martes

De cuadernos y de malos (prueba)


0. (En la foto, dibu que hice en unas rocas de el Campito para ilustrar La tercera mentira, y que se quedó Julia, a la que quiero mucho y que me dio muy bien de comer: Chorizo, queso curao, morcilla, sopa de perdigones con trozos de pollo, judías pintas con mucho arroz y zanahoria, tomates de la huerta, macarrones, jamón muy bien conservao, huevos, costillas, cochinillo etc...)

I. Las mentrigas III

No sé cómo empezar esta historia. Lo voy a intentar y, si no me sale, lo publicaré como “borrador”. Porque En primer lugar, hay que escribir, naturalmente. Luego, hay que seguir escribiendo. Agota Kristof dixit.
Miriam es una persona, creo, y, las veces que no lo es, son sólo cuando tiene miedo a no serlo.
No no, así no. Espera, voy a empezar de nuevo. Sí, el tema es Miriam.
Miriam es muy delgada y existe sólo cuando chocas con ella. Puedes oír cómo dice ay o se enfada.
Qué tontería ¿Verdad?
Voy a llamar a otro redactor, a ver qué se le ocurre a él.
Hola, soy Miriam, mis amigos y un redactor dicen que soy delgada. Vivo en Valseca, aunque ya no, porque algunos habitantes se han enfadado con lo que se pone en este blog sobre Valseca. Lo siento, lo del asunto de hoy: Miriam, no sé de qué va la historia salvo el asunto, y poco tiene que ver con mi amor Valseca. Acabo de llegar de vacaciones. Me llamo Leandro Pigal e hice de actor poeta para una de las entradas de este lugar, en noviembre o diciembre, diciendo bla bla blabla bla. Voy a dejar este tema llamado Miriam en manos del redactor de antes. Porque En primer lugar, hay que escribir, naturalmente. Luego, hay que seguir escribiendo. Agota Kristof dixit.
Hola, soy el redactor de antes e iba a contar una historia sobre Miriam y Mariim. Aprovechando que Leandro ha sacado un tema de miegda que a él le preocupitá por la cosa los diceríos, se me ocurre preguntar: ¿Tú preferirías leer la verdad sobre Valseca aún teniendo la opción de visitar la página web de su ayuntamiento o escuchar las agudas y disparatadas historias que tratan lo real e inventa una redacción inventada por una redacción que existiere, pero que no tiene por qué? Porque yo prefiero inventarme las cosas (y hasta las cosas que no son cosas pero que pueden llegar a serlo: léase mozas). Pongo la pregunta en negrita por si, de aquellas, me la queréis responder. En cuanto a la historia de Miriam, otro personaje de la redacción, el actor ocasional Faizulito, me ha contado la historia que quiere al oído para que haga las presentaciones: Va de algo que se me ha olvidado. Les paso a Faizulito a ver si él se aclara. Porque En primer lugar, hay que escribir, naturalmente. Luego, hay que seguir escribiendo. Agota Kristof dixit.
Hola, soy Faizulito. El anterior trabajador en esta entrada se llama Albertucho, como el del perfil -un nombre muy común ¿Verdad? ¿A que mola más el mío, Faizulito?-. Pongo en negrita la pregunta para que vaya en consonancia con la anterior suya (a modo complementario de aquella). Bien, he compartido con él la historia porque me parece sensato que él haga las introducciones. Que retrate para que luego el autor de los diarios (de un jamón, de Ecce Homo, de un desviado etc...) toque y dé forma, si posible y, si no, siempre podemos completar las historias que nos envían al correo de Hotel Kafka (taller literario situado en el 104 de la calle Hortaleza de Madrid, donde otro de los redactores -Roebruk- fue bedel sano e hizo profesión) algunos colaboradores sorpresa con quienes esta redacción se propuso realizar la inacabada obra: Amar en trigales revueltos (caso de la familia casi inventada conocida como “saga los Medina” o el casi inventado perro Trasgu).
La historia que se me había ocurrido, en fin, iba de uno, un chico. Era un chico sin nombre que va y cuenta una historia. Así iba a empezar yo, Faizulito, a hacerla. Bien, el anterior redactor se lo ha contado a Telsio que, al hacer mucho que no hace nada, quiere contarla. Le dejo y añado un espacio y los siguientes dos puntos, estos (:), después, aparte la frase para el luego entre paréntesis: (Porque En primer lugar, hay que escribir, naturalmente. Luego, hay que seguir escribiendo. Agota Kristof dixit.)

