdido en mis pensamientos. Te he leído eh, no creas que no, y, estando, me meto en el aparatejo del charlar.
Un beso de España, anda.

Tesa dijo...

jajajajja es verdad, Bender.
jo, qué fallo
menos mal que no me lee mi pollo, o se parte a mi costa

oye, me has leído... ¿tú te has dado cuenta del juego con los verbos, en el poema?... que cada verbo en la segunda parte del verso es el de la primera en el verso anterior. Yo creo que nadie ha caído en la cuenta ...con el empeño que puse en jugar un poco con las palabras.
Soy una poeta incomprendida.
:)

Alberto M dijo...

Que sí, que ya sé que eres una poeta, y que me di cuenta del juego. Ya sabes, creo, que soy una especie de enfermo de coscarme de esas cosas. Y no. No se me escapan muchas veces. Aunque me parece que te has hecho un juego que te tienes que complicar mucho mucho mucho más para, luego, volver sobre el sentido que ya existe en tu historia y preguntarte por qué no ha cambiado -¿reto? (si implica hacer yo algo, me rajo, que sí quiero escribir un relático, pero no sé no qué poner, sino si decir algo-, después de todo el barullo de estaciones de metro entre línea doce y la dos de Mayo de Madrid -qué ganas de que llegue febrero, leñe-.
Que síiiii, que me cosqué.
(te digo en cuanto se me ocurra la difucultás)
Futuramo suyo,
Albe.

Alberto M dijo...

jo, qué lío me he hecho con los guiones y los paréntesis.

las lentejas dijo...

Es un buen regalo, sí señor.

A mi no me gusta nadar.
Cada año mi madre me apuntaba a la extraescolar de piscina y en verano, el cursillo de julio.
Qué coñazo!
Odio la piscina.
No entendía que yo no quería ir y que no me gustaba.
Yo nadaba mal, no me esforzaba, a ver si daba por tirado su dinero y me borraba, pero nada, como el médico decía que era un deporte muy completo, ala, a natación.
En fin, cosas que pasan...

Besos, Mister.

Alberto M dijo...

A mí me pasó.
El colegio, de enanos, organizaba unas actividades extraescolares entre las que se incluía coger un autocar y aprender a nadar.
Me apuntaron.
Un día iba agarrado a una de las cuerdas, cosa que había cogido por costumbre, y un profesor atinó con el palo de limpiar en una mano -mía- de agarrar agárrole. Claro, me solté y nadé.
Hasta entonces no sabía que sabía nadar.
Luego ya supe y pensé que se lo decía a mis padres y que me quitaban.
Fue un proceso lento.
Pero terminó.
Y me metieron en ingles.
En fin.
Lo que peor llevo hoy día son los vestuarios. El primer día saludé y tal imitando la voz de Cela. Na, bien, muy majos todos. Y el baño.
En fin.

Kisses per vous, Yolaida.

Diana dijo...

Hola
D. Alberto M., he accedido a este blog desde el de la amiga Sirena y a ella le doy las gracias por ofecerme la oportunidad de conocerte.
Oye, dile a tu espalda que no te de la lata, que tiene que dejarte escribir. Voy a seguir conociéndote, vale?
Desde Coruña te envío un saludo.
Diana

Alberto M dijo...

Estupendo Diana, cómo no, encantado y muchas gracias.
Le daré el recado a la espalda (de tu parte).

Un saludo.

las lentejas dijo...

jajajaajajjaja
Seguro que se morían de risa mientras se quitaban el olor a cloro.
jajajajaja
Besos, Mister.
YolaIDA

Tesa dijo...

Alberto, a ver si te pillo por banda, estoy buscando una cosa y a lo mejor tú sabes dónde puedo encontrarlo.
Bss

Alberto M dijo...

Un desastre, Yol. :)
Otra vez armas eh, Tesa. Voy a ver.
Bicos.

fernando dijo...

Hola Alberto,son casi las 1000 de la mañana y estoy cansao de tener la pantalla delante leyendo tu repertorio.Acabo de darme cuenta de que aunque se me haga de dia no voy a poder leerlo todo asi que me voy a la puta de mi cama que se acuesta con cualquiera que se tumbe en su almohada.Mientras leia buscaba referencias de vivencias comunes y mas que vivencias encontre hijo putas comunes como don alfonso al cual me gustaria hoy en dia meterle el palito de madera con el que golpeaba la mesa por su catolico culo o las babas de don teodoro(pobre pringao).Quizas tambien buscaba egocentricamente pasajes que me trasportaran a la infancia como los soldaditos que nos compraban nuestras madres en estanco de la vieja chocha cuyas gominolas estaban mas duras que los tomates trasgenicos,o las hostias al bueno de carolo o el bombo que le colo don manuel a la reme,jejeje.Me alegro de encontrarte aunque sea virtualmente.UN ABRAZO MUY FUERTE

Alberto M dijo...

Pero qué grande, Fer!!
Pues ahora, si andas por España, ya sabes, nos juntamos y a celebrar.
Que Chusillo anda por aquí también.
¿Ya me cuentas, oki?

(A don Alfonso había que meterle, una por una, las notas del repertorio y el mástil de la guitarra con la que tocaba Que canten los niños, que con la vara esa sólo, se iba a quedar mucho incompleto).

Otro día toca eh, hablar de las gominolas, los soldaditos, peluca y pilucos del orador de cuarto pelo y el fútbol de verdad, ahí, que se nos colaba el balón y nos lo quitaban los tanos. Joe.

Anónimo dijo...

Alberto

Espero verte el jueves a las 7:30 en el círculo de bellas artes, sala Valle Inclán. Te debo esta invitación a la presentación del libro.

Un abrazo y enhorabuena por tu blog
I.

Anónimo dijo...

Alberto

Espero verte el jueves a las 7:30 en el círculo de bellas artes, sala Valle Inclán. Te debo esta invitación a la presentación del libro.

Un abrazo y enhorabuena por tu blog
I.

Alberto M dijo...

Me alegra recibir la invitación (al fin) y es mi sala preferida del sitio.
Tengo clase justo a esa hora, pero miraré si puedo acercarme aún llegando algo pronto y a algo del discurso.
Lástima el vino.

Hirota dijo...

Ponte bueno... ;) Que no me entere yo que ese peluche pasa hambre. Te leo. Bssstsss. (Yo atacada con las maletas y los regalos).

Alberto M dijo...

Vas a hacer un gran viaje, Twigg. Para los ataques de maletas y regalos, ya sabes, defensa personal.
Y, de mi parte, muchos besos.
(Y el jueves estoy a la hora 17:00. Ya me encuentro casi hecho un tigurón -gracias clamoxil-).