domingo

Joder Calisto (parte primera aún... SOBRE LA BELLEZA Y LA COSTUMBRE)


Hablaré sobre la belleza. Me alegra que esta primera frase les haga gracia, porque a mí, desde luego, me la hace. Lo cierto es que lo voy a intentar.
Hace miles y miles de años alguien que posiblemente tenía hambre hizo un graffiti en una cueva. Sus compañeros lo vieron y dijeron: Hostiáaaaa!!

Ahora contaré lo que viene después, pero me gustaría invitarles a la reflexión, planteando en pregunta una afirmación que el maestro Gombrich hace en el prefacio de su best seller La historia del arte contada por E. H. Gombrich, la siguiente: ¿Es cierto que cada artista considera que ha sobrepasado a la generación anterior a la suya, y que desde su punto de vista ha ido más allá de cuanto se conocía anteriormente? Gombrich utiliza esto afirmativamente de una manera explicativa para contar otra cosa que, claro, no es desdeñable, sino que es su Historia del arte, y esa “otra cosa” no viene al caso en lo que me gustaría preguntar, que es: ¿A ustedes les parece superable aquel “Hostiáaaaa!!”?
Hace poco Eva (mi chica -la de ahora-, quiero decir, no estoy hablando del pecado original) me enseñó un libro escrito por la profesora que le lleva el doctorado, -¿por qué dejar de suponer que un profesor de universidad puede escribir libros?- titulado “Esto no son las torres gemelas”, acompañada su portada de una especie de serigrafiado impreso del sombreado o línea de dichas torres, en una broma suficientemente provocativa (eso por no hablar de las primeras páginas del libro -las cuales ojeé-).

¿Pero usted no iba a hablar de la belleza? Es cierto, cualquiera diría, con razón, que uno se está embrollando. ¿No les parece esto muy paradigmático tratando este tema en particular?

Imaginen por un momento a tres tíos semidesnudos en una cueva durante el periodo glaciar después de paparse a un bisonte. Mientras uno le propone a otro con gemidos guturales que si se hacen unas chorbitas, va el otro y, con la sangre del animal que aún le sale de las encías y la ayuda de un palo con tres pedrolos afilados a base de leches, pinta el animal en la pared. Y uno de los otros le dice al otro con gemidos guturales: Oye, olvida lo que te he dicho con los otros gemidos guturales, los de antes, sobre hacernos unas titis.
El caso es que estamos hablando, seguramente, de familiares nuestros.

Esto va a dar para muchos post, me temo, en estos momentos en que al tiempo me pregunto para qué carajo se me ocurrió abrir un blog (en mi pueblo me llaman insultador -aparte otras cosas-, en el curro un falso vagazas, en mi casa un adicto al internet, las películas violentas y probable asesino en serie, en la seguridad social un esquizofrénico, en la facultad de bellas artes otro esquizofrénico distinto, en mi editor soy un roba-peras, en mi peluquero un charlatán sin futuro, en el bar un entra-niñas sin entrañas -es un chiste malo, al bar sólo voy a comer montaditos de tortilla-, y la que dije que era ahora mi chica tiene, a día de hoy y de mañana, un trabajo que la ocupa mucho tiempo; encima, estoy con buscapinas para el riñón. La única persona que me considera apasionante es mi psiquiatra que, debido a los cheques concedidos por mis padres hace años, desde luego, aún tiene para unas pequeñas vacaciones en cualquier rincón de Malasia).

Hace no mucho he descubierto en tres blogs amigos la imagen del David de Miguel Ángel. En uno de ellos, el de Irene, dije que una vez estuve viéndole y “me parecía” un impertinente, lo cuál es mucho y poco decir.
Recuerdo que estando en ese lugar de Florencia levanté el melondro y vi el David. Bien. Inicio del siglo XVI. Muy majo, de buen ver, seguramente de buena familia. Según el famoso libro de Gombrich, tras la “Conquista de la realidad” -¿Había que conquistarla?- viene la “Consecución de la armonía”. ¿A qué le suena a usted esto último? -porque a mí me suena a opiáceos- El ejemplo que ya saben, por ejemplo: David de Miguel Ángel.
¿Tú cómo lo ves? Pues oiga, desnudo, de piedra, grandote ¿Mármol, cierto? Y pensé en mis tatatatatatatatatatatatatatatatarabuelos (¿Hace ruido esta metralla, eh?). -Es que aún no había leído a Platón, cosa de la que, debido a la histeria practicada, fundamentada y representativa de ciertos lugares, hube de ocuparme durante mi breve periplo universitario-. Entonces, ante David, al colega de al lado -que también tenía granos-, en lugar de hablarle de lo sublime, le hablé de lo urgente, es decir, le dije que fuéramos a comernos una pizza y mirar unas troncas, que en la galería esa de la academia hacía un frío del copón. A lo que él respondió: es por el mármol.

