domingo

Sangre compartida -transfusiones filoñóficas-


Sentado en domingo, frente al televisor, Eros y Tanathos son un mismo penalti repetido.
La manera de entender die sentimentalität por parte de la abeja deja hueco a la barbarie amiga de Erzsébet Báthory, y, también hay que tener en cuenta que los asesinos son personas entre los dedos de mi hermano, que siempre dibuja a monstruos. Se ha convertido en un aparato que va de su boca a su oído y, cada vez que puede, me habla hablándoles a ellos, mientras espera que la cicuta dé algo de orden a su organismo, sostiene. Es una cuestión de atender la dosis, dice, y continúa hablando de las abejas, de Erzsébet Báthory y del fútbol. Me pregunta qué sugerirían estos ambientes por separado, excluidos de las componendas que me hacen reconocerlos. Me dice que juntos crean una imagen de la fraternidad que no recurre a la trasgresión para ser reconocida por cualquier niño, se llame Eros o Juan o Moncho o Claus o Lucas, reconozca o no su edad aún, aunque puede ser que no haya nacido; se ríe por lo bajo. Al fin y al cabo, señala, cambiando de tema ¿qué puede caber de malo en lo convencional? La exaltación siempre anda en busca de enfermos, concluye. Y, tras un minuto, añade: el enfermo siempre anda en busca del enfermo que en él cabe. Por eso es un enfermo, ríe, porque no cambia el chip. Por eso es parte de la misma historia y la misma historia se asume en él; es tradición que los elementos distraigan la tradición mientras la hacen. Y... ríe: si pudiera, el uno o el dos, compraría quejas sólo para poder contarlas.
Es como procurar bocanadas de aire fresco, dice. Y ríe: Es el mismo aire viciado que ha salido de otras bocas.
Tanathos es, por ejemplo, un biberón, dice, y Eros chupa porque no sabe hacer otra cosa. La Erzsébet esta, al lado, sólo es una ex noble y, su nombre, debido a la prohibición, es sólo una historia, que es lo que todos los nombres aspiran a ser, pero sólo pueden serlo juntos, en plan batiburrillo, y su manera de solucionarse es la disgregación, que es una no existencia aceptable y llena de común sentido propio de lo que implica la comunidad, es decir, solución, aceptación y medicinas: B de bien. Como decía Pascal “Nada puede lo finito entre los dos infinitos que le rodean y le huyen”, imagina que somos nosotros superiores en número, aquí estamos hablando de la guerra, pero no entre tú y yo, por ejemplo, o ellos y nosotros o mejores y peores; si abres la nevera, vas y lo ves, que nos tiene dominados, a sus más cómodas anchas. Y hoy, por poner como ejemplo nuestra idea de que estamos aquí, no hay fútbol. Bueno... ¿Qué se te ocurre?
Nada, no se me ocurre nada pero, sin embargo, le digo que siga con sus cosas ¿No está todo eso muy superado? Superado en general ¿No?
¿Por qué? No. Son partículas. Está más de actualidad que nunca en el sentido actual de nuestros antes y despueses. Mira si no el grado en que se suceden nuestras discusiones, las que vemos por la calle y en las que, a veces, participamos. Formamos un redil idéntico de abejas culturales que el situado en el segundo piso, por eso no se estudian esas cosas más que si uno es tonto; quiero decir, imagínate que estamos en el primero o en el tercero. Si nos confunden no es porque nos parezcamos ni porque seamos confusos, -confundirnos no a nosotros, te diré, sino a cada persona a nivel global-, es porque... Te preguntarás por qué, me dice y le digo que no, que no me lo pregunto. Perdón, añado. Él espera un rato y me dice que una mosca es cartesiana en historia y pascaliana en poema, pero que eso es sólo mientras está volando. Que cuando se posa, en cambio, poco menos sentido tiene que una mesilla para enfermos sin enfermos.

