miércoles

Instrucciones de un pueblo para asimilarse (Actualidad sanitaria no desarrollada).


Valseca, la primera vez que despertó en sí la posibilidad de un brote psicótico, le pilló de mediodía. Fue exactamente provocado por pararse a mirar, durante mucho rato, una foto de Louis Amstrong sonriendo.

Diagnosticada “en observación”, sus tractores se vieron sometidos a la elección de la era y, en el descanso, un cigarro. O dos.

Valseca es rica. Vive en Valseca.

Valseca como lugar habitable es un limbo al que no se accede más que dando un paso -a más de 50 por hora- desde cualquiera de los otros sitios.

Valseca se recuperó, los celadores se portaron. En pocos días, aprendió a sostener su propio peso. Hubo de trabajar mucho. Leer a Platónov, por ejemplo. Y luego trazarse un plan que contuviera de largo la cruz hasta el caño y de ancho un paseo al trote. Es decir: No ceder a la gracia cuando poca.

No soy persona para hablar de Valseca, por eso lo hago. En su farmacia me tendieron los compuestos de litio suficientes y luego, siempre desafortunadamente, los mezclaba con alcohol. Dejaba a Valseca imaginar a falta de capacidad propia, también para levantar su porción y entrarla en casa. Allí cuidarla. Dar unas friegas a sus cansadas sienes, para luego, dormidita, decirle que me llamo Lorreine, ex monaguilla, y que soy una pobrísima psicópata muy mala. Decirle que estoy en esta habitación para, después de amordazar bien su dentada, cortarla de arriba abajo en pequeños cachos y comerlos a sus ojos, con todos los habitantes dentro.


6 comentarios:

Anónimo dijo...

vas a necesitar muchos alkaseltzer creo yo.
una anomima que no lo es tanto, siente el peso de Valseca despues de...

Alberto M dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alberto M dijo...

Hola, anónima que no lo es tanto.
No he probado nunca los alkaseltzers esos, aunque sí vitamina B6 o aspirinas en muchas ocasiones.

No acierto a terminar la frase que propones por falta de información, entiéndeme, la frase utiliza esa ausencia para envalentonar su contrario volviendo múltiple la cosa de la ocurrencia, por sugerente.

Te cuento: No sé por qué, aparte de porque es un pueblo en el que siempre he estado, desde el inicio de esta cosa, me puse a poner el nombre de Valseca a todo y luego me vi obligado a hacerlo y volver sobre ello, sea cual fuere la historia que saliera, encontrando la excusa de contar con la localidad para largar utilizando un marco geográfico conocido. Y real, cierto.
Pero no me apetecería nada (por falta de fuerza más que por pereza, aunque por pereza también) que sirviera de molestia para los habitantes y colegas de allí.

Te animo, si quieres, a que culmines la frase. Y si no, a ver si me animo yo a iniciar alguna cosa con ella.

Un saludo.

Alberto M dijo...

oye, estoy siguiendo la pista de los alkaseltzers y he llegado a una conjetura...
¿No serás una mujer muy guapa y muy amiga mía que se va haciendo mayor pero siempre de una manera muy relativa?

Porque si es así, menudo rollo que te he soltado.

S dijo...

Me encantaría conocerte, nunca he conocido a alguién como tú, la verdad es que me interesa mucho todo lo que haces en este blog, eres sin duda un ser excepcional y un poeta fuera del verso, puedo intuir que no eres muy guapo, pero eso no me importa, te quiero igualmente, ¿nos tomamos un café? ¿existe alguna manerad e contactar contigo? ¿estás realmente tan alocado como parece? Tal vez te parezca un atrevimiento pero te leo y mne dan ganas de masturbarme, siempre me ocurre, siempre te leo...

Con amor y las manos ocupadas

S

Alberto M dijo...

Hola amiga S (en femenino, no?). Oye, qué maravilla tu mensaje. Pues sí, estoy de acuerdo en todo lo que dices e incluso comprendo tu última frase como algo que a mí también me pasa con los escritos de los demás, y de lo más natural. Excepto lo de la guapura que, sinceramente, la mía supera con creces cosas tan sobrevaloradas como las estrellas del cosmos o un lienzo de Jacob van Ruisdael. Es más, diría que no soy una persona más que una belleza que se ha comido a una persona que no cabía en ella de belleza. Algo exagerado para los tiempos que corren.

Te respondo, a ver si acierto. Suelo estar liado pero se me encuentra por el centro de Madrid si se silba lo suficientemente fuerte.
Lo otro: Estoy mucho más alocado en persona que en el blog, es decir, completamente majareta pero, aún así, cordial y muy salaete (fíjate si no será eso de estar chalado).

Yo también te quiero y me alegra que andes por esta casa. A ver si actualizo que llevo unos días que no paro. Me alegra también mucho lo de las manos; mucho más que viajar a Mozambique, adónde va a parar... se mire como se mire, no hay color.

Un beso. Con amor, de ese bueno que decía la ranchera.

A.