jueves

"¿Cabrá aludir jamás al Yo Profundo?"



Decía Cioran que si una vez has estado triste sin motivo, lo has estado toda la vida sin saberlo. Y de la tristeza que es un apetito que ninguna desgracia satisface.
Leo a Cioran en estas noches que llego a casa y se me antoja que es ya tarde. Tarde para decirle que les quiero a aquellos que ya no están y viven en mí como podrían vivir en cualquier otro, y soy sensible cuando, ante eso, las piernas ya sólo ejercen por mimetismo con lo que queda.

La duda la entiendo como el equivalente del pan que no se ha comido.
Si un libro, un poema, sale mal, eso, o es una cosa de la imprenta o es que ha encontrado, como el tren, una llegada en su hora y a la estación que se dijo. Escribo para encontrarme es una cosa cursi, llorona y yo no o no, al menos, -lo intento- el yo donde permito observar el lugar de cada cosa, quieta o mal informada y, desde un ángulo u otro, dejados ambos al azar, de la habitación, encuentro mi cara, mis brazos o espalda igual de imbéciles, igual de equivalentes al lugar desde donde los veo.
Por eso intento el bien. Mejorar el yo y hasta la vida.
Por eso soy sensible. El sentimentalismo, dijo Umbral, es algo que los hombres dejaban para los poemas de amor veinte y las canciones desesperadas. El ingenio es algo que viene de lo mismo, algo de lo que se hace uso para ser mayor y de lo que se ostenta para devolverse a sí la estatura correspondiente, cuando no una ligera tendencia a la horizontalidad. Uno se pregunta, a todo esto: ¿Con qué cara le escribo a mi familia algo bonito en navidades?

Decía Vallejo al balance falseado de un banquero (de los de hoy o ayer): "¿Con qué cara llorar en el teatro?" (hoy en el teatro han estado hablando de eso con palabras de esas que utilizan en el teatro).

Mi abuela estaba bien, no se quejaba sino de cansancio y pocas veces de estar harta. Viene entonces el poseedor del nicho y luego un cura ¿Procedo a decirles, pues, que en las noches le rezaba a san Antonio? Yo la oía desde mi cuarto. Alguien dice que si las tentaciones... ¿Inicio una conversación sobre la visión de Grünewald? Hace de esto ya un año. Un año de nada.
Mi primo, el más pequeño, calcula mal su moto en menos de lo que a un segundo llega, se le sale el casco y muere con 19 años en un atardecer de este verano ¿Deberé decir: La Mutua, qué opina de esto? Decir que fue un resbalón, la rueda ¿Cualquier cosa, solamente? O que "hay miles de casos"; que hay que luchar, tirar para adelante.

Al igual que lloro una piedra, tampoco quiero abrazos que no entiendo cuando el instante está hablando de otra cosa. Y lo vivo me devuelve una prolongación de un tiempo mismo al acecho, en la casa, sabiendo de la rosa juanramoniana que sólo es ella cuando hiere y alejando la distancia donde procuro la situación de los ojos desde donde veo unos brazos una cara una espalda y los alrededores, acaso, mismamente, para hallar que soy miope. O necio, en el mejor de los casos, -en la "autenticidad" mejor o peor de ellos-.
Que todo era una milonga donde tomo cañas con cualquiera en cualquier rincón del mundo, si es que este existe –el rincón, digo; el mundo me da lo mismo si sí o si no-. Hoy han hablado de eso presentando un libro, yo estaba allí, y a la tarde unos poetas igualmente. Si no han hablado de eso, es que no me he enterado de nada y ya está.
No soy alguien para enterarme, por eso no hay problema; y por eso no hay solución.


Fdo: Me voy a acostar.

18 comentarios:

Eva dijo...

Es precioso.
Evis

ana anita anota dijo...

que es bonito tu blog y lo que escribes siempr;
y que pese a todas las caidas que uno pueda tener siempre hay que levantarse y seguir y eso es lo que espero de vos que nunca te rindas ante nada y ante nadie
te quiero mucho y me debes una cañita
a mi tambien me vendria bien una hora con tigo
un besito de esta argentina que te tiene mucho cariño y con la que podes contar siempre

A ver cuando te haces un lugarcito en tu agenda para mi espero que sea antes de navidad
chausi
ana

εïз Azaria εïз dijo...

