lunes

Las espigas y la luna, el mundo


"Me voy,
me voy a mis tablas. Lluvia
y más lluvia seca
sin parar" (Gonzalo Rojas)


Mamá me dice que estoy muy nervioso, que tome la medicación.

Afuera de esa medicación, de la vegetalidad que crea su mundo, soy otro mundo en un lugar cuyos signos, haciendo despiste en mi voluntad, asimismo controlada por un centro que emite los sonidos de una sala recreativa, permiten que mi control se revuelva sobre sí y pierda, como los grandes mecenas de la antigua Roma, el cálculo de sus ofrendas. Amén de esto soy una persona literaria que, influido por mis maestros -gente disparatada- intento inventar el mundo en mis ratos de ocio. (El único encargo recibido ha sido el de renunciar a una novela -cosa que he hecho- y hacer un libro de relatos personales entrecomillado -cosa que he hecho-, el resultado fue una broma sobre la broma que era mi editor en sí). Hube de comprender a tales guisos entre paréntesis que a más broma, mejores carcajadas, y fui resultado de ellas en un lector que me va haciendo, poco a poco, desde el interior de su pesebre. Un lector mezquino, pues evita reírse por lo bajo y, en otro orden de cosas, no cabe en su carcajada y sale expulsado de ella en cuanto se presenta ocasión, dejando el libro que entre las manos maneja, lleno de un idioma inaprensible hasta para un esquizofrénico normal y no uno como yo, que tanto yo encuentra entre el aguacero, inocente de que las gotas de estos días poco son más que agua sobre agua, barro y paraguas en el camino hacia el autobús.
Pero tengo mi blog, como tantos y también los días de lluvia. Salvo alguna acotación pactada no he vuelto a saber sobre escribir otra cosa, al haberle cogido un tacto que no sé no querer, a la criatura que, debajo de la piel, es el abalorio impar de un ago(s)tado.
Un señorín sale a la calle con un paraguas y le da el aire de cara, al que responde soplando para guardarse y, en su encogimiento, llega a la parada. A partir de ahí no existe la belleza de las cosas.

Bien:
Un tipo coge el autobús. No, mejor un tipo no. Hoy voy a ser tipa y me voy a llamar Cataplana. Cataplana coge el autobús y le dice al conductor que cuánto. Tiende 2´80 en el recibidor y coge ventana. Abre el libro "La vibración del hielo" de Jordi Doce y lo cierra al acabarlo (de su principio coge la cita que figura al inicio de este escrito).
Miro la ventana, sé que es precario pensar que todo ha finalizado, hasta la guerra, siendo la persona un ente bien diferenciable en la conjetura asimilada de ver en cada lado un término de lo que sea. -sonrío porque me acuerdo de que me encanta guisar papas-.


Mamá me pide que despierte. Sabe el idioma de cuando antes y evita el blog de la criatura desde que encontró a un ciego masturbándose en su horca mientras se carcajeaba de cuanto mundo presenciara su manera.


El paisaje que viene es el de la media luna temblando en un mar que en su gran ancho parece espigas en la noche, movidas por el esfuerzo de esa media luna que tirita en medio de un panorama que imaginé dans littéraire a bordo de un autobús de los escasos en domingo.
Se ve vadear con el esfuerzo, como cualquier barco en el océano que acaba siendo el campo, virrey de caricias en el trono de la sola espiga.

Cataplana me pregunta qué es lo literario, pero no sé lo que es.
Cataplana idea que lo literario es el amor y estoy de acuerdo, aunque el amor son unas pulgas que salen a la existencia desde ese vulgar chocho de previeja que tiene Cataplana, y que piden ser esnifadas una a una con la condición de abandonar el lloriqueo y el quejoso como descreído maldecido de su origen.


Mamá me regaña porque doy muy fuerte a las teclas y procuro, para no molestarle, hacerlo más bajito, aunque ello traiga en consecuencia que el frío de la casa opere.

Procuro hacer alegría, tras teclear; entonces mamá comprueba que, en la nevera, cada cerveza está en su sitio y vuelve a mirarme y decirme que me tome la medicación.
Tenía unos textos eruditos pensados -lo cual niega lo de tener los textos, claro-, casi listos, pero caí en que no era erudito y que manejo los datos de la historia muy torpemente, lo cuál puede hacer tropezar una erudición con la que tampoco, como con Cataplana, quiero pasear. Porque yo lo que quiero es escribir mi blog como me dé la gana, decirle que es bonito, guapo y valiente mientras acaricio su fotografía del monstruo de las galletas e inscribirlo en los premios 20minutos, donde miro, es como yo de pequeño, una boñiga situada ante un frente incomprensible, lo que por otra parte está bien, para que aprenda.


