viernes

El tonto del pueblo


Sé que he hecho muchas cosas mal pero, aparte de las que sé ¿Qué otras cosas he hecho mal? Oye, no creas, a veces me lo pregunto.

Mi nombre es Leopoldo María, vivo en Valseca y soy el tonto del pueblo. Efectivamente, no estoy nada satisfecho con ese apelativo, aunque hoy, por vez primera, he llevado a cabo un plan. Me he comprado una tabla de ajedrez y la he paseado tanto por las afueras del colegio como por las eras y por el bar. No imaginé, de inicio, que pudiera funcionar, pero el efecto provocado en mis conciudadanos ha sido, he detectado, bastante notable.


Nadie sabe que tengo otro plan maravilloso planeado para el día siguiente. En el día de mañana no sólo pasearé la tabla sino que lo haré con sus correspondientes fichas, salvo una que dejaré en casa escondida, me sentaré enfrente de la nave de Telsio y, una vez allí, las colocaré tal y como las reglas de este antiquísimo juego indican. A la que Telsio salga de cuidar sus guarros me verá y preguntará en tono condescendiente: ¿qué... practicando? Yo le diré que no, que falta una de las treinta y dos fichas.
Luego de irse al bar empezará la acción.
Al principio no lo darán mucha importancia, dirán: ese chico está perdiendo la cabeza.

No obstante, sólo será un primer paso.

Mejoraré mis estrategias y seré diligente con el número y lugar de apariciones que lleve a puerto.
Calculo que, en aproximadamente un mes, dirán: el tonto del pueblo, además, es muy inteligente.


Fdo: Ciudadano ejemplar nº 3

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me llamo Alfonso y soy tonto del pueblo de Briviesca, le voy a copiar si no le importa, que aunque siendo también de Castilla, estamos separados además de por el frío por unos buenos kilómetros ¿no? Yo probé a ponerme gafas.Siempre caigo en lo obvio y me pillan, por eso he decidido copiarle, no le importa ¿verdad, Leopoldo?

Alberto M dijo...

Hola Alfonso; al contrario, estoy seguro de que Leopoldo, que es amigo mío, se sentirá muy honrado de que le copie.

Tengo también una estrategia, de sobra conocida y muy recomendable: hacerse futbolista.
Lo de ponerse gafas como estrategia para esta guisa me parece sólo viable si van acompañadas de un bastón o perro lazarillo.

Saludos a Briviesca, hombre. Y copie, copie.

hombredebarro dijo...

Yo estuve años mirando el tablero de mi parchis para no parecer un listillo, pero no lo he conseguido. Ni eso ni jugar al parchís. Me delata ese aire de sesudo estratega con el que me perfilo por las tardes a lo largo de las calles de mi ciudad. Todo el mundo piensa y me señala con el dedo mental. Copón, qué ajedrecista más interesante. Cada uno vive la vida que le toca, leches.

Tesa dijo...

Nada más eficaz para ganarse al resto del pueblo que vestirse de listo.
Es un truco que yo conocía hace tiempo.
:)
Saludos

Alberto M dijo...

La vida que le toca, Hombre de barro, y el juego que le enroca (Enroca, enroca y tira porque te toca), efectivamente.

No sé si es eficaz, Tesa. Ni pajolera idea. Leopoldo María está encantado, pero ya se le pasará :)

Abrazos.