Los deslices están para levantarse y seguir con mayor disciplina y constancia, si lo inexplicable nos agobia, será acaso aquello que no podemos transmitir la explicación??
UN SALUDO, ESPERO Y ESTÉS BIEN.

ÁNGEL dijo...

después deponernos nerviosos, yo le doy vueltas, y a la tercera me doy cuenta que no sirve de nada pues resulta que el bono bus a aparecido.
siempre te querré.
papá

ELENI dijo...

Sólo decirte, que aunque heches de menos a los seres queridos que nos faltan, debido a las fechas familiares que vienen, sólo ten un pensamiento, que aunque notes esa falta que te oprima y pienses que no tienen sentido muchas cosas que pasan, ellos desde el cielo te están vigilando y protegiendo, para que sigas luchando por todo lo que quieres y a los que quieres. No te detengas y sigue luchando aunque sea por ellos.

Un besito

Elena

MAMA dijo...

Hijo, se que los momentos que estamos pasando son un poco delicados, pero estamos siempre contigo, y siempre estaremos. Todo lo que tienes en mente va a salir adelante, todo lo que escribes, lo llegarán a comprender y entonces lo valorarán, ya que hay pocas personas tan humanas como tú.

Te quiere mamá.

Mateo dijo...

Saludos, Alberto. Mira que sentir verguanza en mi blog por citarte... Ayer me habría gustado quedarme, pero no fue posible. Hoy ya sabes dónde enontrarnos: ene l hotel de las mil caras y un solo corazón. Abrazos, querido Alberto, abrazos.

Anónimo dijo...

Hola Alberto,
¿Te puedo dejar unos abrazos?

Ahora mismo escucho a Eva Cassidy
y me parece todo mucho mas leve. El sol saluda mi ventana y me estoy dando cuenta que los cristales, ellos, no brillan igual, pero no voy a limpiarlos; me lo impide la musica que tiene en estos momentos absoluta prioridad. Me dejo acunar por sus notas y cierro los ojos para pensar.
¿Te puedo dejar unos abrazos?
...y un besito, ¿que tal?
M.

Anónimo dijo...

Nos dueles desde las tripas, y nos despiertas la memoria.
GRACIAS por ser tan bonito

Fray Guillermo

Alberto M dijo...

Muchas gracias Evis.

Ana Anota, es cierto que te debo una caña, pero de las que se pueden extender en el tiempo hasta ser siete u ocho. No tengo agenda de esas, tía; una vez tuve una y empecé a anota(r) ocupaciones que me inventaba, como un poseso, en cada día de la semana, y que no cumplí porque me creí, equivocadamente, que eran de mentira. Antes de navidad nos vemos fijo, pero por lo menos tres veces, eh.

Azaria, :) (me pregunto: ¿Tendrás alguna foto en la que no salgas preciosa? -si me dicen por ahí que sí les diré que no me lo creo, esto entre tú y yo-). La que señalas me parece una paradoja muy chunga, de esas que, según te pillen, incluso te hacen imaginar, dar vueltas. En una sección de la página web del Hotel Kafka se recoge una cita maravillosa que procuro creerme a pies juntillas, de Wittgenstein, que dice "Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mundo". Te confieso: Se me olvida muchas veces.
Muchísimas gracias por tu visita y buenos deseos. Da alegría cuando apareces.

Papá, sé que es otro -el abono-. Me queréis engañar como con el pez de rayas rojas y no os va a salir. Jajaj, os imagino en la nave, a ti, a Anota, a Eleni y a mamá turnándoos para poner algo. Impagable. Y tú ahí, reinando en el teclado (no las hagas mucho caso que nos van a abducir o como se escriba).

Eleni, un día nos vamos a tener que echar una lucha tú y yo. Sé que eres muy rápida con el cúter, pero te advierto que voy a llevar teclas de ordenador sueltas para lanzarlas a la manera de surikenes desde el expositor. En serio, yo no creo que sean tonterías lo de que nuestras personas desaparecidas nos ayuden a la vida. No soy, creo, nada católico, pero sí me creo eso, casi todos los días y hasta antes de desayunar. Un besote.

Mama, mama, mama. Por un pelo casi ni se llega a notar que eres tú. (Ha sido una sorpresa veros acá, virtuales).