Procuro llamar la atención de mamá sobre esto, pero me vence el indudable ingenio y saber hacer de intereconomía que, infundido en su seriedad, hace menor a la vida. Y a mi vida, de nuevo, vuelve el nombre medicación y el verbo tomar.

Y qué coño, yo tampoco soy muy esquizofrénico. Un poquito sólo. Lo justito para presumir, como hacen los dedos de algunos cuando me abro paso por la calle de este pueblo, que es una mala imitación de Valseca.
Y tampoco tiene río.


26 comentarios:

Anónimo dijo...

Es usted un todo un joven artista.
Saludos,
MT

Blanca dijo...

Gracias por dejar tu comentario en mi blog, creo que pensamos igual sobre las cuevas y quien debería habitarlas :-) Me parece muy interesante como escribes, así que me quedaré un rato por aquí con tu permiso.
Un saludo.

Alberto M dijo...

Muchas gracias MT.

Gracias a ti, Blanca. Me alegra que coincidamos y, por supuesto, puedes quedarte siempre y tanto rato como gustes. Es tu casa del internet y, este sitio, oye, muy honrado de coincidir y verla.

luzbelguerrero dijo...

Bueno, yo iba a votar por Don Augusto Monterroso, porque siempre me ha gustado mucho, y añoro sus relatos, pero la encuesta ya está cerrada.
Mi esposa me sugirió que leyera su blog, y al hacerlo, me encontré con un estilo híbrido entre el Dalmiro Sáenz de los setenta y un Fernando Arrabal atemporal
Me recupero de un mal contraído en una zona tropical, así que espero sabrá disculpar si encuentra extremo u ofensivo este cóctel que me sugiere su estilo
Volveré totalmente recuperado a leer las entradas antiguas; quiero saber si es un mutante, o debemos achacarle a la esquizofrenia su interesante prosa
Buenas tardes

Tesa dijo...

Cataplana, que pasaba sus veranos en un pueblo de CAsTillA la PLANA, estoy segura que cerca de Valseca. Y por eso sabes, seguro, de la forma de pensar de esta chica de castellano carácter.
Digo yo.
Es que mira que te ha salido un nombre rarito para el personaje, con la de Vanessas y Jennys que andan por ahí deseando protagonismo.

Alberto M dijo...

Hola Luzbel. Iba a poner nuevas encuestas pero vi que no me dejaba poner probabilidades largas y quedó esa, perpetua, como el aleteo de una de las moscas del libro de Monterroso.
No conocía hasta ahora, gracias a tu generosidad con el cálculo -extremo seguramente-, a Dalmiro Sáenz -ya espiado en wikipedia- (anoto por si tengo la fortuna de leer algo suyo, y anoto también -perdona esta vanidad- "el de los 70"). De Arrabal he leído Baal babilonia, El cementerio de automóviles y, sobre todo, disfruté La torre herida por el rayo. Permíteme la broma, también: Arrabal atemporal me parece redundancia, al menos en lo que me ha llegado de sus escritos. Muchísimas gracias por comentarme y, también, la comparación con estos dos escritores. Hubo una vez que también, un grupillo de amigos hablaron de lo que escribía y me preguntaron sobre eso, valorándome en su amistad, y dije que yo era de Paco Umbral, y la verdad es que no lo sé, lo dije por decir, por corresponder al aprecio de ese momento. No sé muy bien, la verdad, qué es el estilo. Si pienso en ello me da por explicármelo en plan métrico y, reconozco, me seducen mucho las frases de 10 y de 12 sílabas. No sé por qué. El endecasílabo también, pero para procurarle una destreza que, creo, no tengo.
Muchísimas gracias a ti por la amabilidad y tu interés, y también a tu esposa (permítame el tuteo, es el rato) y ánimo en la recuperación de la dolencia.
Sobre la esquizofrenia, mi caso es el de alguien afortunado, que responde bien al tratamiento hasta manejarlo por sí sólo. Por pena hay casos muy graves y, debido a mi cercanía con ellos -de distancia física-, intentaré no frivolizarlo, pues los tratamientos son muy dolorosos y algunas neurosis complicadas, aterradoras.
Claro que será un placer que visites los escritos que acá hay, aunque quizá ande todo muy fragmentado y para nada correspondiente a una misma manera.

Muchas gracias.

las lentejas dijo...

jajajajajajaja
Sí, Tesa, no le veo yo al Mister poniendo "la Jessi o la Pamela".

Me ha gustado mucho, me está gustando conocerte.

Besos enormes.
YolaIDA

PD. Pero, te has tomado la medicación?

