sábado

Coser y cantar


¿Quién no ha soñado alguna vez con estar sedado en el camastro de una sala quirúrgica y, en el momento de levantarse, dar cuenta de que no puede, entre aspavientos de las pantorrillas, porque está atado, aunque sabe que no está funcionando la anestesia en el preciso momento en que Juan Luis Panero, con un escalpelo en la mano, se dispone a ocuparse de nuestra fimosis con infección?
Las chicas es probable que menos.
Yo, en cambio, siempre sueño eso, no varío mucho. En mis recuerdos fue un hombre marroquí, amigo de mi amigo, profe y vecino Salmán, quien me operó. Salmán les preguntó a mis padres por qué yo ya no bajaba a la piscina y mi padre le dijo que me dolía el pito y que tenía escozores, lo cual era muy cierto. Mientras me rascaba, porque oigan, picaba, en la tele veía el vídeo aquel Thriller, con Michael Jackson. Los picores eran una cosa bastante patológica, créanme, y esto lo digo dejando a un lado el video donde resucitaban los muertos y bailaban, como es sabido, de una manera muy imaginativa.

El amigo de Salmán subió a mi casa, bajé el pijama y los calzones, él echó la carne para atrás y después me dijo que mordiera una toalla. Y la mordí.
(Sé que puede ser poco interesante, pero poco tiene que ver con el inicio de mi sexualidad que, efectivamente, es menos interesante.)

El caso es que en el sueño del principio aparece Juan Luis Panero, que es un escritor como de gesto mohíno y carácter eeeh ¿?, y tiene un bisturí y un traje verde y blanco que tampoco se trata del uniforme del Betis.
Estas cosas de las fimosis son delicadas, pero si hay infección también. Un día se lo conté a un psicólogo y me dio tres tarjetas.
Nunca me he planteado, me parece, hacer una sesión de psicoanálisis. Aunque sí me gusta que mi camello me atienda en un ático y, tras charlar un rato y ofrecer un cheque, me firme unas recetas para que haga uso cabal de ellas, como no podría ser de otra manera.

Pero la fimosis con infección es la fimosis con infección. Es probable que haya alguien a quien le sirva que esa infección pudiera ser fruto de una especie de deseo muy reprimido que se soluciona con prostitutas o -rizando la broma- con bromuro. Pero a mí no. Y menos después de la fimosis, acaecida cuando yo comenzaba a tener uso de... no quiero oscurecerme, yo era un criejo y no entraba en mi secuencia informativa que el pito pudiera tener infecciones que, además, pudieran sanarse. Entrar en una consulta donde había un montón de chismes puntiagudos y salir con un cimbrel la mar de sano tampoco formaba parte de mi imaginación de entonces.
¿Se imaginan, caballeros, un pene que fuera “sublime sin interrupción”? Porque a las damas ni se me ocurre preguntárselo.

Dijo una cosa Umbral en el estupendo Retrato de un joven malvado a propósito de la cultura en general que se puede transcribir aquí con respecto al psicoanálisis y con mejor gustito al propio sexo, claro: Le hemos dado más importancia al humo que a la locomotora. A lo que añade: El humo dibuja formas bellas y gratuitas en el espacio, y luego se borra todo.

A otra cosa, que hoy no hay copa -nótese que no he usado otra rima que, en este contexto, considero de gusto aún menor-:
¿Por qué Juan Luis Panero? A lo mejor es que me acuerdo de la película esa. No lo sé.
Todo el mundo sabe que Paco Umbral se operó solo la fimosis en el cuarto de baño de su pisito de Argüelles, con una caja de costura y la ayuda de un cristal de espejo con forma de daga.
Yo podría haberlo hecho pero, cuando me acuesto veo, en ocasiones y como ya digo, a Juan Luis Panero. También me asustaría imaginar a Umbral, no crean, por mucho que aprecie muchas de sus obras -libros y artículos (procuren, siempre por supuesto que así lo prefieran, no dar tanta rienda suelta a su imaginación)-.

El amigo de mi amigo Salmán, después del altercado de la toalla en mi casa, me citó para la consulta esa de los chismes puntiagudos y me cosió el pito.


Una cosa normal y corriente. Lo del otro mundo es, por ejemplo, Juan Luis Panero.

Desde entonces siempre tengo el deber de estar agradecido a mi amigo Salmán. Pero, ay, hace unos diez años que no le veo.
(Y ahora a echarte novia, me decían los socarrones, incluido mi padre; pero si tenía diez años, quiero decir: por muy sanas que estuviesen).