Los futuristas, a quienes era deguste frecuentar compañías aseveradas de entre las cuales algunas, en ocasiones, veían ratones en los ojos de las personas, asimilaban su quehacer en las alas de una de ellas, moscas sin fin majaretas. El resto de vanguardias artísticas no es mucho más. Hoy en día lo más natural de una casa es un embrollo de cables, dice, junto a un ordenador (las plantas -matiza- hay que regarlas).
Se ríe y me da una colleja cariñosa. Que una colmena es una bomba de bien, hombre; me dice. Pero que sólo necesitamos tranquilizarnos, como hace el demonio, dice y se calla. Y luego dice: Si el demonio se come una abeja, la caga entera y esta sigue volando como si tal cosa ¿Lo sabías?

Ayer di de comer a un perrito, cené y vi las que echaban, El príncipe de Zamunda y luego Hannibal. ¿Y qué? Insisto, pues nada, que eso.

Se enfada, me muerde un pezón del dedo meñique -te preguntarás, amigo ¿pezón del dedo meñique? la respuesta es: del de el pie, uno de ambos, cualquiera- hasta que me sangra como un riego. Le meto con el lado de la sartén en el tabique nasal. Dice ¿Ves? ¿A que no duele? ¿A que es una gilipollez tan grande como a que nos asesinase la Erzsébet esa? Que venga, yo le hago vieja con una mano atada y la otra cogida en cabestrillo con la punta la p.

Joder, estamos para el arrastre.
Vamos a tener que volvernos a hacer muy despacito. Volver a apañar nuestro metal del tronco, apretándonos tuerquitas en el garaje, el uno al otro, y eso con lo que encontremos. La putada es que él, al ser una especie de filóñofo, nunca encuentra la caja de herramientas.

- Tenemos dientes para algo. Dice en polaco alejandrino.

9 comentarios:

trilceunlugar dijo...

y si tienes exceso de dientes? que significa?
Gracias por tu llamada lindo, espero que te guste..estaba fuera de Madrid.
Beso sin asesino entre las letras

trilceunlugar dijo...

y si tienes exceso de dientes? que significa?
Gracias por tu llamada lindo, espero que te guste..estaba fuera de Madrid.
Beso sin asesino entre las letras

Alberto M dijo...

Estoy pensando en el significado y veo que me viene, poco a poco, estruendosa al cerebro la respuesta. Significa información. Los dentistas siempre nos han metido GPS´s en los empastes y, cuando nos liman un diente, neutralizan la parte de rastreo que ya hay guardada en los informes de la inteligencia española. Algo así, Rosilla.

Claro que me gusta.
Otro beso, pero el mío con asesino eh.

Anónimo dijo...

Jolºin por un momento pense que el violin era una sarten...
beso
Evis

Alberto M dijo...

Lo que se entiende por cocina imaginativa ¿No, Evis?

Bellaluna dijo...

Peones, sólo somos peones de un juego que se aliña con estrategia de dolor y toques de alegría. Po eso es importante el ajuste fino. Y en especial para las mujeres.

Alberto M dijo...

Y dos casillas en la primera jugada además.

Tesa dijo...

Fíjate que he leído esta frase "Que venga, yo le hago vieja con una mano atada y la otra cogida en cabestrillo con la punta la p." y después de sonreir y pensar ¡qué comedido, no termina la frase!, me ha venido una imagen, sin invitar, a la cabeza, de esos tipos que buscan agua en tierras de secano con una varilla en forma de Y ...como si alguien pudiese esgrimir la p. en esa búsqueda y con la otra mano atada.
No me hagas mucho caso ...que es el calor.
:(

Alberto M dijo...

No no, has dado en el clavo Tesa. Es la p sola que se hace un lío. En una ocasión se doblegó y le salió un partido político. Son terribles esas p. Hay que sacarles punta y partido como sea.

Ya ves. Lo del calor lo compartimos.