domingo

Dada


Al aparecer Dada, las estrellas se caen en ella y hay que quitárselas del vestido, no vaya a prenderse en una copia suya.

Las estrellas la miran desde el suelo y lo alto es un jirón de su melena resuelto en una antorcha que no puede dormir, que asusta al cosmos.

Al aparecer Dada, su copia se sacude la caspa y huye a encontrarse en otro lado. A no saber, de nuevo, cómo llamarse.

Su nombre se cae sobre la vitrocerámica y, cuando lo recoge, es siempre demasiado pronto, o demasiado sin más.

A quien se lo come el nombre, se convierte en el primer trabalenguas que su estómago recuerde.

Si no deja al tigre comer el trigo, viene Dada y, alegre, sin tregua lo traga.

Dada se ha convertido en un niño o niña que pregunta por qué, no sabe cómo y responde a los trigales con un salto.
La vida, desde el columpio, dice no cuando se mueve.

Un día se va a hacer mayor Dada y, como yo, no sabrá nada de nada.


Dada, a su nieta Dada.

4 comentarios:

εïз Azarukita εïз dijo...

Saludos Alberto!
Espero que tengas una buena semana, te confieso, leeré nuevamente lo que has publicado... la razón, quizás ya la sepas... Un abrazo.

Alberto M dijo...

Muchísimas gracias Azaruko, yo también te deseo una semana estupenda.
Y te entiendo perfectamente. A mí también me pasa con textos de este tipo.
He observado que los niños pequeños los entienden mejor. No entiendo por qué, pero es cierto ¿Curioso, no?

Un abrazo enorme.

meim dijo...

Me ha gustado tanto, como cuando era niña y escuchaba cuentos en la radio; soñaba entonces que me convertia en uno de ellos. Eso si que era felicidad!!! Para Reyes quiero ser un cuento como este que me recuerda a Gloria Fuertes (sus poemas y cuentos).
Es todo muy bello.Gracias Alberto.
Un beso
meim

Alberto M dijo...

No no, gracias a ti, Meim y la radio. Yo venero a Gloria Fuertes.