16 comentarios:

ZenyZero dijo...

Pues yo no lo había soñado, pero a partir de ahora lo pineso soñar, palabrita del Niño Jesús.
Y por qué las damas no? Si yo sueño que hasta tengo cítoris y vagina, eso sí, sin la fimosis cercenada.

Un placer.
Chuff!!

Alberto M dijo...

Hola Zenyzero, un placer.

Hombre, no a las damas, pero no por incapacidad suya, desde luego, sino mía.
Pero que responda a aquella pregunta la que así lo quiera, claro. Sin problema.

Y lo de soñar que tengo clítoris todavía no me ha pasado. Creo.

Un saludo y gracias por tu comentario.

Alberto M dijo...

no a las damas no, que no le haría la pregunta que hay en el texto.

Alberto M dijo...

que no se las haría -la pregunta-.
Pero ya no me acuerdo de cuál era la pregunta.

Sirena Varada dijo...

El sueño es primer eslabón de una serie de fenómenos psíquicos anormales, especialmente las fobias y las formaciones obsesivas y delirantes… Y lo único normal y lógico que hay en tu sueño es que sea Juan Luis Panero el cirujano que se dispone a operarte. Entre eso y que sólo te levantes paquidermo los miércoles me voy a tener que empezar a preocupar por ti.
Un beso

Alberto M dijo...

Sirena, tengo clara una formación obsesiva y delirante: El atlético de madrid. Mi padre me llevaba al campo de pequeño y es probable que ahí empiece todo así como otro post.
Este ya lo he tocado, el post, para no andar cosiendo menos; pero es muy cierto lo del paquidermo, aunque en este contexto, los miércoles sería una prolongación del mismo paquidermo que viene a encontrarse con el que uno es en sueños y le dice: no te preocupes Sirena. Que ya se preocupará el paquidermo, aunque vea su zoo afuera.
Algo así (no me hagas mucho caso, que estoy con buscapinas para el riñón dando tumbos de cabeza y mañana seguro que será otro día, aunque no he visto si ya va a venir el sol en condiciones).

Un besazo para ti.

Alberto M dijo...

Oye ¿De verdad te parece normal que sea Juan Luis Panero?
Te diré, en serio, que preferiría a Robespierre o Goebbels.

Alberto M dijo...

Se me ocurre preguntar ¿Vosotros con quién soñarías que os operara de fimosis?
Opciones:

a) Emilio Aragón
b) Fritzl
c) Hugo Chavez.
d) Thomas Bernhard

tic tac tic tac... Contestad!!

Alberto M dijo...

Hale, abro la sección encuestas.

Tesa dijo...

Yo nunca he soñado con una operación de fimosis, no, eso no.
Pero se me ocurre una para Hugo Chávez, y esta vez la cirujana sería Ángela Merkel, con una pequeña y ajustada batita verde, un corpiño de cuero negro debajo, botazas de Dominatriz y cara de mala leche.
Igual, encadenado a una cama y sin anestesia, además de solucionar sus infecciones, se le cambiaba la voz.
Un beso, Alberto, me encanta especialmente este post tuyo, cosa que, ahora que lo pienso, debería hacerme mirar.

Anónimo dijo...

¿Qué desgracia? a mí, que ya he tenido pito en sueños ¡sólo me queda que me opere Emilio Aragón o Rita! ¡NOOOO!Pero ¿Qué clase de encuesta propones?
Evis

Recaredo Veredas dijo...

No sé a quién prefiero pero, obviamente, nunca a Panero, famoso dipsómano con pésimo pulso.

Alberto M dijo...

Estás estupenda, Tes.

Evis, eso es una enfermedad. A ver si te curas de una vez porque, maja, ya te vale (y ahora no me vengas a asumir de "rarita" porfis).

don Recaredo, completamente de acuerdo. No es una coña que haya hablado por ahí de cierta redundancia patológica.

Abrazos.

Alberto M dijo...

Por cierto, Recaredo ¿Qué es dipsómano?

ZenyZero dijo...

No sé, todavía no me viene una cara reconocida de nadie. Pero de lo que sí estoy seguro es de que solo me dejaría operar por Paulina Rubio, por ejemplo. Si no nada, que se quede el prepucio donde quiera.

Un abrazo

Alberto M dijo...

Pao es majísima. La primera vez que la vi pensé: Hay que ver esta chica lo bien que se le daría operar fimosis.
je, je, Zenycero.

Un abrazo.