miércoles

Conexión Chusyfer (Liceo Caspilla absolution): Hoy, don Alfonso en http://lacomunidad.elpais.com


"Recuerdo perfectamente unas prácticas de mi licenciatura de bioquímica en las que nos tocaba sacrificar donalfonsos. Los cogíamos con firmeza, metíamos su cabeza en una guillotina, y la cortábamos de cuajo. Inclinábamos el cuerpo decapitado, recogíamos en un vaso de precipitados la sangre chorreando de su cuello, y nos apresurábamos a extraer el hígado y congelarlo inmediatamente en nitrógeno líquido. Para los experimentos que íbamos a realizar necesitábamos recoger mucha sangre y una muerte rápida que no afectara a los pupitres de Carolo.
No me consideréis un desalmado insensible, siento empatía por los animales y abogo por evitar su sufrimiento injustificado, pero confieso que en ese momento no me pareció nada injustificado.
Ahora me doy cuenta que estaba siendo víctima de algo parecido al experimento de don Pergentino sobre la obediencia a la autoridad. En este famoso experimento se ve cómo personas normales participando en un estudio con sita Hortensia son capaces de infringir dolor a otras simplemente porque el protocolo lo exige. Las imágenes causaron un gran revuelo, porque demostraron que guiñapos normales y molientes se dejan llevar por las exigencias del procedimiento y la autoridad del director, y continúa suministrando dolorosas descargas eléctricas a otros donalfonsos inocentes a pesar de oír sus reiterados lamentos que, curiosamente, extrapolan vejando a la parte menos capaz de su alumnado.
Me atrevo a sugerir que los profesores que investigan con animales de laboratorio también padecen un efecto parecido al revelado en el experimento de Milgram, así como la intentona de Ric del 5º C en el quimicefa.

Ayer mismo estuve con una investigadora del colegio Cuba. Ella inyecta células tumorales en los donalfonsos, deja que crezcan los tumores, luego suministra fármacos sólo a algunos, y mira si evolucionan diferente respecto los controles. Le pregunté cuántos donalfonsos utilizaba al año. “Yo sólo unos 150”, contestó. “¿Sólo?” “sí, no es mucho. Una compañera mía en estos momentos dispone de unos 800 exclusivamente para sus experimentos. Mi laboratorio se gasta el 15% de su presupuesto en donalfonsos. Mucha gente utiliza más de 1000 cada año, recuerde que esto es el colegio Cuba. ¿Usted me dijo que pertenecía al Liceo Castilla, no? Pues eso” Sí, siempre hubo clases, y hasta con razón en ocasiones (¿Se acuerdan ustedes del colegio Cuba?).
"Utiliza…" creedme que dicha investigadora es una persona sensible, le encanta la naturaleza y siente un gran respeto por los animales. Pero de nuevo, no tiene ni el mínimo conflicto interior a la hora de trabajar con donalfonsos. Considera que son imprescindibles como modelos para su trabajo."

Autoría análoga-hechora junto al título.
Memorable conexión Chusyfer (por nosotros el Liceo Caspilla sigue vivo!!)

20 comentarios:

Anónimo dijo...

hola,tenia que ver otra vez tu movida y me alegro ver el texto.No soy muy amigo de los maquinas con teclas ,pero me alegro que existan solo por esto..mi mente perversa se imagina al bastardete desalmado de peluquin teñido con la horten,haciendo de mamporrera su tierna hija leti y los mamones subditos a sueldo abanicando.No te quiero estropear el blog con oscenidades infantiles,la gente que igual acaba de cenar no tiene por que saber que ricardo se zampaba los calastros o que el rojas se frotaba el cipote en clase.asi que te mando mi e-mail guarrero y me cuentas en privado tornadobomb76@hotmail.com por cierto vivo en tenerife desde hace tiempo.un abrazo

Alberto M dijo...

Qué va, si no lo estropeas para nada. Me cuesta mucho imaginar esa época sin esos detalles ¿obscenos? (si no, qué rollo, no? Que quitas esas cosas y parece que te han doblado la infancia, o lo que aquello fuera).
Anoto tu correo (¿estás seguro de que es el guarrero? a ver si va a ser el otro y la fastidiamos).
Te escribiré.
Muy lejos sí, Tenerife.
Un abrazo.