Joder, Calisto, cómo las soltaba el tío. Me preguntó qué pasaba con no sé qué chavala. Tampoco se me ocurrió hablarle del simbolismo. Es por el mármol, joder Calisto.

25 comentarios:

ZenyZero dijo...

Ahora que se habla mucho de Atapuerca estoy un poco puesto en el tema. Tal y como describían la vida de esos hombres de hace 600,000 años creo que no hemos cambiado ni un ápice. Eso sí, ahora tenemos el día del padre, el de la mujer y el de Internet. Antes tendrían el día del búfalo, el del ciervo y algún otro. Qué chorradas digo, esto no es estar muy puesto. Bueno, el caso es que no hemos cambiado. Somos un poco más sofisticados, pero nada más. No creo que nadie sobre pase a nadie y los artistas menos aún. De lo que estoy seguro es que no sabemos nada que no hayamos aprendido, lo demás es descubrir, no inventar (excepto por los anticonceptivos, eso sí que es un invento).
Bueno, ya me callo.

Buenas noches.
Chuff!!

ZenyZero dijo...

Perdón, una aclaración al paréntesis: Menos mal que los anticonceptivos no los inventaron en Atapuerca, porque si no...

Ya está
Chuff!!

Alberto M dijo...

Muy gráfico, don Zenyzero con el porque si no... ya está. :)

Dobles gracias por tu comentario.

Anónimo dijo...

Jolines Alberto, como me gusta, es que al pelo el dibujo ¡Ja, ja!
Evis

Tesa dijo...

...Y yo que estoy convencida de que en esto del arte, todo está ya inventado

Alberto M dijo...

Lo vi por la red, Evis, poniendo rupestre. También me pareció estupendo. Un beso.

Esto del arte es la leche, Tesa, en varios tetrabricks. Beso.

Alberto M dijo...

(Parece que habrá que bautizar al bueno de Damián Tabarovsky como Rey de las colonoscopias, de momento.

Tesa dijo...

¿Sabes que el primer nick que utilicé en internet es Tesabrick?
Me parecía un divertido juego de palabras ,porque excepto las dos últimas letras, están incluidas en mi nombre y mi primer apellido, y dicho envase me parecía un disfraz estupendo (aséptico y resistente) para contener aquello que yo quería mostrar en la red.

Alberto M dijo...

Déjate de historias Tesa ¿¿¿DE VERDAD HAS VOTADO A QUIM MONZÓ???

Sí, me acordaba de Tesabrick. Of course. :)

Tesa dijo...

jajajajajaj sí, he votado a Quim Monzó ¿qué pasa???? Me parece una imagen terrorífica, imagina ese tipo delirante con un bisturí en la mano, amenazando...
Esperarle en la camilla con el pito en modo "operating" debe de resultar traumático

Alberto M dijo...

Ya te digo, Tes.
Pues yo he votado a Tolstoi. Eva, seguro, a Tabarovsky (estaba claro).
Zenyzero ¿Has votado tú también a Tabarovsky?

Estuve a punto de votar a Monterroso y su relato de las narices:
Cuando desperté de la anestesia, Monterroso aún estaba allí.

Qué guapa eres, Tesa.

Tesa dijo...

...eso dice, también, mi madre

Alberto M dijo...

Eso es porque tiene una percepción inteligente.

Anónimo dijo...

Caballero, déjese usted de juegos florales -le gustan y tiene talento para ello- y recuerde aquello que dijo Ratzinger cuando apareció, una sorpresa, por su pueblo recio castellano.

Salud,
M

Alberto M dijo...

Sorpresa es una respuesta suya, don M. Lo cojo y lo sigo, pero se me olvidará. La flora tienta así como el anticristo es en historia lo que parece.
Me alegra verle.

(Por fin alguien vota a san Sánchez Dragó. Pues con que hable la anestesia viene).

