viernes

La estatua. Telsio y la estatua que juega al tetris según Faizulito.


Lo primero de todo es que Telsio, ahora poeta, está tumbado.
Así, en un atardecer posea el distintivo animal que la carne no le ofrece. Tiende en el suelo lo que le hace y no espera momento para derribar al manso.

Se ayuda de los hombros. Levanta la especie en la estatua que nunca eligió principio. Murió sin parto previo, antes de ser concedida la probabilidad en ella, y le vino hacia la mano porque sí, precediendo la vanita que él compone en cada uno. No modelado aún en el lugar del caído, procura el alimento que su barro necesita para andar hacia la calle.

Es un centro comercial entero y a sus pies no pide el recorrido que una estatua levantada le diera, mansa, a la falsa vegetación que él invente en los escaparates de sus tiendas, todas ellas ya cerradas.


Él ha dejado que la estatua se termine por sí misma. Se levante antes que abran el bar del sitio y dé su mano a cambio de enseñarle el mundo. Proponer paseo hasta cualquier frontera y, si posible, seguir sin caer al agua.

El mundo es esto ¿Qué opinas?
Ella es buena y jamás opina nada. Y el otro sigue tumbado, esperando que uno de ambos se seque, cobre vida o compre algo.


Autor: Faizulito.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

En esta foto se advierte que el corte dibuja un corazón dentro del cual se encuentra el pensador de Rodes en posición fetal gestandose la idea del siglo...
Un abrazo relajado, desde el techo del mundo.
m.

Alberto M dijo...

Me creo lo del techo y, opino, gracis a nuestra querida amiga, la invisivilidad, sin tocarlo.
Me alegra conocer esos datos, que el relato o lo que sea esté en buena compañía.
Un abrazo, jefe, desde suelo firme (HK)