Esto es un chico que tenía en la nevera mermelada y jamón partido y queso, va y estaba pensando en el amor.... ahí en su habitación todo el rato chirifú chirifufleta. Era una habitación donde, en ocasiones, iba a verle un mayordomo de otra casa, -aunque aquí he de aclarar que en esa habitación yo no he entrado, así como tampoco en la cabeza del contador de la historia, que vendría a ser el chico de la habitación-. Bien, pues el chico conoce a una chica que se llama Miriam y se pone a decir cómo es y diose cuenta que tratara de una chica muy distinta a Mariim que, sin embargo, comprende que la complementa como mujel y, juntas, son una misma mamá que le dice bonito perrito te quiero y apagamos la lú.
Bien, pues el chico, un día, después de pensar mucho mucho mucho y nada de baladí, sino cosas así sesudas, va y se duerme, pero aprovecha los renglones anteriores para apagar el interruptor porque es un chico que, en condiciones generales, duerme con la lú apagá.
Perdón por las explicaciones así como trabajadas al revés pero, al ser Telsio, que fui actor, yo escribo así. Bue... (se nota que soy actor, eh, por el "bue..." ahí bien traído? Además no utilizo el primer signo de interrogación –léase: profesionalidad-). Bueno, pues hay un bar en Cantalejo que es un bar situado dentro de otro y donde nuestro narrador-chico-busca-chica-en-dos-chicas va y observa y encuentra por separado a ambas mamás, Mariim y Miriam, y no tiene manera de juntarlas como hace en su habitación del amor güeno, si bien, a veces lo hace ayudado por los consejos de Desmond, mayordomo de otra casa que no existe en ningún relato ni tampoco en esta redacción -la casa y el mayordomo-. Pero en este relato que no hemos hecho ninguno y que procuro contar, va y aparece para darle un consejo al narrador-chico-busca-chica-entre-dos-chicas-no-descritas-cuyos-nombres-son-Miriam-y-Mariim.
Faizulito me sugiere que pregunte en negrita ¿Tú qué consejo pondrías en boca de Desmond? Lo hago.
Es en este preciso momento cuando uno de los abuelos de Heidi extirpados con éxito de la cabeza de algún protagonista aparece para hacerse dueño del teclado y anunciar el enigma de todo lo de este guiso muy soseras. Porque En primer lugar, hay que escribir, naturalmente. Luego, hay que seguir escribiendo. Agota Kristof dixit. En fin:

II. La plueba del pueblo (redacción 2 -para el cole-).

Bene, Szia Agota. Pues, después de leer dos obras muy güenas, demasiado no mejorables, como los dos primeros libros aparecidos en Claus y Lucas de Agota Kristof, enormes “El gran cuaderno” y “La prueba”, me encontré en “La tercera mentira” con un guirigay que, en ocasiones, entendí tipo este post, aunque en mejor, porque a veces hay historias (aunque esta vez en indep. en Paulmodelno -lo mucho feo-).
One kiss.
Muy buena esa lectura, la mejor de los veranos rurales y seria y verdad y seguí; salvo en el guirigay, que seguí, dije, Mentira 3. Otro de la Agota Kristof que hay ahora en las librerías “No importa” ya es de alguien que escribe por costumbronería y pasa y ya ha hecho sus historias y vive retirá poniendo nombre a plantas que se inventa y que son las que la enterrarán cuando se muera y se lloren los gatos en su caserío que encuentren en la bella con gafas más grandes que ella Agota Kristof, del otro libro, por ej, que hay en las librerías y que se llama “La analfabeta” en el que cuenta una escuela, unos hermanos -dos chicos-, la manduca, una fábrica del trabajerío sin paragar, Thomas Bernhard (el "Sí" que la tengo por ahí pero nunca la he leyó) y escribir y también morir y, finalmente, la lengua y el francés y el beguine to... (ediciones Obelisco y en muy pocas páginas), pero antes Claus y Lucas, que me hizo cosa muzza el Villanueva el Campito en el veraniego en Ávila.

E la ha entrevistado. Sé. (in french)

3 comentarios:

Tesa dijo...

Cuando Faizulito escriba sobre Valseca tiene que añadir delante una coletilla, como en las pelis. Esa de que "todo parecido con la realidad es pura coincidencia". Entonces Valseca cambia de dimensión y se convierte en una especie de "la otra cara del espejo" imaginaria e imaginante -¿ese adjetivo existe? (creo que me lo acabo de inventar... como otros lo de miembra).

Hoy es martes. El puñetero lunes de vuelta al trabajo ya pasó. Bienn.

Two kisses

Bellaluna dijo...

La insolvencia de la complejidad anuda los sentidos al regreso desata las pasiones solitarias en los rincones más oscuros.

El golpe exacto de cada palabra desvestida de adornos del lenguaje de los hermanos Claus/Lucas en El gran cuaderno es demoledor. Lectura de un tirón y desvelo. Faltan libros así. Desvestidos de todo. Inundados de todo.

Alberto M dijo...

Hola Tesa. Muhé, pero es que no es pura coincidencia sino una realidad paralela que coincide con el Valseca que es el mío, creo, si tuviería uno. Anoto imaginante.
Feliz martes bueno & kisses.

Coincido BL. Yo, después del gran cuaderno, habría seguido con esa autora aunque escribiese recetas de cocina y, casi seguro, habría aprendido a hacer papas machaconas con los torreznos jaleaditos.