BEKARIA dijo...

¡Escríbeme a mí!: me resulta un verdadero placer "leerte".
Un beso y un abrazo virtual.

Alberto M dijo...

(¿Verdadero placer es pleonasmo, no?)

Te escribo y te leo, claro, aunque, -confecí a tú- de ambas cosas, nunca sé qué hacer antes y qué después.

Besos y abrazos virtuales (aquí el orden, en cambio, no altera el producto -creo-).

Tesa dijo...

Que sepa, Sr. Masa, que si empieza a escribir a toda esta gente yo no quiero quedarme sin mi parte. Escríbame y mucho, que me da pelusilla.
:)
Y fíjate que la que me he estado quedando corta he sido yo, que desde que leí ayer este post, es ahora cuando puedo por fin poner aquí algo (he entrado un par de veces desde el curre y ambas he tenído que dejarlo porque el jefe venía dando leña).
Bueno, te dejo un saludo, y eso... que ya hablamos de ventana a ventana -como en patio de vecinos, parece.

hombredebarro dijo...

Me deja su texto contento después dehaberlo leído y excitado porque esos experimentos siempre me hacen salivar, no sé nunca bien si con "v" o con "b". ¿Salivar o salibar? Y si todos empiezan a guarrear en privado qué va de los que lo queremos hacer en público.

Alberto M dijo...

Nada, Tesa, a echar hielo siempre a la leña de los jefes (pero sólo cuando no nos vean).

HdB, ¿Con uve, no? de avulense: Gente de Ávila.
(Había una tía mía del pueblo que decía que a guarrear, cada uno a su casa, que dios está en la de todos.)


Abrazorks.

BEKARIA dijo...

Improvisar, siempre improvisar... (mí declara)

irene dijo...

¡Qué lio!, aquí nadie se acuerda de los donalfonsos, ¡pobrecitos!, en fin, todo sea en pro de los avances de la ciencia.
Esto parece el Servicio de Correos virtual.
Besitos, Alberto.

Las Lentejas, sino te gustan las dejas dijo...

Dios, qué asco!!!
Apuntico de cenar, me has revuelto el estómago!
Aish, ya te pillaré por banda, ya...
Besos, Mister.
YolaIDA

Sirena Varada dijo...

Recuerdo perfectamente el día que vi mi primer donalfonso. Tenía los ojos verdes y encima no me dio las buenas tardes. Me dijo que sufría alopecia andrógina pero los dos sabíamos que mentía: su planicie craneal se debía al tratamiento químico experimental para curar la fimosis que le fue inoculado. Curiosamente también fue para una clase de bioquímica -¿Qué sería de la bioquímica sin la bioquímica? Y lo más trágico: ¿Qué sería de los donalfonsos sin la bioquímica?-. La doctora (pelirroja y prosemita) que llevó a cabo los experimentos con el susodicho donalfonso quedó sorprendida de los resultados: efectivamente el tratamiento revertía la fimosis pero producía invariablemente cáncer de testículos y calvicie inducida por fármacos. A los donalfonsos, según él mismo me contó (acostumbraba a hablar de sí mismo en tercera persona), no les parecía tan mal cambiar un testículo por la ausencia de la fimosis pero que lo de la calvicie era muy difícil de sobrellevar. La doctora pelirroja, según cuenta la "Annual medicine Review" (editada en Acapulco), consiguió encontrar una vacuna para la calvicie provocada por la vacuna de la fimosis, pero ésta producía hemorroides y halitosis. Por supuesto, la doctora pelirroja no intentó encontrar una vacuna para las hemorroides y la halitosis, eso además de imposible es absurdo. Gracias al empeño de los donalfonsos, concluyó donalfonso, hay una raza de seres unitesticulares (sin fimosis), con hemorroides (sin calvicie) y con halitosis: son los llamados "Solipsistas".

Antes de despedirnos le dija a donalfonso que sabía perfectamente que su calvicie no era androgénica y le pregunté por qué seguía mostrando su cráneo sin pelo habiendo vacuna para ello.
Su respuesta fue contundente:
-¿Acaso me ves tú cara de solipsista?


