miércoles

El encargado


Me he puesto a escribir para estar en casa.
Anotar el jeroglífico que me dirá, cuando por fin lo lea, dónde estoy. Si pertenezco a esto o si no estoy, y ya, definitivamente y santas pascuas.
Se trata, en inocente, de adelantar la noticia, de dar un directo de lo que aún no se ha leído y hacer la verdad luego, en un diferido (un leyó) que quién sabe por qué se retransmite aún, como el España-Francia del 84.
Me llegan en este invierno traspapelado cartas de amor que no me creo porque me las escribo yo a mí mismo todo el rato, para ver si me arreglo de una vez y salgo a que me dé el aire. Porque el aire, además, dice mi tía Pepa, alegra. Pero es que yo necesito, Pepa, estar alegre antes, porque me da noselqué que me pille de sorpresa, en la calle, la alegría, a la vuelta de una esquina, por ejemplo. Porque no puede tener una cara muy distinta a la del muñeco con boina y bigote de Jose Luis Moreno.
Abro dos ventanas y ya está, tita, para que estés contenta. Te digo que es una manera de entrenarme. La quiero, la alegría, en la propia casa y por eso me pongo a escribir mientras, ya te digo, entra un aire que no es otro que el que tú me has dicho. Y lo que quiero ver es si sigue ahí la casa. Por eso ando escribiendo, y esto que, ya me dirás, no tendrá pies ni cabeza aunque tampoco sea una persona ni un animal porque, como dijo el ruso de Sacramenia, yo lo que escribo son unas pinzas de la ropa y paso de las sábanas que sujen, porque en esas ya duermo muchos días.
No sé si se ha roto o sólo anda despistada, la casa, y no quiere saber que estoy haciendo por vivir alegre en ella. Que me lo curro lo que sé para ser un habitante más junto con la estufa, los muebles y los cubiertos.
La casa es una voz que no dice más que las voces que le salen a la tele. Y parece que es un berrinche o su ventrílocuo; pues sí, pero es el motivo por el que estoy aquí sentado, en este mismo momento.
Intentamos hacerlo desaparecer -el algo- y, en esa desaparición, serla -la desaparición-. Luego el montaje ha sido una casa donde se dice haber sido una alegría, aunque fuera antes del rodaje y, de ahí, el berrinche. Pero la alegría no es el juego ese de Empieza por una letrita, y donde la sorpresa, pongamos en la cocina, es “sartén” (Oulipo dixit). No, tía Pepa. Nada de primo en inglés parece cocina en francés... todo el día, como mi amigo el rallao.
Si dejase el escrito en las líneas anteriores a las últimas quedaría un poco "como" etéreo ¿a que sí? como dándomelas de filósofo o poeta o poetiso cuando soy un chaval que va al mercado a por bizcochos y zumos de manzana y que juega a la playstation. Mi amigo el rallao, por ej.
Y no puede acabar así, todo sin decir nada que no sea lo del Oulipo ese, el ruso de Sacramenia o Jose Luis Moreno. A ver, oiga, que venga El encargado a poner algo:

(viene)

Pepa, he ido a por los tomates ayer y los he cortado de mañana para ver si puede ser lo del gazpacho. Y tengo sal bien y de aceite y dos cebollas... pero eso mañana lo vemos y si no pasado.

11 comentarios:

Bellaluna dijo...

Alberto, no me gusta tu incredulidad ante las cartas de amor que te escribes. Si pones en ellas el mayor sentido de la amistad (cuál es?), debes airearlas por si alguien coge al vuelo, ciento volando, un algo, un cariño perdido o un rastro de tacto, un perfume, un temblor de orgasmo, de sábana revuelta.

Y te falta el pimiento verde para el gazpacho.

Alberto M dijo...

Coincido, Bellaluna. Andan griposas y parece que hay un clamoxil detrás que da sentido a la nadería que hacen.
Toi un poco plof.
El mayor sentido de la amistad es la desaparición o el vermú.

Anoto Pimiento verde. A lo mejor hay algo guardado en la nevera de tía Pepa -seguramente-. (Ahora la llamo).

Tesa dijo...

Y ahora que hablas de gazpacho, pienso que, al menos, ya tienes eso que llaman "la alegría de la huerta". Luego, la tuya, esa que necesita rodaje antes de salir a la calle, no necesita el refugio de la casa para serlo (alegría), sino las ganas de buscar cualquier excusa para no venirse abajo.
Me gusta mucho este post que hoy te gastas. No estés plof, anda...

Alberto M dijo...

Muchas gracias, Tes. Pues sí, y he llamado a mi tía Pepa para lo del gazpacho, pero me ha dicho que estaba haciendo la compra -alcohol metílico, seguramente-. De todas maneras el gazpacho ese lo voy a hacer al final eh. Acongojados en casa y con razón, ya ves.

Bellaluna dijo...

La alegría vital no es un gazpacho, porque no, pero creo que aliñada de güisquises o rones habaneros y del aire fresco se parecerá. Desaparecerá lo cruel de lo demás, lo del aire estancado.

Me gusta la expresión 'días en pijama', estado de ánimo de los días domingo, del señor, sábados de otros señores. ¿No hay demasiados?

Alberto M dijo...

Que sí Bellaluna, mujer, que es un gazpacho, la alegría. No le des más vueltas. Llevo esprimiéndome las sesaderas no sé cuánto y también en sueños, y es un gazpacho.
:P

(Sí, hay demasiados. Hoy no me encendía el ordenador y, al conseguirlo, he tenido que aportar el año, el mes, el día y la hora, y eran una sucesión de bienvenidas conocidas hasta llegar a las dos últimas cuestiones. Esto colabora bastante. En varias ocasiones perdí el control delante de médicos y dos veces me hicieron la misma pregunta de a qué día estamos. No puedo saber si lo sabrían ellos y, como cliente de la seguridad social, podría, supongo, haberme permitido no responderles, pero no lo hice y nunca acerté para nada -ni el año, aunque me equivoqué por uno, no estoy tan mal para irme a las guerras carlistas- y eso suponía, sumados los preliminares -gritar por la calle BICHOS EN LAS FAROLAS, señalarla e insistir en que se trata de un extraterrestre, al médico etc- licencia a su palabra para atarme por ido del bolo.
Ayer era festivo en esta zona y fue un día en pijama la mar de hermoso. Pero faltaba el gazpacho. Si quieres, un día hacemos un post recetas en nostros sitios; a ver cuántos se animan -también va por ti, TESA-.) ¿Que no?

Eso sí, BL, te diré que ahora, con el calor, ni pijama ni leches, sólo alpargatas y gorra. En resumidas cuentas, de un sexy notable.

Bico.

Alberto M dijo...

Con señalarla me refería a la propia mano que señala.
Para que luego no se hagan dicerías de que esto no sigue un orden cargado de logicidad.

Tesa dijo...

Cuando quieras, el post de recetas.
Ya publiqué en el otro blog la del bocadillo de chorizo
...me llaman Tesita Arguiñana.
:)

Alberto M dijo...

pues yo, Tesarguiñana, hoy he comido como una bestia la calne buena. A ver si cuando coja a bien el ordenata me arranco con los bocatas recetarios (que a falta de queso, bueno es el pan solo, sostendré).

Tesa dijo...

¿Usted utiliza el messenger, Sr. Semejante?

Alberto M dijo...

Está usted agregada, Tesa, pero ya.