martes

¡Hoy no he venido aquí para hablar de Valseca!


Mi obra va a salir a la luz decentemente. Lo he estado hablando con Carmen Balcells esta mañana. Ha llamado ella.

- ¿Cómo lo ves, Mamen? (es que yo la llamo así).
- Bueno Albertuco (ella me llama así). Yo diría que no hay mucho que añadir a los elogios recibidos en tu blog ese de la criatura. Tu obra hay que mirarla como un todo y ya está ¿No te lo iba a sacar el chico este tan majo del que me hablaste?
- Sí, en teoría. Pero estaba ocupado con una muela que le duele y lo ha dejado para después de la endodoncia que, dice, lo mismo le tienen que poner un puente, pegárselo bien y eso.
- Bueno, no digo yo que esas cosas del blog ese sobre el pueblo inventado correspondan con la seriedad del proyecto que te traes y la seriedad, propiamente dicha, tuya, como persona, pero no le des demasiadas vueltas, que sale, y también la otra novela, la del cultivo ese. Yo ya le he dado la información a la peña y me han llamado ya de doce distribuidoras. No sabía qué decirles, aunque ahora ya les contaré lo de la muela ¿Él cómo está? ¿Sereno o cómo?
- Joder, Mamen, me va a publicar. No digo más. Como unas castañuelas.
- Bue, jodío. Déjate de coñas, pero está chungo o qué. Es un encanto estando bien.
- Nah, regular, es que además ha estado con gripe y eso, ya sabes los editores, eso sí, también hemos estado presentando el libro del Tic tac. El otro día nos lo pasamos muy divertido. Tenías que haber venido.
- Joder, macho, que me da una pereza ir a Madrid, y menos a actos literarios, hijo, que ya estoy hasta la pera.
- Que no, tía, que lo hubieras pasado cojonudo. Que estuvimos tomando copas y tal, con colegas. Que hablamos poco y luego todo fue de cachondeo y así. Me dije, lo mismo viene.
- Bueno, cuando lo de tu libro voy. Eso sí.
- Ya ya, anda, Mamen, cariño, que me llama la chavala por el otro lado. Que te sigas cuidando. Que eres la mejor del siglo. Que a ver si te veo, y de buen humor ¿eh? Como tú eres.
- Venga Albertuco, entonces, lo dicho. Dale recuerdos a la chica y besos en el cogote de mi parte. Ya hablamos. Te hago una perdida.
- Venga va.

4 comentarios:

M. dijo...

Aunque te vayan a publicar sin mi consentimiento, y esta vez sin que yo hubiera hecho nada or ello, todavía tenemos una cuenta pendiente, querido Alberto.
Saludos...

Alberto M dijo...

Todavía puedes, M. El viernes estoy en el hotel e invita mi madre (13:30). Comida tranquila, en buena compañía (para mí sí) y reactivar el perfiles, que no sé cómo hacerlo, aunque ya he tomado las notas que subyacen en el subterfugio del topillo que aún hoy resiste la matanza veraniega.

Y sí, pendientes tus ¿preguntas?. Seré sincero como ¿contestante?
Que es lo que tienen los buenos y los que lo son menos pero lo procuran.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Enhorabuena por el blog Alberto. Hemos pasado un buen rato leyendo sobre...¿la ciudad sin nombre?. ¿Qué va a ser del oro?, ¿se lo comerán los ratones?, ¿....o los pollos?.

Mucho ánimo y un abrazo.
Sietecondes y uno más.

Alberto M dijo...

Pues me alegra y, cierto, todavía no he hablado sobre el oro de Valseca. Prometo hacerlo en breve, salvo recibo de extraviado (subrayado esto último). Ya mismo estoy mandando una solicitud para el acceso a la documentación C18.

Un abrazo gordote para vosotros.
Pero me he quedado pensando en el "y uno más"... ¿Hace mucho que no nos vemos, no os parece?