martes

Jota de mejorada


Los neurolépticos empiezan a hacer efecto y la realidad se detiene a examinarlos desde la inquisición del otro. El otro es una noche que a veces sale a orinar entre los relámpagos, hoy, por san Juan. Si hubiéramos sabido antes que el trébol era esto ¿Qué hubiéramos cortado, amor?

Hallo en los neurolépticos amigos que me acercan al enemigo de afuera, al monstruo que no encuentra una continuidad en mi animalejo y, cuando cierro los ojos, es dueño de lo que él elija incluido, si por ahí le da, el propio cielo.

El cielo es una manta en estas noches de neurolépticos; abriga a la yesca química, la tapa, dejando un cúmulo de huesos dentro que no pueden saber qué les sostiene mientras, afuera, se aprecia el procedimiento de un vegetal rosa.

Uno es algo maricón a la hora de optar por esta química y usa una pequeña parte. Trata con ello de arruinar lo que de ruina resida en una inteligencia del todo supuesta, dejándola, no obstante, sacar la cabeza de esa inundación para ver flotar las partes del inmobiliario que aún no se han hundido para siempre. Rehacer con ellos la alegría, la ilusión de esta casa, compuesta hoy no más que por tres charcos a los que apenas queda agua.

La alegría es la noche de san Juan, por ejemplo. Noche linda de verano, noche clara de san Juan. Todos los mocitos iban, nadie se quiso quedar. Nochecita de san Juan, nochecita de san Juan, cuando volvían los mozos, los gallos cantaban ya. Tanto miedo el de uno a quedarse solo y, luego, cuando hace mucho que ya se ha quedado así, el mismo miedo sigue tan ancho siendo el de siempre. Dígale que se entere de una vez, que ya trajo lo suyo. Dígale, amor, que se vaya a hacerme la cena, por ejemplo. No, nada del otro mundo, que parta un poco fiambre ¿Por qué te hace gracia lo de fiambre? No seas así, amor, tampoco es eso.

En el pueblo quemaban unas sardinas y luego se hacía aguardiente. Los niños reíamos el hacer de los borrachos, jugábamos al escondite en los versos de Juan Ramón que dicen hoy:

Igual me es la luz ilimitada,
los oros con azules,
que esta luz llovizneante de la nube entera.

Llueve en san Juan y mi alegría es cada fogonazo haciéndome donde me resguardo de ellos.
Tomo neurolépticos. Echo gotas de haloperidol sobre el vaso con agua y dejan de ser el uno y la otra para convertirse en la misma inundación que me he bebido a las doce.


Sí, entiendo el amor de una manera algo rara ¿Qué le voy a hacer?
A la medianoche me vendrá a rondar con las castañuelas, con el almirez y, la pandereta, que retumbe bien (el amor digo, a ver si).

16 comentarios:

trilceunlugar dijo...

Tanto miedo el de uno a quedarse solo y, luego, cuando hace mucho que ya se ha quedado así, el mismo miedo sigue tan ancho siendo el de siempre. Dígale que se entere de una vez, que ya trajo lo suyo. Dígale, amor, que se vaya a hacerme la cena, por ejemplo. No, nada del otro mundo, que parta un poco fiambre ¿Por qué te hace gracia lo de fiambre? No seas así, amor, tampoco es eso.

A mi me gusta la semejante criatura así en estado puro...en cuanto a lo del fiambre....yo soy más de mordisco que de rodaja.

Bellaluna dijo...

Ayer me dicen que en Madrid el cielo se vistió de largo y gris ara hacer eco de luces por la Noche de San Juan, y que luego para joder jodió todos los juegos de fuegos inindándolo todo de un agua fresca y espectacular.

Yo pasé la noche inquieta: como queriendo follar sin tener quién más que mi misma, la inquietud en el cerebro y los huesos de los dedos. Pasos inquietos en mitad d ela noche que acallaban susurros que no se de dónde salían.

Al final, sueño desasosegado y desvelada a la luz del amanecer.

Suspiros (no de España). Voy con Rusia (de la URSS de antes, digo).

Anónimo dijo...

Ya sabe usted, Semejante, que el amor es un sentimiento sobrevalorado en Occidente.
Salud
M

Guadiana dijo...

Me gusta tu jota, Sela. Hasta el final. Kss.

***

Don anónimo, el amor no; más bien la idea tan errónea que de él se tiene en Occidente.

Anónimo dijo...

Que linda idea del amor o de lo que sea, le he visto colarse en la última foto del post del Sr. Reig, ¿Qué hace usted en el barco del Retiro? ¿Le han hecho capitan?

Abrazotes

E

Alberto M dijo...

Somos rodajas de cielitos lindos, Rosa, y eso en el cielo, que es un salvaje.

Bellaluna, que sepas que, si tú eres más de Rusia, yo me hago en un plis socio y, si me dejan también, duende de san Petersburgo. El único pero que le veo es que me da ritintín lo del vodka, aunque me haré eh.

M, es lo curioso de occidente, el tejemaneje siniestro que porta, aquello de convertir todo lo que puede en el opio del pueblo. En china lo vieron siempre más claro y el opio del pueblo era el opio. No hay más copón.

Muchas gracias doña Guadiana ¿Cuánto tiempo, no? Te opino sobre la base que no son erróneas las ideas sino cojonudas. El error es tenerlas. Bueno, y mantener la de que son cojonudas, eso ya, yo creo que es amor. :) Besete, me alegra verte.

E. La idea (muy del Sr. Reig) en un inicio era la de emigrar al revés. O sea, ya me entiende, con cabeza. Ya una vez allí no me dejaron y, ya ve, echando panes a los bichos (¿qué son, carpas, lucios, tiburones o qué?).