Montón de besos, criatura.

Alberto M dijo...

Bekaria: Las más de las veces la improvisación le pilla a uno de improviso. Y eso es estupendo para centrarla -la improvisación- donde uno improvise bien, claro.

Eso, Irene, a ver si se acuerda un poco más la ciencia, leñe, de las cosas que tiene que avanzar. Que cada vez que uno para un paso, se nos muere un donalfonso.

Si corremos un poco más llegamos hasta el córner, Yolaida. Ánimo esa zancada.

Sirena (regalo eh) un retrato codjouno de don Alfonso.
¿También te dio Teoría coral de la Matemática cantada? (Yo cateé eh -a ver, no me dejaba entrar en clase-).


Muchos besos.

Bellaluna dijo...

Te veo, Alberto, metido en el empirismo pragmático. Hombre de laboratorio. En Méjico, donde hice mi bachillerato en un fino colegio internacional, diseccionábamos ranas y ratas y a veces aún tengo pesadillas de aquellas vísceras latiendo mientras la ratilla me miraba, aún viva, olisqueando con el hociquillo sin entender nada. O entendiéndolo todo de nosotros.

En mi última visita a un laboratorio vi un cerdito con la nariz fluorescente.

Alberto M dijo...

Yo hacía eso con las ratas en mi pequeño pueblo, Bellaluna. Cultivé una locura referida a estas maldades y, pensadas como pasto para la gatería, revolvía sus tripas con palitos que me hice, para descubrir qué era aquello que habían comido, sacarlo y, a lo mejor, recuperar a un bicho no muerto aún. Al lado de las naverías llevaba a cabo estos experimentos, desagradables hoy, y empezaban a llegar las moscas hasta que mis manos eran una mezcla de carne y ellas, y las vísceras de los roedores apenas el hedor que echaban, un compuesto a mitad de mortadela y gelatina que hoy, ya lo he dicho, me repugna.
Pero no he visto gusiluces en las cuadras. Siguen siendo igual.

Hubiera sido una excusa para escribir, que ha comenzado a decir la prensa que me estoy volviendo vago.
También leo lo nuevo eh, pero, aunque es una actitud que no me va, me he reservado y ya os diré en otro momento.
Me alegra tu vuelta, un abrazo.

Bellaluna dijo...

No te demores. Habla.

Beso

Tesa dijo...

Eso, a qué tanta reserva.
Y mira que te entendí ayer a última hora que habías pasado por mi chiringuito y habías dejado huella, pero no.

En fin, que lo de las ratas un asco, oye.

irene dijo...

Hola, Albertín, Galicia es una tierra increíble, tienes razón, pero las meigas no están conmigo, hace un tiempo terrible, lluvia, viento, granizo, en fin, paciencia.
Ahora tengo un ratito, me metí en el blog, y vengo a enviarte un biquiño desde Coruña.

Alberto M dijo...

Locuelas, locuelas... Hablar, al final, Bellaluna, era sólo eso, pero sumado el "mientras" es mucho. Beso.

Nada, Tesa, como los asesinos que saben -ya sabes- dejando huellas de otro. Luego resulta que eran propias además, pero eso era sólo por lo que dicen las pruebas. Y los asesinatos: sin consumar. (Somos casi buenos chavales -y digo el casi por lo de chavales-).

No son las meigas, Irene, es que, coñe, es diciembre. Que hoy es el cumple de mi tía Pepa y, dentro de nada, hasta el mío. Y nuestros blogs tan panchos.
(Se esperarán las fotucos).

Jesús qua4tro dijo...

Jeje, como he estado fuera llevaba retraso en leerte, y casi me pierdo esta tan memorable historia :) Yo siempre hice los experimentos con donteodoros y así me salían de mal. Y ya veo "Anónimo" de Tenerife que también has llegado hasta aquí (el pañuelo es un mundo!!), tengo previsto un viaje a Tenerife el año que viene, ya te escribo y te cuento.

Alberto M dijo...

:) a mí, en los experimentos, siempre me sale sita Hortensia.
Tengo la casa llena.