domingo

Adorable senectud

Una vez me imaginé que hablaba con una chica. Pasó un rato y pico. Luego ella dijo: Tengo diecisiete. Hubo un silencio pequeñito y luego dijo: Y medio.
Me apetece a menudo la idea de que la vida, por ejemplo, sea algo así, pero me es difícil separarme de mi melondro. Ante esto sólo se me ocurre una tontería que puede ser tan grande como otra tontería e incluso tres tonterías o cuatro, y viene a ser algo parecido a que es muy necesario ser idiota.

Hoy, que rozo la vejez, estaba meditando -que es lo que hacemos las personas ya de una edad-, sobre la idiotez en general y, he de admitir, el general me ha sorprendido mucho porque siempre viene del patio de mi casa que, no sólo es particular sino que, cuando llueve, se moja y todo lo demás. (Pueden hacer todos los chistes judíos que quieran, si así lo quieren).
Cuando el general se ha ido, sólo entonces, me he puesto a hacer los mismos dibujos que hacía cuando era cani. No son la caña.
Este lo he titulado: La idiotez es buena. (Pulsar sobre, sobre el sobre)





Luego, como no estaba la cena, he hecho un segundo dibujo, esta vez en un folio.






¿Qué opinión le merece a usted? Porque yo le voy a contar la mía.
Es más estúpido y sobran esas letras del cartel (hubiera quedado mejor "insert coin" como en el anterior), y una jeringa y una pistola. Estoy seguro de que el fallo del total se debe a que lo he pensado antes de haberlo terminado. Es decir, que cuando lo he terminado ya me había hecho gracia antes.
Esto, que puede pasar por una tontería más dentro de la tontería general de la historia de nuestras históricas tonterías, creo que es una que, trasladada al de amoral amore, como mínimo ha hecho que muchas parejas no funcionasen “con el tiempo”.

Claro que, estas cosas las digo, sin duda, porque soy una persona mayor y, posiblemente, porque la chiquilla del principio -la de la imaginación- era mucho más lista que yo.
Más o menos así (y en esa época):






Me pregunto quién será el idiota que recuerda aquello.


Se me había olvidado firmar: Por Viejo_peras_115

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Creo que esa última es una chica de 19 a la que le mandaron desfilar en la clase de dibujo y que cuando lo hizo pensaba en que el vestido era muy corto para esos ojillos brillantes de primera fila...
Un beso
Evis

Alberto M dijo...

Cuando tienes que ser buena, eres malvada.

Tesa dijo...

El Insert Coin es una ocurrencia divertida ...y lucrativa.

Cuando he intentado, alguna vez, hacer dibujos como aquellos de entonces, infantiles, lo he hecho con la mano izquierda, que es mi mano tonta y me salieron mejor.

Alberto M dijo...

Yo siempre he oído hablar que a la mano tonta le salen mejor las cosas que a la otra, porque es menos personal.

El próximo dibujo lo hago con la tonti.

:)