Tesa dijo...

Jolines, va ganando Tabarovsky por tres cuerpos

Alberto M dijo...

La gente está mal. Por si dijera poco el hecho de votar en este sitio.
Yo me he leído hace unos cinco meses una novela de Tabarovsky y me pareció la mar de maja, pero de ahí a que me ponga una colonoscopia, troncos, va un trecho.

Es una teoría. Confundimos lo importante con lo decente. Y así nos va, claro.
En fin... voté a Tolstoi.




beso_Tes. (Qué sueño)

Sirena Varada dijo...

Interesantísima entrada sobre la belleza. Yo me quedé petrificada frente al David (¿sería también por el mármol?), y puede ser que me pasase una hora delante de él, sin pestañear, hasta que me sacaron de allí casi a la fuerza… Como mi vida ya no sería la misma sin él me lo llevé puesto (¿has visto en mi blog cómo lo agarro de la mano?).

Una vez más me encanta lo que has escrito. Lo tuyo es humor con pedigrí, así vengo a coincidir con tu psiquiatra.
Un beso

(Por cierto, es estupendo ver también por aquí a Zenyzero)

Anónimo dijo...

Sr. Semejante,

me dice Mamen, su amiga de Barcinmo Romana, que si ha escrito ya la novela sobre Ratzinger en V. Con esto de la generación Nocilla, quizá invente usted la generación Nutella, se forra y nos retira.
Salud,
M

Bellaluna dijo...

Estaba pensando que ni Ratzinger, ni Indiana (y su smith & wesson, qué decir del látigo), ni el arte, ni el marmol del David, ni -por supuesto- los armiños -ahora son tervilor- son lo que eran.
Cuando fui a ver al David sólo ví japoneses y entreví apenas un material plástico -¿el de verdad dónde estará guardado?-, cuando visité Roma los gatos eran atrezo, y cuando a ella le quité los armiños su piel era -aunque hermosa- como la de cualquier otro mortal... La belleza sólo está dentro de nosotros, a falta de mecenas.

irene dijo...

Y tienes razón, es impertinente su belleza, muy molesta para l@s que no alcanzamos su perfección, (lo digo por mí, a ti no te conozco y lo mismo la igualas, imposible que la superes).
En lo que estoy de acuerdo contigo y con Calisto, es en que me pareció un poco frío... (nadie es perfecto).
Besos.

Anónimo dijo...

¿Novedades del teólogo Ratzinger? ¿Se le espera?

Alberto M dijo...

Sirena, sin ninguna duda, es por el mármol. (He visto cómo lo agarras, es que este David... os tiene majaras).

M, lo de Nutella está en marcha. Me alegran las noticias de nuestra común amiga Mamen, pues que, en un breviario temporal, la noto como desaparecida.
Salud siempre (y por nosotros) -tanta ele seguida para luego el forro (maldita ciencia)-.

Bellaluna. Bienvenida a este lugar. Y agradecido a tu reflexión. A falta de mecenas, estaba pensando, nos quedamos sin los mecenas que somos, a falta de atrezo.

Irene. Cierto que vi el David y no me impresionó demasiado, seguramente por falta de sensibilidad- pensé: a esto a llegado el hombre? y luego ¿Hacía falta que llegara? Sí, pero sólo se me ocurre como excusa para volver a esa ciudad a comer raviolis. (Desde luego que el David es insuperable y, seguramente, hasta nosotros si nos ponemos. A diferencia de ellos, los puestos nosotros y el David, cambiamos de postura ¿Hasta durmiendo, no? Una suerte, Irene. El David es que es un estoico el tío.

Novedades, anónimo, ha dejado huella en el pueblo Navatresino- valsecar y nadie la ha recogido.
Es que la gente está en el bar. Pasan. (Y la escoba también -que es un juego de cartas-).


Saludos a todos/as y necesarios abrazos.

Alberto M dijo...

Oye, y perdona Irene por el testamento bobo que te he soltado así, sin venir a cuento. Eso que decía iba a ser para otro post, pero na, que viene el sueño y voy a hacerle un poco caso y en otro momento lo apaño, el escrito.

Un beso.

irene dijo...

¿Un testamento bobo?, ¡ni mucho menos!, es un comentario muy "sabroso". Duerme, descansa, y te pones manos a la obra para hacer el post.
Felices sueños.