miércoles

Otro, por Carlos (the professional), mi camara & i


- Jose Antonio ¿No vienes a la pisci?
- No. Tengo un animalito en casa y he de hacerle compañía. Lo siento, chicos.
- Nada. Otro día será.

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- Mamá. Nuestro amigo Jose Antonio, el Asenjo, nos ha dicho que no viene a la piscina porque debe de hacer compañía a un animalito y nosotros creemos que es una mentira que nos ha dicho y que, en el fondo, no nos ajunta.
- Eso que me decís es muy serio, hijos. Ahora mismito llamo a la Sra. Esquivel para comentárselo.
- No mamá, no lo hagas. Nos arriesgamos a que digan que somos unos chivatos en el vecindario y debemos cuidarnos de esas cosas ¿No crees?
- Hijos míos, es cierto que nos encontramos ante una delicada situación. No obstante voy a ocuparme de ello con discreción. No debéis preocuparos, pues estáis dejando este asunto en manos de vuestra madre, la famosa de España: Isabel Drexler. Dadme el teléfono en seguida, el verde.

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- Hola ¿Sra. Esquivel?
- No. No está ¿Quién es usted?
- Soy Isabel Drexler ¿No serás el pequeño Jose Antonio Asenjo?
- No, soy su padre, César Asenjo.
- Oh, discúlpeme, no sabía que usted existía. Soy vecina suya. Encantada de conocerle.
- Disculpe ¿Cómo ha dicho que se llama?
- Isabel, Isabel Drexler. Era para hacerle una pregunta a su señora.
- Pues no está ¿Por casualidad, no sabrá usted en qué año estamos, señora vecina?
- Pues en 2008, creo.
- Menos mal.
- ¿Por qué lo dice? ¿Le ocurre algo?
- No. Es que me metí en una máquina de criogenizar y me he despertado hoy. No sabe cómo me alegra que fuera mentira todo eso de Paco Rabanne sobre el fin del mundo. ¿Entonces, sigo siendo una persona con familia, vecindario y todo eso y todo ello sin estar sumido en la ruina?
- Supongo señor. Su esposa nunca me habló de usted. Yo no sabía... en realidad llamaba para una tontería.
- La escucho, perdona ¿Cómo ha dicho que se llamaba usted?
- Isabel, Isabel Drexler. Le llamaba para una cosa de su hijo. Es que me han dicho mis hijos que no quiere venir a la piscina porque...
- Lamento interrumpirle señora. Es que oigo ruidos, como pitidos de coche, y me preguntaba si no sería usted, por casualidad, haciéndolos con la boca para despistarme. No estaría bien, señora. Criogenizarse afecta mucho. Yo soy una persona que sufre ¿Sabe? Por un momento he pensado que eran voces satánicas procedentes de mi cerebro.
- No, discúlpeme. Comprendo esté usted muy afectado. Llamaré en otro momento, cuando esté su señora. Mejórese. El mundo es un sitio bueno, señor... voy a colgar.
- Eh Sra. Drexler, que no cuelgue, que soy yo, Jose Antonio Asenjo imitando la voz de una persona mayor, que era una broma. Que yo no tengo padre. Que murió en la guerra de Marsella, que yo sepa. Vamos, que es lo que me han contado ¿Cómo se encuentra?
- Hijo, Jose Antonio, me habías preocupado. De verdad que estaba con el corazón... ¿Por qué no vienes a la piscina con los chicos?
- ¿Me invita, de verdad?
- Por supuesto.
- No. Es que no puedo. Que es que tengo un rinoceronte pequeñito con cornamenta de cabra y le tengo que hacer compañía, pero se lo agradezco mucho. Es usted muy amable.
- Nada, hijo. Ya sabes que, cuando termines, puedes venir siempre que quieras.
- Muchas gracias Sra. Drexler. Le diré a mi madre que ha llamado. Es que ha ido a auscultarse el cerebro al especialista. Ya sabe... como a mí me detectaron una lasaña el otro día.
- Ah. Venga, pero que sabes que puedes venir, eh, siempre. Un abrazo, bonito.
- Un abrazo. Tiene usted unos hijos estupendos y muy inteligentes.
- Gracias. Se lo diré.
- No cuelgue. He de decirle algo más. Mi amigo Carlos (the professional) y yo hemos comprado LA CÁMARA con mi padre, el bueno, no el de la guerra el pobre, el sábado, así que estoy trasteando y no vea cómo lo flipo cambiando los colores de la pisci de mi tía Pepa.


Thanks Carlos.

5 comentarios:

Alberto M dijo...

No todos los capítulos los ibais a escribir los Medina que, para que lo sepáis, estáis majaras.

Que sueño hace.

Bellaluna dijo...

Hoy no me da la gana ir a trabajar. Hace calor y me quedo aquí, en la cama.

Yo de pequeña pensaba que las piscinas eran azules por el agua, no por el color azul del fondo y las paredes.

¿Dónde queda el final de este mes?

Besos!

The Big Topo dijo...

Mi querido Alberto,

MJ me dice que dejes de mentir, que si esa piscina es del color de la paella, que te la comas y que no te bebas todas esas piscinas de cerveza, no al menos sin invitar a los mayores...


Abrazotes

e

irene dijo...

Miles de años, bueno no tantos, sin oir la palabra "ajunta", desde pequeña, decíamos, ¿me ajuntas, sacapuntas?
Yo quisiera ir a la piscina, pero no puedo mojarme la mano, tendré que crionizarla para ver si se "desinfla" este globo. ¡Cómo están las cabezas! vamos a terminar cazando moscas.
Mi cámara y yo no somos tan buenas.
Besitos Berto.

Alberto M dijo...

Ni idea B. Luna, lo del final de mes. Parece un largo al que no se quiere llegar en una piscina que no existe. Este mes. Yo tenía un amigo en el barrio que se llamaba Julio. Los tres para el arrastre, el barrio, el mes y el amigo. Y yo ni idea. O peor.
Un beso.

E, dile a Mj que os quiero mucho y que, hoy, me he levantado creyendo saber dónde estoy y, por eso, tristón. Me voy a poner la de Cantinflas.
Un abrazo.

Seguro que sois mil veces mejores, Irene. Lo mejor será que no sean las moscas las que nos den caza a nosotros. A diferencia de nosotros ellas llevan mucho tiempo planeando.
Besete.