Alberto M dijo...

Pues tengo una gran amiga que se llama Vanessa y, otra, más despistada, pero preciosa al igual que Vanessa, que se llama Jenny, como la famosa pirata, Tes preciosa, pero mi niña fatale se llamaba Cataplana, HALE, y seguramente, casi sin duda, era de la Cas(t)illa que mencionas.
Beso.

Alberto M dijo...

Yolaida, la tomé "pacientemente".
Igualmente a mí también me encanta conocerte.

yolaida dijo...

Así me gusta...

irene dijo...

¡Ay! Alberto, ya nos une algo, a mí, que soy más mayorcita que tú, seguro que mucho más, también me dice mi mamá, tómate el lexatín, que estás muy nerviosa.
Todos estamos un poco locos, cada uno a su manera y con su intensidad.
Sigue con tus relatos, con tu blog, con tu Cataplana, con tus sueños y con tu poquita de locura.
A mí me parece que lo haces bien, me refiero a escribir, por supuesto, ¡qué se yo de lo demás!.
Besos, Al-Berto.

Alberto M dijo...

Yolaida, para la próxima, aunque no te guste.

Nada, de lo demás nada, querida Irene, un rollo. Seguiré matando a estos alienígenas, claro, con el world.
Gracias por tus palabras. Beso.

Sirena Varada dijo...

Criatura, si siempre lo has hecho ("inventar el mundo en tus ratos de ocio") y como había tanta literatura; y como había tanto debajo de esa piel azul además, tanto disparate, y tanto sugerido, a más de una y de uno nos tienes aquí embobaditos tomando la misma medicina que tomas tú (la que sea) y que no nos de el mono.

Un placer leerte. Ahí nos vemos, cocodrilo.
¡¡Guapo!!

(Felicidades por la visita de Luzbel, es ídolo mío -con permiso de su señora-)

Alberto M dijo...

Por supuesto que ha sido un placer la visita de Luzbel, pero más aún descubrir sus escritos.
Perdona la inocencia pero...
Y yo que creía que era yo tu ídolo.

Muchas gracias, ya pensaba: ya no viene a comentar ni nada.
Ayer llegué tarde y con la cosa de escribir en el autobús, pero al final me rajé. A ver si en otra ocasión, o cómo se da hoy el día.
(Lo de guapo, ya me suena muy a cachondeito, reina, guapa tú -sonrisilla, pues en este caso sí es pleonasmo-).
Besos, amiga.

Las Lentejas, sino te gustan las dejas dijo...

Seguro que me gusta.

Sirena Varada dijo...

Claro que tú eres mi ídolo criatura, y lo sabes. Faltaría más.


(¡Dios, que chorreo me ha caído!... Esto me pasa por llegar siempre tarde)

Alberto M dijo...

Sin ustedes, las mozas, hay que ver la de chaparrones (a cambio de otros casi seguramente menos severos) que evitaría el mundo.
Hale, metiendo cizaña, que se merecía le han robado el partido al atleti.

(Luego me arrepiento eh, así que no me degolléis mucho, que con una vez ya vale).

I am just there because... dijo...

Jo, que pequeña me siento cuando
leo todo lo que escribes..., pequeña, pero a la vez feliz de poder disfrutar discretamente, al amparo del silencio, de lo que escribes (aunque a veces, visto mi enoooorme desconocimiento en esto del escribir, no lo entienda bien todo... aún asi es maravilloso descubrirte en cada nuevo texto)
Gracias por compartir (un besillo)
La meim, buscando el sueño

Alberto M dijo...

A estas horas, uno supone, no sólo lo habrás encontrado si no que, aparte, menudos serán esos angelitos con los que sueñas. Un beso, meim. Iba a ponerme con un texto pero voy a acabar en el reino que manejas, con total seguridad (y también voy a abrir la ventana).
Another kiss.

trilceunlugar dijo...

ay criatura!!!
Déjame barbechar, hombre de Dios...

Bellaluna dijo...

Tatúate un beso mío en tu mejilla...

Alberto M dijo...

Yo te dejo todo Trilce. Bueno estaría.

Luna: hecho.

trilceunlugar dijo...

que me haces reir...criaturilla

Alberto M dijo...

y lo contento que me pone eso qué.

CA dijo...

Sorprendente, hoy me voy a casa contento con el paseo por la tuya. Gracias por la esquinita de tu yo expuesta con ironía en su primera parte y rebeldía juvenil en la segunda, obviamente con un toque maduro de pensamiento y firmeza. Lo dicho, estamos en con-tacto.

Alberto M dijo...

Muchas gracias, caballero.