Mateo, pero era vergüenza de la buena, de la de orgullo y satisfacción. Macho, lo de hoy tenía una pinta bárbara, pero me he pegado el día comatoso en casa, en pijama. Para el arrastre. Seguro que tú no has llegado a casa todavía. En el Hotel, efectivamente, estamos todos locos, perdidos de la olla en el corazón arrítmico de los papeles, por no hablar del de Eduardo, que eso ya es un volcán en erupción.

Hola M. Muchas gracias, un besito también para ti. No limpies los cristales esos, leñe. Eva Cassidy me suena de haber escuchado el nombre, aunque no estoy seguro de haber oído música suya. A ver si lo soluciono. Cojo los abrazos antes de que pase otro y se le antojen. Y muchos más para ti.

Joe, Fra Guillermo, mire que sé que es usted un tío peligroso...
Gracias a ti, tronco.

Alfredo el tonto dijo...

Albertucho nuestro de cada día, que sepas que te leo querido. No te pongo nada porque apenas se escribir, ya sabes. Mejor me callo...
Un gran beso compadre.
Esta semana me paso a verte al hotel, te lo prometo...
por si no vuelvo del pueblucho ese alemán al que viajamos la primera semana de diciembre... Berlín creo que lo nombran, sí eso, Berlín... suena a regalo de navidad ( mira que berlines tan bonitos me ha regalado mamá...)
Pues eso chico, que quedemos el martes y tal... ¿no?

Alberto M dijo...

¿Alfredo el tonto? No no. Además lo que menos importa de la vida es escribir y mucho menos considerar si se hace bien o mal. La estética es una cosa siniestra, un estudio cutre, ostentoso además al declararse en ocasiones portavoz de lo inútil. Escribir es asqueroso. No es una cosa ni para lo que se necesite valor ni nada parecido como he oído sostener a muchos autores, entre ellos tíos como nosotros, de nuestra edad, a los que les va bien o, al menos, en ese defecto, cuentan para el ayuntamiento de Madrid o el de Cádiz o medios informativos de cultura o lo que sea. Todo eso es igual. Y es una basura. Es mucho más importante cuando hago algo útil en la barra del hotel o consigo que la pizarra esté decente y, luego, me tomo algo, un licorcillo a gusto. En serio, muchas veces me convenzo de que es al contrario y es más patológico pero por idiota -cuando pienso eso-, no por importante. Y es mucho más importante que quedemos y nos veamos. Y me das envidia, claro, con lo del viaje a Berlín. Ojalá pudiera ir un día, tío. A ver si puede venir Meri también. Ya hablamos. Voy a ver si me sale un post o algo ahora, pero es porque los chatos en el bar cuestan 6 € y no hay ni nadie con el que no salga casi a leches, y se juntan varios. Y no es que no tengan razón, no del todo. Aunque no estoy seguro.
Un beso, tío.

Guadiana dijo...

Algún día de estos que te asomes al messenger te paso algo de la Cassidy, que era una chica que cantaba fenomenal, que sin embargo padecía un miedo escénico atroz y que se murió de leucemia a los treinta y pocos.

Cuentan que a veces cantaba en los pubs, pero si el sitio empezaba a llenarse demasiado -cosa normal cuando desplegaba su deliciosa voz-se abría ipso facto.

Un beso, Sela.

Alberto M dijo...

Pues me acabo de meter, antes de responderte (maldita manía de hacer las cosas al revés), y... ups, a ver si coincidimos en otra.

Me alegra verte por aquí, Guadi.
Y ganas tengo de escuchar a la Cassidy (voy a buscarla en el wikipedia, ya).
Yo siempre pongo el tunes y selecciono play al azar. A veces hago que, si en un momento una de las que salen, por lo que sea, entiendo que me pone, le doy a repetir una y suena durante media hora o, a veces, seis horas.

Otro beso grande para ti.

Alberto M dijo...

Me mola un mazo la Cassidy! Un montón de gracias chicas.

Alfredo el niño dijo...

Alberto tío eres grande grande...
Te prometo traerte un kilo de salchichas Wurst para que estés bien alimentado, eso y una falange del dedo corazón de Nietzsche...

Alberto M dijo...

Jodío. Tráeme flores de esas que tienes en las macetillas y déjate de Nietzsche... el martes.

Tesa dijo...

He venido aquí buscando tulipanes.
Yo ya había pasado, en silencio, por estas letras.
No callo ahora para dejarte mi cariño y otro abrazo.
Teresa