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Fiestas patronales de Valseca - por ciudadano convulsivo nº 1 - (Parte 2)


FIESTAS DE VALSECA 2004.
Autor: Robespierre

“Llega siempre el momento en que el escéptico, tras haberlo cuestionado todo, no tendrá ya dudas; será entonces cuando suprimirá su juicio ¿Qué le quedará? Divertirse o dormitar – La frivolidad o la animalidad” (E. M. Cioran)

Las fiestas de Valseca, en las que como cada año no falta el fervor de la violación a palo seco, el buen facer del linchamiento a deshoras, y las, por otra parte, ya habituales exhibiciones y salidas de tono por el definitivamente poco ponderado Alí el Químico, llegan a su fin con chocolatadas públicas y chocolatadas privadas en cuales amodorra el vergel de cuando todo era otra cosa. Las fiestas se van y dejan rezando a Nuestra Señora de la Asunción por las almas derrochadoras de auténticos borregos depravados y nihilistas como quien les escribe tras una noche estrellada en la que gozó sin sacrificio de los servicios vacunos de una ovejita (diestra, se lo aseguro, pero de las cuatro patas) que salió del redil de Carlos Induráin, folklore a la salud dandista y melocotonera del Sr. Alcalde (tan rodeada de buñuelitos) y su santa patria sin bandera (o como lo quieran llamar). También han pasado otras cosas, como es menester, pero ha habido pocas peleas, de las de sangre (que no vamos a andarnos ahora con chupetoncitos, carajo), y es que, en la actualidad más rabiosa, altercados de toda la vida como los pisotones, la mancha de cubalibre en el vestido de estreno de la de por estrenar del grupo etcétera, se arreglan con discusiones filosóficas y no como debe de ser. Discusiones en las que se barajan nombres como Aristóteles, Kant, Leibnitz, Schopenhauer, Popper o Ludwig Wittgenstein, como si también ellos formaran parte de las carantoñas de la fiesta, salida mucho más fina para paladares ingenuos... que a este paso casi convienen una miguina de empujones, no ya para mantener la reputación sino para hacer amiguitos y hacer doncellas (que va ese rollo)... ellas quieren estrenarse con el hombre de su vida, pero en muchos casos no le hacen ascos a una pajita con dos dedines en las eras, pañuelo en mano (el acto no tiene un ápice de desperdicio romántico, quien lo probó lo sabe).

Los grupos de música no han estado mal. Estos fracasados de Operación Triunfo consiguen que la gente se apretuje con la excusa de la fiesta, situación propicia para crear buenos entendidos (ya hablé de esto); de peña en peña, de copa en copa, machos que no son tan machos, doncellas que no son tan doncellas (sino putas verbeneras) y el jula que está esperando pa robarte el mundo por montera... la pareja que baila feliz entre el tumulto de gente y luego regañan en casa porque el peque a quien dejaron acostadito se levantó a eso de las dos y se ha fumado todo lo que había encima de la mesa. Esto es muy serio; las fiestas de los pueblos incitan a lo que denominan “Violencia de género” (Está mal dicho pero de explicarlo ya se encargan estrellas de la televisión que dicen ser gnósticos y carecer de ego como). Y gente, con traje de ayer, Segovia y trigo, romería romana y vino, lugar que adoro (y no se vayan a pensar, no tengo ningún motivo). Los que más gracia me hacen son los que promulgan sentencias del tipo “Vaya mierda de fiestas las de este pueblo” y luego se echan la mano a la cartera para pagar otra ronda de garrafa con cocacola, con lágrimas en los ojos porque les hemos cerrado las puertas de la peña. Claro, necesitan olvidar que están allí... a ver, si en el fondo estos chicos tan majos son como golondrinas... volverán otro año a decir lo mismo, maldecirán el momento en el que oyeron cómo la voz lastimera del verano en fiestas les socorría como de tenor ya ajado. No conocen a Alí el Químico. Sí, ese señor que planea llenar de garrafa hasta el agua mineral, con sonrisa de escalpelo, manos de herencia encallecidas, tan bravas como muermas, abrazando con el puño su partida ganada (algunos le reconocen el fructuoso invento del cubalibre). Así el pueblo. Y que viva mucho. Para terminar les dejo con una de esas canciones sesudas que se me ha metido en la chola y que me está saliendo de las orejas desde que he iniciado esta larguísima y sincera carta completamente subjetiva y llena de pasión:

TIRORIIII TIRORIII TIRORITIRORITIRORIII ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA! PAQUIIIIITOEEEEEEELCHOCOLATEEEEEROOO... PAQUIIIIITOEEEEEEEELCHOCOLATEEEROOOO... TIRORITIRORITIRORI ¡TOMA! ¡TOMA! ¡TOMA!...


Fdo: ciudadano convulsivo nº 1


2 comentarios:

El Topo Gigante dijo...

Tendré que visitar esa villa. Mil gracias por tan fértil información. Mil gracias, hermano.

Alberto M dijo...

Sí señor, don Topo. Estoy tomándome las pastillas para ilustrar a España y no cejaré en el empeño hasta que nos volvamos cuerdos los dos -España y yo- que usted está bien como está.

(Mil gracias a ti).