Alberto M dijo...

Rosa, mola mogollón el nuevo retratillo eh, no se me ha pasado para nada -pareces un disco de los King Crimson-.

Bellaluna dijo...

Más que de Rusia soy de la vieja guardia roja de la URSS, de un entrar y tomar el Palacio de Invierno, de la RSFS, de un llegar a la Estación de Petrogrado desde Finlandia, muy de planes quinquenales.

Creo que por cupones admiten nostálgicos sin cupo y gente acción con ímpetus para regresar.

Un beso!

Alberto M dijo...

Es que eres buena, Bellaluna.
Yo soy de nostalgias también, aunque más tontas. Yo quiero volver a comer las lentejas como las hacía mi abuela.
Qué mal estoy envejeciendo, carajo.

Estoy más triste que el cinco, voy a ver si hago un post y me voy a tomar un whisky, que creo que ya me he curado de la flemitis o lo que fuera.

Beso.

Alberto M dijo...

Hoy ya no, que me he quedado dormido con una frase.
Alberto, vete a la cama y a ver si mañana o pasado.
(A ver si consigo hacerme caso que esa es otra).

Buenas noches.

Alberto M dijo...

Joe los mosquitos, qué pesaos.
Ya no me voy a poner ni whisky ni porras.

Tesa dijo...

No se me hace familiar a mí esta fiesta, salvo para felicitar a los Juanes conocidos. Nunca encendí hoguera ni eché papelitos con deseos escritos, dentro.
Lo de pisar brasas...sí, eso cada día, desde que empezó el calor, sobre este asfalto madrileño.

Yo voy con España, qué le vamos a hacer.

Alberto M dijo...

No sé. Seguramente no pueda verlo o sí la segunda parte. Hoy en el telediario todos diciendo que son campeones y España y nosotros y nuestras familias y haciendo chistes donde se tocan un poco las pichas, no me ha molado y me ha dado un poco tirria y también pensar que, al currar cerca, voy a estar por la zona esa de Colón donde se reúnen y que seguramente iré en el metro con todos esos fundamentalistas para volver a mi casa, me da pereza y no me apetece, aunque sobre todo me gustaría que se me pasase y cantar los goles como he hecho más habitualmente en mi vida, abrazarme a colegas y brindar y cantar y hacer el amor luego con churris.
También que no cueste mucho dinero y, a ser posible, que pueda utilizarse un esfuerzo mínimo.

En fin, estoy hecho un lío. Un beso.

Sirena Varada dijo...

¿Qué te pasa, Criatura? Quiero saber qué te pasa, quiero saber si me tengo que empezar a preocupar... Mira que me preocupo. Tú verás.

Un beso

(P.D. Por cierto, ¿ha pasado por aquí una anciana con boina? ¿No?... en ese caso puedo decirlo: ¡cómo me gusta ese dibujo!)

Bellaluna dijo...

En París no hay ruido de bocinas, ni banderas de España -sólo de la Liberté, égalité, fraternité, de la personificación de la República en Carla Bruni-, ni baños en las fuentes. A mí me queda el poso amargo de lo que veo en tv: tantas banderas franquistas en el futbol del país España. ¿Una es menos española si no le gusta el futbol?

Alberto M dijo...

Hola Sirena. No, please, no te preocupes. Ni se te ocurra.
Que yo sepa, si ha pasado, aquí no ha puesto nada. No tengo ni idea vamos. Pero ni falta que hace, la idea digo, no que venga o no. Si quiere venir esta señora, yo estoy encantado y, si no le gustan los dibujos, no tengo ningún problema con ello. No soy artista ni nada de eso, ya lo he dicho muchas veces, pero hace un tiempo hice muchos dibujos en este plan y por supuesto que me alegra que a ti te gusten y que me lo digas. Pero siempre, venga o no venga la señora que dices que, ya digo, si quiere venir y poner que son muy feos pues, oye, que ningún problema, ya digo, se me ocurre.
Un beso preciosa.

Bellaluna, no sé yo y tampoco, claro, qué significa lo de ser español ni España ni la roja. Pero vi la segunda parte y me moló más o menos al estar con dos amigos y unas birrillas, ya digo, después de hacer unos recados y atender con la caló en zin pará toa la zarde.
Luego, pues te diré que no entendía mucho a los chavales. Aunque podían ser un espejo de mí y podían haberlo sido otro día como, a lo mejor, hoy, no lo eran. Me pillaron en el metro que lo mío era abono de 10 y tuve que esperar una cola imponiéndome con el desparpajo que, a veces, hasta atesoro y luego, en el metro, abrieron una puerta y hubo que esperar como ocho minutos y miraba el reloj y al final llegué al autobús casi de coña que, si no, un taxi me mete una multa que lo flipo (42 la última vez, de E).
Todo esto para decirte que ni idea. Que no me parece muy distinta la personificación republicana de la France a la chica del telediario haciendo monarquía en un palco de Viena o por ahí. Que no las conozco y, probablemente, hasta sean unas tías muy majas. Y nada, que no entiendo nada. Que me di cuenta que llevaba una camiseta roja porque las otras estaban en la lavadora y pensé que me podían confundir y luego pensé ¿Confundir con qué? Y nada, que llegué a casa y ayer lío porque últimamente me entran las copillas regular y hoy voy a una fiesta con amigos y me pasaré al vinillo y he pensado que a lo mejor me tengo que quedaqr por casa porque estoy con la cabeza que veo que me da un tirón en los hombros en cualquier momento.
Jo. :)